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martes, 7 de abril de 2026

"Tres poemas" poemas de Mario Angel Quintero

Alborada

 
Para eso,
dar y dar, iluminar,
despegar para quemar,
y en si abrir de par en par.
 
Cada destello es
la estela de un rayo
que se lanzó hacia la noche,
una luz que subió
desde la tierra,
aunque ascender es devorarse,
subió hasta punzar un punto aparte,
donde se estrelló y traspasó
la tela negra de la nada
y así quedó estrella,
mancha,
y asomadero
al más allá.
 
Al mirar, zafarse,
arrojarse en un ardor,
para regarse en el impacto
y apagar así el fulgor.
Calcinar el tacto,
y solo así amar.
Solo en gastarse
al atravesar.
 
 
Entrenós

                                                         a Federico García Lorca

 Mira cómo se lo llevó el río
                  se lo llevó el río
                  se lo llevó el río
Mira cómo se lo llevó el río

¡Grita el halcón
y cae el relámpago!

¡Niño!

El mar enrosca sus olas

¡Grillo!

Revuelve recuerdos óseos

¡Esmeraldino!

La espuma se endurece, ahora es solo huesos blancos

Los juguetes de verano regados en el césped

¡Espadas y Brotes!

¡Tu risa!

Una brisa que pasa entre los pinos de un bosque

Escondida ahí, en el sonido de una campana

El bosque llegó después de los tiros

La fragancia del jazmín de noche es una telaraña transparente

El plomo es color neblina

Las luces de la vereda se alejan del frío

La luna se disolvió en nubes

Una pelota rosada yace entre los arbustos.

Corra que se desbordó la noche
                 se desbordó la noche
                 se desbordó la noche
Corra que se desbordó la noche

¡Se posa el turpial

y se acrecienta la marea!

El mar

La montaña

Se hablan a través del río.

El río es un caballo.
                  se lo llevó el río
                  se lo llevó el río
Mira cómo se lo llevó el río
¡Grita el halcón
y cae el relámpago!
¡Niño!
El mar enrosca sus olas
¡Grillo!
Revuelve recuerdos óseos
¡Esmeraldino!
La espuma se endurece, ahora es solo huesos blancos
Los juguetes de verano regados en el césped
¡Espadas y Brotes!
¡Tu risa!
Una brisa que pasa entre los pinos de un bosque
Escondida ahí, en el sonido de una campana
El bosque llegó después de los tiros
La fragancia del jazmín de noche es una telaraña transparente
El plomo es color neblina
Las luces de la vereda se alejan del frío
La luna s
e disolvió en nubes
Una pelota rosada yace entre los arbustos.
Corra que se desbordó la noche
                 se desbordó la noche
                 se desbordó la noche
Corra que se desbordó la noche
¡Se posa el turpial
y se acrecienta la marea!
El mar
La montaña
Se hablan a través del río.
El río es un caballo.
 
 
Caída Libre

Tu ausencia hendirá la noche.
Tu falta partirá el cielo,
desde el grito de la lechuza
al relámpago sobre el desvelo.
Los senderos devastados y gélidos.
La oscuridad extraviada en sus pieles.
¿Los ángeles dónde dormirán?
Los vástagos se agachan
y vuelven hacia el pantano.
Los sueños vagan sin mirar por dónde van.
El firmamento es de hielo negro y liso
que se opaca con el viento
crespo de enredos y remolinos.
Todo esto a razón de un vacío,
un hueco en la médula del día.
Nuevamente a través de una vida.


*Mario Angel Quintero. Participa en las siguientes exhibiciones, Contextos (grupo, MACLA, 1994), Cirugía (solo, Galería Exfanfarria Teatro, 2008), Amnistía (grupo, El Museo de Arte Moderno de Medellín, 2009), Prueba de sobrevivencia (solo, Casa DeAmbulantes, 2011), brotes y pegotes (solo, Cafe Ateneo Porfirio Barba Jacob, 2024), restos (solo, Galeria Ateneo Porfirio Barba Jacob, 2025).Su trabajo pictórico se ha publicado en los siguientes periódicos y revistas, Miniature Forests 2/3 (2010), LAKEVIEW INTERNATIONAL (2013), AL ARABY (2018, 2019, 2020), y Revista Innombrable (2023). Ilustra las portadas de las siguientes publicaciones, Interregno (revista, 1997, 2008, 2010), Muestra (libro de sus poemas, 1998), Tentenelaire (libro de sus poemas, 2006), Poema de Nueva York (libro de Omar Castillo, 2007), Los años iniciales en el vacío (libro de Omar Castillo, 2008), La alegría de decir (libro de Luis Iván Bedoya, 2009), Como morir en un solar ajeno (libro de sus dramaturgias, 2009), El escritor y sus lecturas (antología, Editorial Ateneo, 2010), La sabiduría de los limones (libro de sus dramaturgias, 2013), Mapa de las palabras (libro de sus poemas, 2014), On the Voice (libro de sus poemas escritos en inglés, 2016)
Calamidad Doméstica (libro de sus dramaturgias, 2016), Closer (novela en inglés, 2018), A Cuddle (novela en inglés, 2018), la materialidad (libro de sus poemas, 2020), y Diventa l'Albero (libro de sus poemas traducidos al italiano, 2020).

