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lunes, 31 de agosto de 2026

"Tristeza" pinturas de Elsa Valenzuela


Nombre: Tristeza
Técnica: Tinta, marcadores, lápices de colores, acrílico,
tempera y acuarela sobre papel
Medidas: 33x25cms
Año: 2026

 

Nombre: Conmoción
Técnica: Tinta, marcadores, lápices de colores, acrílico,
tempera y acuarela sobre papel
Medidas: 33x25cms
Año: 2026



Nombre: Nostalgia
Técnica: Grafito, tinta, marcadores, lápices de colores, 
acrílico y tempera sobre papel
Medidas: 33x25cms
Año: 2026



Nombre: Desengaño
Técnica: Lápiz blanco, acrílico y 
tempera sobre papel.
Medidas: 33x25cms
Año: 2026



Nombre: Asombro
Técnica: Grafito, tinta, lápices de cera, lápices de colores, 
acrilico y tempera sobre cartulina.
Medidas: 33x25cms
Año: 2026



Nombre: Esperanza
Técnica: Lápices de colores, acrílico, 
tempera y óleo pastel sobre papel.
Medidas: 33x25cms
Año: 2026



Nombre: Inquietud
Técnica: Lápices de colores, acrílico y tempera sobre papel.
Medidas: 33x25cms
Año: 2026



Nombre: Tranquilidad
Técnica: Lápices de colores, acrilico y tempera sobre papel.
Medidas: 33x25cms
Año: 2026



*Elsa Valenzuela, oriunda de Lima, Perú, es bachiller en Artes Plásticas y Visuales, con especialidad en Pintura, y cuenta con formación en Derecho y Ciencias Políticas, así como estudios de especialización en Educación Artística, Cultura y Ciudadanía.  Durante gran parte de su trayectoria se dedicó a la enseñanza del arte y a la proyección social mediante el desarrollo de proyectos artístico-educativos en los campos de las artes plásticas y visuales, vinculados con la cultura y la ciudadanía. Actualmente desarrolla su práctica artística en su taller personal, donde explora principalmente el dibujo y la pintura a través de medios mixtos y múltiples, además del collage, el arte textil y los ensamblajes. Los árboles constituyen uno de los elementos recurrentes en su obra y funcionan como una forma de expresar emociones, sentimientos y experiencias personales. Un ejemplo de ello es la serie Arboleda, que nació como una especie de diario visual, construido poco a poco, día tras día. La obra permaneció en reposo durante un largo período y fue retomada y concluida recientemente, en un proceso similar a la revisión de un texto: eliminando, incorporando, transformando o conservando elementos tal como habían surgido originalmente. Su práctica artística se caracteriza así por un proceso íntimo y reflexivo, en el que la experimentación con diferentes técnicas y materiales se convierte en un medio para explorar la memoria, las emociones y las experiencias que atraviesan su vida. 

jueves, 7 de mayo de 2026

“Mi corazón en espera” poemas de Luz Dávila (Lunachallay)



Mi corazón en espera
 
El tiempo pasa como un susurro
y nada se detiene.
Los niños de la cuadra crecen,
los observo reír.
Hace tiempo que no miro
un cielo con cerros,
casas pequeñas en mi barrio,
niños que sueñan con canchas verdes
y jugar fulbito.
 
Olvidé vivir despacio,
olvidé observar.
La necesidad de saber a dónde voy
me aprieta el pecho.
El tiempo, verde.
El espacio, azul.
Los cóndores vuelan
frente a un volcán.
Ese volcán es mi corazón,
en espera.
 

La luz no salva
 
Abro la ventana.
Entra la luz,
no salva.
Solo recuerda
que aún respiro.
La ciudad:
tráfico,
estruendos,
ferias
profanan el silencio.
 
No quiero calma.
Quiero irme.
Perderme.
Arrancar lo que fui
de raíz.
Y tal vez,
algún día,
volver
—si queda algo—
a esa sonrisa,
a esa playa.
 

La promesa
 
Un segundo pisco sour en el Bolívar,
tomados de la mano sobre la mesa vacía,
renovamos la promesa de matarnos el uno al otro.
 
Bebes whisky en medio de la noche
y enciendes un cigarrillo cerca de la ventana.
Te observo.
Mastico el aire, el aroma mentolado.
 
Recibimos fuego.
Donde sea que estemos, terminamos en la cama:
desnudos, con canciones encendidas,
recordando hasta en lágrimas.
 
Siempre cerca,
embriagados,
después del amor, desorientados,
los cuerpos acompasados y entrelazados.
 
Piensa en cómo flotamos juntos,
mirándonos a los ojos,
dos mitades de una criatura
resurgiendo hasta el borde de la materia
y sobrepasándola,
como el amor,
como la muerte.
 
Juntos.
 
