viernes, 7 de agosto de 2020

"La ceguera de Heráclito" Poemas de Altazor



Masacre
De las víctimas solo quedó la llave de sus casas.
Entonces, para saber si allí estaban sus hijos,
cada familia tuvo que probar, una a una,
las setenta llaves halladas en los hornos crematorios, en las jaulas de los perros
y en el estanque, ya seco, de los cocodrilos;
A ver si alguna de ellas abría su puerta y ponía fin a la zozobra,
para dar inicio al horror.

A una madre
Yo tenía un hijo y le pedía a dios que lo protegiera de la calle y los vicios
hasta un día que vi, con estos ojos,
que la calle y los vicios eran su verdadero hogar.

Los ríos
Tumbas líquidas.
El tiempo corre como el agua, se evapora o riega
cuando la memoria no es contada.
La historia de un país en las vertientes
de inocentes testigos de la infamia: Los ríos
y el sueño fatalmente cumplido de quienes quisieron navegarlos.
Ni siquiera en pesadillas hubo muertos como hojas cayendo en el caudal.
Fueron tantos, que los peces creyeron que nos fuimos a vivir al agua.

*Altazor, Pamplona, norte de Santander. Actualmente vive en Santa Elena, Antioquia. Escribe desde los quince años. Autor del libro “La dicha de enmudecer” 

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