lunes, 6 de abril de 2026

"Fugacidad de la vida" poemas de Cristian Agudelo Ríos



Asesino
 
Dios y Madre
Rezo yo
Son mis Dioses
Es mi filosofía de vida
A Dios le rindo tributo
Por acolitarme el pecado
Y a mi Madre
Por brindarme la vida
Que voy a arrebatarle
A alguien más
 
 
Fugacidad de la vida
 
Una vida se extingue
Lentamente
Como una vela
Que se consume
Como el baile calmo
De una muñeca
Sobre una caja musical
 
  
Ansiedad
 
Las horas se hacen eternas
Las colillas se apilan
Enciendo otro cigarrillo
Yo me consumo
 
 
*Su nombre es Cristian Agudelo Ríos y es un campesino antioqueño. En el año 2024 quedó como finalista en los concursos Antioquia Reimaginada y el Certamen Nacional de Poesía Basura John Gómez. Aparece en algunas antologías de cuento y poesía, e incluso en la Revista Innombrable, donde anteriormente publicó algunos poemas bajo seudónimo.

sábado, 4 de abril de 2026

"La niña pudo contar" poemas de Rita Analía Pérez Rey

 

LA NIÑA PUDO CONTAR 

Hoy pudo decirlo todo.
La niña contó el tabú
de la vergüenza que no entendía
que la encallaba en el dolor.
 
Allí, en la siesta de verano
con su pollerita de broderie
sus onditas en el pelo
y su mirada de alelí.
 
Esa mirada inocente
que se entristeció de miedo
y la condenó al silencio
en protección de lo ajeno.
 
Abrió el cuarto de su historia
que no quería espiar
que no podía cambiar
que sólo pudo ocultar.
 
A la niña le ordenan,
se le suben,
se le frotaron, la callan
y la dejan sola.
 
La niña con dos canas en la frente
abrió el cuarto una y otra vez
removiendo lo estancado
aireando lo podrido.
 
La niña con cicatrices en el vientre
habló a los 40 años
se movió
y cruzó la puerta.
 
Ya no carga con el peso
de ser custodio
del dolor de aquella siesta
del secreto familiar.


EL GRITO

Rugido de fiera
sedada de dolor.
Chillido de leona herida,
hartazgo de soportar.
 
Deseos de tumbar
murallas putrefactas.
Desgarradora alerta
de la asfixia patriarcal.
 
Explosión incontenible
del deseo de volar
de las garras del narciso
de su lengua visceral.
 
El Grito ha detonado
lo que no quiero escuchar
la comedia ha terminado
ya no quiero continuar.
 
Espasmo de rebeldía
al cadáver revivió,
despertando en la agonía
a la burda realidad.
 
Aullidos de sufrimiento
señal a la manada
alarma de las entrañas
¡A combatir al control!
 
Anuncio del cansancio
de los esfuerzos por encajar
en el modelo carcelero
del idólatra individual.
 
El grito pide libertad
de los enfermos requisitos
que exige la superficialidad
de la rota foto familiar.
 
El grito ha sido expulsado
es despertar cósmico ancestral.
¡Basta! ¡basta! ¡basta
de la asfixia patriarcal!
 

LA INFÉRTIL

Espacios chiquitos,
huecos sin vida.
 
Ecos de muerte
del niño que vino
en arrojos de sangre.
 
Lo que no estaba,
lo que no fue,
lo que murió.
 
Pequeño mundo vacío
hinchado de tristezas
frustrado en expectativas.
 
Muro que no se tumba
división asesina.
 
Desconocido espanto
deseo sepultado.
 
Recipiente inútil
renuncia obligada.
 
Despedida censurada
feminidad juzgada.
 
Prohibición mezquina
futuro impotente.
 
Sentencia: “Infértil”.
 
 

*Rita Analía Pérez Rey, es nacida en Cruz del Eje (Córdoba). Actualmente, reside en Río Gallegos, Pcia. de Santa Cruz (Argentina). Mujer, mestiza, artista independiente.
Es Lic. en Artes, pedagoga musical y pianista clásica. Sus poesías y relatos breves forman parte de Antologías Nacionales e Internacionales desde 2023. Es autora del libro MUJERES AZULES “Teatro y música", una obra que rescata y visibiliza a mujeres clave en la historia argentina desde una mirada feminista. El proyecto incluye piezas musicales grabadas en piano por ella, y ha sido destacada, dos veces por el Fondo Nacional de las Artes y una vez por el Instituto Nacional del Teatro, también fue declarada de Interés Provincial Cultural y Educativo por la Legislatura de Santa Cruz. Actualmente se desempeña como docente en el Instituto Superior en Arte, en su Estudio Piano “Suzuki Santa Cruz”, y ha sido coordinadora de la filial Santa Cruz del FLADEM Ar (Foro Latinoamericano de Educación Musical), organizando eventos para educadores y músicos de la región.