 
*Luz Dávila, conocida bajo el seudónimo de Lunachallay, nació en Lima en 1999. En su obra poética figuran los títulos Una flor que no se resigna a morir y Todas las mujeres de mi vida, seguidos por su publicación más reciente, Macho (2023). Asimismo, ha incursionado en la literatura infantil con los cuentos Existe un CIELO para conejos y Taita Mariano. Actualmente, divide su tiempo entre la docencia en primaria y el dictado de talleres de poesía, conectando la creación literaria con la enseñanza.

miércoles, 22 de abril de 2026

"Paréntesis para tiempos inciertos" poemas de Emilio Paz Panana

 

Paréntesis para tiempos inciertos

Pausa.

Pausa serena que se dibuja bajo una roca
que emana perfume de mujer.

Pausa que se marchita entre las manos del alfarero
que pierde la figura del barro que moldea.

Pausa.

Pausa con sexo salvaje que se presenta entre las 10 y 12 de la noche,
como orgasmo matutino para antes del trabajo,
como solo de guitarra que suena como gemido salvaje,
como pasantía de cuerpos que recobran el eros indómito.

Pausa.

Pausa para recuperar el aliento
y marchar sobre los cráneos de los vencidos,
respirando aromas de rosas negras
que se dividen entre verbos y sustantivos.

Pausa.
Pausa.
Pausa.

Pausa que se divide entre oración y fe.

Pausa que se divide entre vida y muerte.

Pausa que se divide
            entre tu adiós y mi negligente memoria
            que se resiste a perderte.


Alone

Soledad,
partitura silenciosa,
morado penitente que emerge religiosamente.

Soledad,
palabra aguda que se impregna
en los tímpanos de un hombre sordo.

Aquel que no le interesa ver,
que no le importa que Dios lo juzgue.

Soledad,
penitencia que avanza por el sendero
surcado con rosas amarillas.

Esperanza, falsa esperanza
que se presenta al mediodía.

Soledad,
palabra aguda que mata,
que mata el alma.

 

Un café frío sobre la mesa

En la radio suena The Winner Takes It All
y un gato ronronea en aquel sofá que queda.

Los fantasmas se bañan en la ducha
y bajo las tablas hay muertos que cantan.

En el espejo la marca de tus labios
y las sábanas las huellas de tu perfume.

El rojo carmesí que llama desde el cajón
para recordar la tesitura de tus labios.

Y el sonido de tus pasos
acercándose a la puerta.

La emoción del corazón que se despierta
ante un silencioso paso que se acostumbra
a la soledad que emana cada madrugada
cuando la ansiedad se manifiesta.

Ahí, en la mesa, el café frío que te espera.

Que te espera en silencio
con un radio que repite la misma canción
hasta que la volvamos a cantar los dos.

 

*Emilio Paz Panana (Lima. 4 de septiembre de 1990) Profesor de Filosofía y Religión, gestor cultural y director de Revista Kametsa. Ha publicado en el Perú y el extranjero, en formato físico y digital. Su poesía ha sido traducida a diferentes idiomas, obteniendo reconocimientos en Perú, China y Macedonia del Norte. Investiga sobre la relación entre estética, filosofía y educación, presentado sus conclusiones en diferentes congresos de filosofía.

lunes, 29 de septiembre de 2025

"Hermenéutica de la Piel" poemas de Liliana Davila Jurado


CAPULLOS

Han quedado a tu paso los incontables capullos
las pupilas descubiertas
y un torpedo de sensatez atravesando mi lengua amarga,
los capullos pronto dejaran de ser capullos
el escondite descubierto
pronto será un lapso de eternidad
que se diluirá en el pasado,
y aquellos recuerdos omnipresentes
no acariciarán más
los laterales de mi torso
¡el olvido!,
¡el olvido!,
¡oh! mis queridos capullos.


RETORNO A LA TIERRA 

Toda yo deslumbrada,
la montaña habita mi plexo solar
por las mañanas verde
por las tardes dorada
las mazorcas espigadas señoriales
prendidas de la caña gruesa
se reverencian ante la lluvia súbita,
yo solo abro mi boca tragándome las gotas
de repente me fecundan el alma
y renazco nuevamente.

Me he tragado un puñado de tierra
enorgullecida de mis dientes marrones
la llevo en mi interior para mi retorno,
aspiro el cielo hasta derretir mis fosas nasales
mis pulmones me pesan de tanta paz
ruedan capulíes a mis pies,
brillantes y maduros bajo el sol
me piden descansar eternamente en mi paladar
qué difícil es el retorno,
extrañar
tendré que conformarme con llevar la tierra por dentro.


DESDE MI TALÓN 

Con mis vestidos batiendo al aire
me enfrento al tiempo de mi corporeidad
he caminado con pasos alargados
el borde espumoso del mar ha arañado mi talón
sobresaliente
engrosado
se ha hundido en la arena mojada
—ese frío besando mi planta áspera—
es un amor acrónico
no es un lapso
ni un momento
no es fortuito
ni tampoco eterno
es mi ser con el peso en mis pies
engullidos por la finitud del frío de arena
huyendo de la superficie ardiente
buscando el descanso
cargando mi vida
y la que aún tendré
desde hoy en adelante a orillas del mar.


*Liliana Davila Jurado. Cusqueña de nacimiento, antropóloga, gestora cultural, escritora, poeta. Publicaciones colectivas: «Imágenes de un cotidiano narrativa fotográfica e intervenciones literarias» Infinitos Indistintos, Brasil 2022, «Cuentos y poemas de amor» Ciudad Librera, Lima 2023, «Memorias del olvido» Letras Negras México 2023, Antología poética: «Anhelos de paz» Red Némesis, Lima 2024, «Calladita te ves mejor» Fanzine, Editorial Autómata Lima 2024, Revista electrónica Santa Rabia Poetry, Perú 2024; colaboraciones poéticas en diversos portales webs y redes.

miércoles, 3 de septiembre de 2025

"Historia del arte" poemas de María Belén Milla Altabás


Historia del arte

Un buen soldado
goza el síntoma y agradece
extremada la síntesis, querido
la terrible belleza
es la mejor escolta
piensa en Veronese
su cuadro de Venus y Adonis
docta niña:
aquí el asombro
Adonis muere cazando un jabalí
es otra forma de entender
los fundamentos geométricos de la belleza
todo alude al sexo y a la caza
si soy tu pequeña bestia
tu contrincante
el jabalí, mi
colmillo curvo
nadie habla del señuelo
la forma en que mi hermoso coño
rasga tu media
 

Lo que ignoro de mi amante 

Será el más beato en su país agrícola
en su discurso habrá tormentas azul
pálido, carnes
desde ahí recibirá el reclamo del sol
sobre qué lugares viene tu cabeza
volando? y otras
preguntas
que responderá a la manera común
empellejando toda
aquella belleza del cariño inútil
dándome talla suficiente para entrar
en el furioso torneo de las cosas
mi cuerpo será como el de cualquiera
es decir vasto              es decir dispuesto
como una traducción sincera del mundo
desde ahí me mirará hasta suavizarme
germinarán las papas y
la hierba
y los labios altos
habrá lo semejante      habrá la primera edad
del deseo se dirá que es azul y
longitudinal
ya no serán estos los actos nulos de la ternura
será el corazón en grosso modo
lo que hasta entonces era recubrirse será
y será y será
para romper el mundo del cálculo
con su política solar    con su pene     con su voltio
y el mundo del cálculo se romperá
nos salvarán los bellos enunciados
y en su destello primitivo
él sabrá
sabrá acariciar
el cuerpo campesino de Dios
 
 
Le abro delicadamente las piernas a mi esposa

Todo lo que obtengo de ti es esta
mañana de huelga
que ha bloqueado la carretera
en el centro de la capital fueron
arremetidos por el dios del progreso
y tu cara y los
decibeles de tu cara
quedaron atrapados en las manifestaciones
de los grupos humanos
en su desplazamiento entre las provincias
en su trayectoria hacia
el cariño
me preguntas si veo la casa que está ardiendo
en el noticiero como un furioso
jardín central
sólo yo
puedo oírte sabes ejercemos
la ternura con ferocidad
no te conmoverás por lo real con ningún
fulgor te cuidarás de la muerte
ningún amor congelado podrá con nosotros
una res es sólo
una res
come lo que cazas
cuida las instituciones
identifícate con el desarrollo
piensa en el futuro común intenta
recuperar tu rostro
entre las flores
tu ano
hierático
es la soledad que toco
con la parte más blanda de mi cuerpo
el corazón frente al mal
no significa nada
 

*María Belén Milla Altabás. Nació en Lima en 1991. Estudió Literatura Hispánica en la Pontificia Universidad Católica del Perú y es magíster en Estudios Medievales por la Universidad Complutense de Madrid. Es autora del libro de poemas Amplitud del mito (Alastor, 2018 y Liberoamérica, 2019), Todas las Nancys (Liliputienses, 2022) y Poema de las emociones comunes (Lustra, 2023 y Ultramarinos, 2024). Así mismo, publicó el libro de investigación El príncipe travestido. Género, transgresión y violencia en la Tercera Parte del Florisel de Niquea de Feliciano de Silva (Guillermo Escolar, 2022). Participó como traductora de la antología bilingüe de José Watanabe Todo cuerpo es tótem (Artepoetica Press, 2019) dirigida por la Universidad de Nueva York y la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es parte de la antología de poesía Estrellas vivas. Antología de poesía cursi (Letraversal Poesía, 2024), compilada por Berta García Faet y Juanpe Sánchez López en España. En marzo de 2025, realizó una residencia de escritura en la Villa Valmont, en Burdeos, Francia, gracias a la asociación cultural KLAC (Kaléidoscope Laboratoire Culturel), donde publicó Un soleil brûlant entre les dents [Un sol quemando entre los dientes] (Éditions KLAC, 2025), libro de poesía bilingüe traducido al español por Patricia Houéfa Grange.

lunes, 5 de mayo de 2025

"Mis padres" poemas de Juan Pablo Ferrer Brito


MIS PADRES

Mis padres, los que domaron el destino cuando los brujos intentaron torcerlo, los que alzaron oraciones con velas al viento, pidiendo al Todopoderoso el amparo de sus hijos. Tienen las manos rajadas, cubiertas de ampollas de tanto picar la tierra. Día a día la luz se les apaga en los ojos, pero encienden la leña, soplan sin descanso para que el fuego nos alimente. Mis padres son mi todo, lo son todo. Y yo, con su sangre ardiendo en mis venas, no puedo sino alzar su legado, grabar su nombre en el tiempo, marcar un antes y un después para ellos, para nosotros, los herederos de su historia. - VIII - Aquella noche, mi corazón y mis pensamientos, entre tanto desorden, llegó a la conclusión de que lo único que querían era ser amados por ti. - XIII - Mi corazón, llevará tu esencia en sus palabras; en cada carta, tu imagen estará presente; con cada silueta de las palabras, estarás dibujada; en cada noche, será nuestro encuentro; en sueños, te contaré mi vida; en cada amanecer, te perderé, con el dolor de mi alma; en sueños, te seguiré amando como lo hago en la realidad; de noche, pronunciaré tu nombre como un dulce cantar; mi mente siempre te va esperar, mi alma siempre te va a querer como el día que nos conocimos; con cada carta, mi edad va a pasar; con cada día, mi corazón verá tu sonrisa, sin importarle que solo seas un sueño.

*Juan Pablo Ferrer Brito nació el 10 de julio del 2004 en Huaraz. Desde la primera infancia hasta la adolescencia, vivió en el distrito de San Luis, provincia Carlos Fermín Fitzcarrald, del departamento de Ancash. Actualmente estudia derecho y es fundador del Círculo de estudio Lex & Ius. Autor del libro “ecos de desesperación”. Actualmente prepara la publicación de un libro de género narrativo.

martes, 29 de abril de 2025

"Naturaleza" poemas de Erika Mendoza Huamani


Ser
Fueron mis delirios de un amanecer, fueron mis desventuras de un padecer….
I El lacónico día fuera el inicio de la tempestad, el sujeto se sumerge en la brevedad, las palabras escritas están, las miradas turbantes serán… Si el día florece, la noche dormida está, solo una vidente será testigo de tu crueldad… Esplendorosa y genuina… Fría y lacónica… Se muestra la luna…Ante una desventura. De la brevedad…
II Ante tal genuina belleza El campo revolotea Entre pequeñas semillas Que se esparcen al compás del viento Ante un soplo alarido, volarán… Ante un deseo anhelado partirán Sumergido en sus pensamientos divaga
III Ante tal flamante camino La pequeña avecilla curiosa Observa la juventud eterna en sueños Caminos complejos Ideales frustrados Sueños corrompidos Corazones en suspiros… Otros reviven ante la perdida Otros mueren con el alma perdida Y el tiempo es pausado ante la rutina Y el tiempo es breve ante la experiencia vivida…
***
La pequeña ave observa caídas constantes en criaturas inocentes anhelando un sueño real… Con optimismo reciben la vida… Con miradas de fidelidad… Ante un destello la pequeña ave canta Con alardeados silbidos folclóricos acompañado de hojas otoñales… La pequeña ave canta ante un amanecer…Lleno de clamor, revive a los vivos, levanta a los muertos en memorias de una historia por contar Y aquellas finalizadas al azar… La pequeña ave canta al inicio de su vuelo, con un fuerte alarido, emprende su camino, ante un horizonte de clamor desconocido. Al observar la magnificencia del paisaje El reflejo de la luz es contemplado Ante la claridad vívida y cristalina del paisaje en un lago. Las montañas lloran y depositan sus lágrimas en breves lagos, que desbordan de recuerdos, una historia por contemplar y vida por aclamar. Imponentes ante el paisaje… una historia por contar… Donde aún los grandes lloran Ante las miradas perdidas Donde algunas perseveran… La pequeña avecilla reposa en una de las ramas De un árbol ancestro Escuchando en murmullos la voz viento… Susurran las hojas, Susurran las montañas, Susurran los sueños de los perdidos en vida, Susurran los lamentos de los muertos en vida, Aquella mañana ante un sonar tocar una pequeña niña observa a la pequeña avecilla en su último cantar… La estación culminó llevando consigo Una vida al cual admirar.
***
Alba
El reflejo en su mirada cual cielo en acuarelas, de llantos a primaveras, que fluye entre los riscos. Sus miradas con tenor Intactas a tal sensación. Ante torbellinos la silueta se esfuma dejando un sinsabor tan plenas y oscilantes… Con encantos y melodías ante un susurro del viento enloquecen las aves, bailan las hojas… Tan puro y cálido. El cúmulo abrazando con apacigua ternura a los cerros frondosos y el cielo nutriendo con cándidos llantos A los campos ostentosos… La niña observa con tal devoción que el tiempo es contrario a la vida humana… Llena de clamor Exclama compasión Ante la naturaleza que rebosa de pasión De cándidos llantos entre primaveras…

*Nació en Arequipa. Estudió Lengua, Literatura, Filosofía y Psicología en la Facultad de Ciencias de la Educación de la UNSA y Maestría en Gestión y Administración Educativa en la UNSA. Por el momento continúa como un sujeto divagante de ilusiones de locuras e idealismo. Sumergido en el averno, el pensativo objeta al tiempo "Mis pequeñas aves moran en júbilos lacónicos, conllevan inocencias puras y soñadoras, pero al rebelarse son desterrados y apresados". 

miércoles, 20 de noviembre de 2024

"El agobio del hombre que no podía morir" cuento de Manuel Arboccó de los Heros


“Si nos regalaran la inmortalidad en la Tierra, ¿Quién querría aceptar este triste presente?”

Jean-Jacques Rousseau

 

Nació con una mutación genética rarísima. Era el único caso registrado en la historia. No podía morir, pues sus células, tejidos, huesos y todo lo demás se regeneraban mucho más rápidamente que en los demás. Luego de algún corte, lesión o herida, inmediatamente se producía la recuperación y volvía a estar bien.

Si bien no podía enfermar, ni morir, sí envejecía. En cuanto al paso del tiempo era uno más igual que todos, pero lo hacía muy pero muy lentamente. Tenía 142 años y estaba viejísimo, arrugado como una pasa y aburrido hasta la coronilla. Había hecho de todo y ya solo quería descansar, dormir en la eternidad, morir de una vez, pero no podía. En cierto momento de su vida visitó médicos, biólogos, genetistas, psicólogos, religiosos y hasta chamanes y brujos. Recibió variadas explicaciones de lo que le pasaba, todas igualmente válidas, todas igualmente insuficientes.

El asunto es que era un caso único en la historia de la biología humana. Lo visitaron de muchas clínicas y universidades prestigiosas del mundo, le hicieron cien pruebas y doscientos estudios a cambio de generosos pagos. Fue noticia por algún tiempo y apareció en reportajes, noticieros y revistas del corazón. Luego de algunos años todos, hasta los mismos científicos, se desinteresaron del caso. Todo lo que vive también muere, menos él.

En una época incluso adoptó una posición mística creyendo que tenía una misión especial en la Tierra, tarea encomendada por los dioses. Pero no, el asunto era increíble, falto de toda lógica, aunque brutalmente simple: no se deterioraba al punto de enfermar y consecuentemente morir como todos. Se sanaba instantáneamente de cualquier lesión, accidente o infección. De joven, esta condición le pareció fascinante y llena de suerte y posibilidades. Bendijo al cielo y gozaba como loco de todos los placeres y oportunidades que esta invulnerabilidad le brindaba. Pero al pasar las décadas, este agradecimiento se convirtió en reclamo. Estaba harto, cansado y aburrido.

Desesperado y a poco de haber cumplido sus primeros cien años intentó, años atrás, suicidarse. Se arrojó del piso 18 de un moderno edificio de departamentos al que logró colarse cuando el portero se descuidó y si bien se rompió todo el cuerpo, a los pocos segundos se recuperó de la salvaje caída y sentado en medio de la pista lloraba amargamente su desgracia. Maldijo el cielo aquella vez.

Pero poco antes de cumplir los 192 años, lo visitó en su sueño un duende; -ya lo había visitado cuando José era un pequeño bebé- y le dijo al oído algo que, siempre dentro del mismo sueño, lo dejó impactado y seguidamente llenó de paz.

A la mañana siguiente, el viejo José, amanecía –de forma también inexplicable- muerto. Y esta vez para siempre.

Nunca se había visto un cadáver con una sonrisa como la suya.


*Manuel Arboccó de los Heros. Psicólogo y escritor. Magister en Psicología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.  Se dedica a la psicoterapia de orientación humanista y existencial asó como a la docencia universitaria en la ciudad de Lima. Fue articulista del Diario Oficial El Peruano desde el año 2014 hasta el año 2020. Difunde información psicológica desde su blog Nos sobran las palabras. También es autor de más de treinta artículos científicos de Psicología y Humanidades en revistas de la especialidad, disponibles en la web. Ha publicado el libro Tiempos inciertos: aproximaciones a la sociedad posmoderna (2020), La Comarca y otros relatos (2022) y Grandes psicólogos y psiquiatras de la historia (2023).

jueves, 11 de enero de 2024

"La leve arena del tiempo" poemas de Jack Farfán Cedrón



La Poesía

Algún día la nostalgia,
como una larga máscara de sombra,
rodeará la noche estrellada 
de cuarzos magníficos;
algún día la tristeza
vendrá hasta la muerte,
de rodillas,
para parecer un nombre huérfano
que se estrechara 
contra un pecho desolado,
y se despertara, 
de espaldas contra el mundo.

Vuelto hacia la otra ribera,
como el fragor de un río que no existe,
helado,
en la noche última del mundo.

Porque tú, 
en este instante,
no sabrás cuánto pesa nada,
ni nunca;
porque el peso 
de la desolación de un muerto,
todavía no exánime, 
no se mide en cadalsos;
porque un corazón 
hirviendo de tristeza,
no se sabe 
qué palabras balbucea,
durante 
el sueño incesante de horas mustias,
en que para gobernarse de vida 
y no de pesadumbre,
hará falta dormir 
de espaldas contra el mundo,
discurriendo bajo nosotros,
cual horrible crecida 
que ya no se siente,
que ya no se respira;
ni transcurre 
tras la esperanza 
sangrienta de las venas;
ni grita feroz, encadenada,
a los planetas girantes en nosotros,
que hemos sido,
porque aún somos,
porque aún respiramos 
el corazón hirviendo del hielo,
el grito horrísono del silencio,
tu nombre de miel o hierba seca:
¡Poesía!


Lento de invierno

Cuando la premura del dolor 
se alza por encima del humo;
y las lágrimas dormidas 
cobran un lugar en los desatinados.

Cuando el tiempo, a preses, arde;
arde, como una llama extinguida
en un corazón de hierro.

Y ni el rostro descompuesto,
ni el dolor solitario, 
alivian el abismo sin fondo
de dos corazones 
imantados por el juego;
almas, que en su búsqueda ovacionan
a los seres dormidos
sobre la faz de una ruta inventada.


Letanías al viaje del viento

Haz lo que hagas, pero hazlo bien.

Prepara el viaje eterno.

Siempre es eternidad cuando se vuelve a empezar.

Mi camino jamás estará extinguido,
si lo que fuere, es un error: 
¡dadlo por aprendizaje!

Que, de la suma de los vientos 
se aprende a ir en diferentes direcciones.

Un nuevo viento, 
una nueva barca.

Sopla, contra la sabiduría 
y obtendrás más aprendizaje.

La vida se alcanza emprendiendo, 
jamás codiciando.

Y los ruegos del mundo asisten a los templos.

Pero uno, de allí, sale reconfortado.
El espíritu elige;
el cuerpo puede perderse en el vicio;
pero es de sana voluntad discernir,
según la historia del viento.

Asila unos segundos.

El trato con los demás 
puede llevarte a la cordialidad eterna.

Sentencias más, sentencias menos.

Unos pasos en la escala invernal, 
donde, 
pátina a pátina 
se aprende,
a volver 
por donde mejor se anda.

Cada cosa en su lugar, cada lugar en su cosa.

Y luego, por qué las personas desaseadas 
son agresivas y enfermas.

Deberemos buscar la cordialidad en un mundo vacío.

Deberemos soplar las velas de la dirección 
hacia el acantilado.

Entre las hierbas desordenadas 
existe la sutil diferencia 
entre no buscar el trébol de cuatro hojas 
y encontrarlo sin pensar.

La mente siempre en blanco, 
cuando corremos;
el cuerpo irá solitario;
el cuerpo emprenderá la razón de ser,
hasta que busques 
el sitio en tu cabeza dormida, 
como un elefante aburrido,
redoble del tiempo.

Antiguallas o doblones 
bifurcan 
la luz indómita, pura, lúcida.

El rito de agua permanecerá 
en el ojo blanco, nocturno.

Hacia allá, ir, sin nada importar.
Hacia allá los pertrechos del sabio caminante, 
que suelta las alforjas, para avistamiento 
de ocasos que se repiten,
como un pacto con el arco iris.
 
Esa es la cuestión, Shakespeare;
También, ello es el intento.

Lo que fue es hoy 
y nunca será 
en el futuro de línea recta.

Todo es cíclico; 
y es todo más dichoso si se repite; 
como un déjà vu,
dormir la máquina del intento;
dormir un momento, 
para reemprender la luz interior,
la paz universal de los tocados 
por la divina esperanza.


*Jack Farfán Cedrón (Piura, Perú, 1973). Entre otros volúmenes líricos ha publicado Pasajero irreal (2005), Gravitación del amor (2010), El Cristo enamorado (2011), Las consecuencias del infierno (2013) y El mandhala de los signos (El Cabuyal Editores, 2023). Modera el blog ‘El Águila de Zaratustra’, además de dirigir desde 2007 la revista literaria Kcreatinn Creación y más. Es Socio Fundador de El Cabuyal Editores y de Kcreatinn Organización. Algunas revistas virtuales que alojan textos suyos: Letralia (Venezuela); Los Poetas del 5 (Chile); Periódico de poesía (UNAM), Destiempos, Campos de Plumas, Revista Innombrable (México); El Hablador, Fórnix, Sol Negro, Ablucionistas, (Perú); Letras hispanas (USA); Bogotá Ilustrada, Libros & Letras, Revista Ouroboros (Colombia); La Ninfa Eco, Revista Cronopio (Argentina), entre otras. En 2016 formó parte de los ciento cinco poetas de todo el mundo, invitados al III Festival Internacional de Poesía de Lima, FIP Lima. Reconocimientos: Indecopi le otorgó “El reconocimiento por su contribución al respeto y promoción de la propiedad intelectual en el Perú” (2008); Festival de Poesía Joven “Novissima Verba”, edición nacional, Lima (2004); Premio Literario “San Ramón”: ‘Reconocimiento por su labor como Jurado’, de 2010 a 2023. Sus libros y artículos están disponibles en:  
https://es.scribd.com/user/53330441/Jack-Farfan-Cedron 


jueves, 7 de septiembre de 2023

"Fatídico todo" relato de Manuel Arboccó de los Heros



Solo existían dos personas en el mundo a las que él amaba por sobre todas las cosas y de forma intensa: su abuela materna, fulminada por el cáncer y el Alzheimer algunos meses atrás; y su padre, a quien asesinaría esa misma noche y sin dejar opción de capturarlo a la policía.

 Empecemos…

¿Por qué matar al padre se preguntarán muchos de ustedes? Las razones no eran pocas para, vamos a llamarlo Renzo. Pero primero hablaremos del pasado.

Cuando Renzo tuvo algo de consciencia veía como su padre solía tratarlo mal como a su mamá. Sus primeros recuerdos están impregnados de tensión, miedo y pena. El padre, a quien vamos a llamar Mario, había asumido desde su juventud un consumo exagerado y peligroso de alcohol y cada vez que le iba bien como cuando le iba mal bebía hasta embriagarse y en ese estado solía practicar boxeo y hasta karate con su familia. Sus propios traumas infantiles hacían imposible un desenlace diferente, al golpear a quien encontraba golpeaba a su vez al pasado, lleno de tristezas y a la vez de frustraciones, generadas por su padre. Como en un maldito círculo vicioso hacía lo que le hicieron y es por eso que Renzo desde pequeño se metía en su armario para evitar ser abofeteado o zarandeado bruscamente por papá. Desde la rendija del armario veía como su mamá era empujada, insultada y arremetida por ese hombre convertido en búfalo. Hasta el día de hoy Renzo siente angustia cuando aparece la imagen de algún búfalo en algún documental televisivo.

Durante la época escolar, donde se destacó en un inicio como un buen alumno, Renzo siempre fue callado, algo nervioso pero muy responsable. Quería contentar a su padre con sus altas calificaciones, con los diplomas y reconocimientos que de tanto en cuanto obtenía en su plantel. Pero las medallas, certificados y buenas libretas fueron insuficientes. Nada parecía serenar a ese viejo desgraciado y poco a poco Renzo fue pasando de aplicado alumno a alumno mediocre, desinteresado y hasta algo problemático.

Y así terminó el colegio sin mayor pena ni gloria. Solo fue uno más como los miles y hasta millones de alumnos que año a año salen de las escuelas de nuestro país. Ese cambio, se hizo muy patente ya en tercer año de secundaria. Hasta segundo año Renzo fue un niño esperanzado, alegre, amiguero y divertido. Pero desde el tercer año se volvió apático, descreído, fastidiado y poco empático. Mientras esto pasaba con él, su madre perdía brillo, sensualidad y dignidad también. Y Renzo la sentía llorar amargamente algunas noches.

¿Cómo entonces amar de forma intensa a un padre así se volverán a preguntar algunos de ustedes? Ocurre que la historia aún no termina. Ninguna historia termina del todo, pues hasta nuestra muerte inicia un nuevo giro para alguien más. Sucede que un 25 de diciembre la madre de Renzo, vamos a llamarla Patricia, murió atragantada con un hueso de pavo durante la cena de navidad. Ni los esfuerzos de Mario, ni los gritos de Renzo y el resto de la familia materna pudieron salvarla. Mario lloraría amargamente en la ambulancia junto al ya cadáver de su esposa que ingresaría a un hospital cercano solo para confirmarse su partida de este mundo. Desde ese día Mario realizó un cambio general, casi dramático en su vida. Luego de este triste episodio seria irreconocible. Mario ya no sería el mismo de antes.

Se volcó hacia Renzo y lo acompañaría, apoyaría, defendería y alentaría como pocos padres lo han podido hacer. Renunció a su trabajo en la textilería y abriría un pequeño negocio que, aunque modesto, le permitía sobrevivir y financiar los gastos de su ahora mermada familia. Renzo notó el enorme cambio y se apiadó de ese hombre venido a menos. Su latente odio fue convirtiéndose en una profunda decepción. Se había convertido para él en un fracaso de padre y en un fiasco como hombre. Mario era un hombre muy triste, lleno de culpas y vergüenza. Y Renzo, como ya había sucedido con su madre, también lo sintió llorar amargamente algunas noches heladas.

La madre de Patricia, a quien simplemente la vamos a llamar la abuela materna, también vio la tristeza encarnada en el padre de Renzo y decidió proponerle mudarse a su casa. Lo apoyaría con las labores domésticas tanto como con Renzo quien ya había iniciado sus estudios de Psicología en la Villarreal. Así ella tendría algo más que hacer que estar ahuesándose en esa enorme casa suya, más enorme que nunca tras la muerte de su amado y amoroso esposo unos años antes. La abuela decidió vender su propiedad, repartir algunas de las ganancias con el único hermano de Patricia y vivir de sus ahorros. Además, invirtió una parte en el negocio de Mario lo que también le aseguraba algunos dividendos para la inevitable vejez absoluta y decadente. Todos estuvieron de acuerdo y así la vida siguió hasta los primeros indicios del Alzheimer y el cáncer avanzado que aparecerían casi al mismo tiempo durante el verano del 2022 a pocos días del cumpleaños 21 de Renzo.

Para entonces Renzo cursaba el sexto ciclo en la facultad y se había ido convenciendo de su fealdad y de su bisexualidad. Pero no era un joven feliz a pesar de las oportunidades que todos veían en él. Había empezado a tomar alcohol, aunque nunca entró de lleno en el mundo de las drogas a las que tuvo fácil acceso desde que ingresó a la vida universitaria. Su círculo de amigos y conocidos se amplió y un buen día llegó a la conclusión que detestaba la vida. Bueno, mejor dicho, detestaba su vida. Y planeó entonces asesinar al padre para luego suicidarse y así terminar con el sufrimiento de ambos, según él. La inminente muerte de su abuela -postrada y entubada en una clínica geriátrica a la que fue a parar- quien se había convertido en un faro en aquella casa, lo dejaba con un gran vacío y la sensación de ningún sentido más por lo que seguir. Ni su carrera, ni su novio Armando, ni su amante Cecilia, ni los vídeo juegos, ni la música, nada llenaba ahora su alma abatida, gris y desesperanzada en que se había vuelto su infeliz existencia. Y asumía que la de su padre era igual de triste y desolada por lo que ideó una forma de acabarlo, pero piadosa, inteligente y casi artística, otra vez según él.

El padre, siempre interesado en circuitos eléctricos y maquinarias se electrocutaría accidentalmente ingresando a la ducha una mañana. Un pequeño desperfecto en la terma, previamente manipulada, debía permitir la resolución del plan. Mano mojada, llave por bajar y eso sería todo. Muerte dolorosa sí, pero rápida. Renzo había heredado cierto interés por los cables y la corriente y no sería tarea difícil perturbar el buen funcionamiento del equipo que calentaba el baño diario en aquella casa. Luego, planificó Renzo con morbosa inquietud, en esa misma ducha ingresaría horas después desnudo y se cortaría las venas hasta que la última gota de sangre saliera por sus muñecas. Se imaginaba una escena perversamente exótica.

Cuando nos contó su plan, la abuela había partido dos meses antes. Y planificó todo para que ocurriese un 25 de diciembre, fecha crítica en la vida de esa modesta familia.

Colofón:

Un día antes, le contaría tiempo después Renzo al diablo, realmente titubeó, sintió que no era sano hacerlo, pero una borrachera épica le quitó cualquier señal de dudas y flaquezas. Al día siguiente ya no se volvieron a oír villancicos navideños en esa casa.

Solo algo muy extraño ocurrió cuando Renzo dejó la vida en ese baño: en la pared del comedor de la casa, un cuadro mal colgado donde aparecía el retrato del padre de Mario parecía querer reírse de todo lo sucedido.


*Manuel Arboccó de los Heros. Psicólogo y escritor. Docente Universitario en la Universidad Femenina del Sagrado Corazón y en la Universidad Científica del Sur.Fue articulista del Diario Oficial El Peruano desde el año 2014 al 2020. Ha escrito los libros Tiempos inciertos: aproximaciones a la sociedad posmoderna (2020); La Comarca y otros relatos (2022) y Grandes psicólogos y psiquiatras de la historia (2023). Además de muchos artículos académicos y ensayos psicológicos, todos ellos disponibles en la web. Ha publicado cuentos, poemas y ensayos en diversos espacios físicos y virtuales. Miembro del equipo de la Revista La Hormiga, espacio dedicado al arte y la cultura. Divulga temas psicológicos y sociales en el blog llamado Nos sobran las palabras.

 

viernes, 28 de julio de 2023

"Aves en otoño" pinturas de Fresia Valdivia


Nombre: Aves en otoño
Técnica: Acrílico Medidas
Medidas: 40x51cm
Año: 2019



Nombre: Maceteros colgantes 
Técnica: Acrílico 
Medidas: 40x51cm
Año: 2019



Nombre: Pajarito tricolor
Técnica: Acrílico 
Medidas: 40x51cm 
Año: 2022



Nombre: Mujeres Andinas
Técnica: Acrílico 
Medidas: 38x28cm 
Año: 2023



Nombre: Tulipanes y picaflor
Técnica: Acrílico 
Medidas: 40x51cm 
Año: 2019



Nombre: Garza
Técnica: Mixta
Medidas: 92x61cm 
Año: 2017




*Fresia Valdivia (Perú) Es una artista y profesora de arte con más de 35 años de experiencia enseñando a niños, jóvenes, adultos y adultos mayores. Cuanto más se expresa ella misma a través de diferentes artes, siente que es una fuente inagotable de ideas. Como artista y profesora, ella usa una variedad de técnicas incluyendo esculturas, arte en tela, quilling, dibujo y pintura y manualidades. Ella también ha publicado libros de metodología artística, poesía y narrativa.