viernes, 3 de abril de 2026

"Las máquinas repetidoras de la suerte" poemas de Gris Álvarez


 

EN UNA ANTOLOGÍA DE PESSOA DE 700 PÁGINAS TE ENCONTRÉ DURMIENDO
 
Yo cree a mi propio maestro, el parlamento 5 y los bomberos de plata.
-Sólido Escobar
 
 
No somos esmeralda, a penas ayer
nos visitaron los monitores,
hay un verso que te invoca,
en blancoynegro, concentrada,
entonces te miro,
verde, sobre las páginas finales.
¿Cómo puedes dormir con la repetición del tiempo?
¿Cómo puedes soportar las palabras viciadas?
Existe una serie de procesos,
destinados a la creación de personajes negativos,
creo, cada dos noches, ser uno de ellos.
-Hijos de la vanguardia-
los veo estructurarse desde el cielo.
 
 
LAS MÁQUINAS REPETIDORAS DE LA SUERTE
 
Xspein es la máquina maestra de las máquinas maestras
Mauso-leo
Solo los perdidos recitan sus lamentos,
diez lagartos mixtos enfrían las máquinas
repetidoras de la suerte . Los trabalenguas
de aire no bastan para protegernos.
Nacen los hijos repetidos, los veo confusos
dirigiéndose a las ciudades, ninguno conocerá
los cerros, ninguno encontrará la isla,
Dios es hijo de Abinoam.
nuestro Dios es sistema.
 
 
SE NOS VA A QUEBRAR LA NOCHE
 
Repite la palabra final de los lagartos
es el único modo de salvarte la sangre,
investiga el origen del ángulo muerto,
no obedezcas a los jóvenes escritores,
menos si han pasado sus últimos años
confundidos en la angustia de los pájaros.
 
La sed es mi lumbre,
siento la lengua maltratada por la injuria,
qué importa, telarañas.
Acuéstate en la platabanda, respira,
el suicidio es un llamado de atención
a los dioses, no sabemos la dirección de la isla,
solo encontraremos descanso en el últimosiglo.


*Gris Álvarez, investigador de la literatura fantasma, editor en Revista Sinfuturo.

jueves, 2 de abril de 2026

"La melancolía trepa al paisaje" poemas de Claudia Beatriz Lucero



la melancolía trepa al paisaje
me mira
gris
rectangular
 
por la piel de los edificios
reptan
las gotas condensadas de la niebla
 
yace a mis pies
león manso
el amor domesticado
 
las horas
envuelven como sudario
el cuerpo que contienen
 
no quise esperar
pero acá espero
 
fantasma atento al clamor de sus huesos
(En Un árbol nunca está solo, 2022)


***

cuando vuelvo de hacer las compras
pienso en la muerte
cuando salgo de la escuela los mediodías de sol
pienso en la muerte
bajo el paraguas
con el sonido de la lluvia golpeando la tela
las gotas deslizándose por una rajadura
mojan la mano que sostiene el paraguas
pienso en la muerte
cuando veo a mi madre pienso en la muerte
frente al espejo
tocando mis arrugas
la piel de las mejillas el cuello
la flacidez de los brazos
pienso en la muerte
cuando miro al perro
las canas de su hocico
sus ojos cansados 
pienso en la muerte
cuando miro al hombre tirando del carro lleno de cartones que saluda apenas y mira vaya a saber qué
cuando me mira de pie
en la puerta esperando que la gata entre
pienso en la muerte
si se nubla pienso en la muerte
con mis amigas en el bar
en los huecos que deja la charla
la segunda copa de vino
y siento el peso del sueño
pienso en la muerte
cuando pongo la llave en la cerradura y no sé qué hora es pero sé que es tarde
y ya es otro día
pienso en la muerte
mientras me baño y dejo correr el agua
el chorro de la ducha en mi cabeza sobre los hombros mis caderas los pies pienso en la muerte
pienso en la muerte también
cuando abro los ojos a la mañana y hago un recuento de las tareas del día pienso en la muerte
ahora mientras preparo un té y la casa está callada pienso
en mi muerte también


**


silencio
 
espera ominosa de las horas
iguales a sí mismas
pese al sol
tras las cortinas
 
la respiración lenta del perro
la gata que pasea frente a mí
su andar sigiloso
las pupilas contraídas
en breves hendiduras
por donde se cuela el mundo
y yo
su misterio
 
miro mi cara otra vez en el espejo
más angulosa
el contorno de los ojos
el dorso opaco de mi mano
 
vuelvo a mi infancia de violetas fragantes
la ternura del amor enredándose en los juegos
cielo entre las ramas
allá
donde sin saberlo
fraguaba el sostén de mis días
 
(En Un árbol nunca está solo, 2022)
 
*Claudia Beatriz Lucero nació el 6 de marzo de 1968 en Mercedes provincia de Buenos Aires, Argentina. Es profesora de castellano, literatura y latín. Publicó: Un árbol nunca está solo, 2022; No puede haber un puma en mi mirada (fanzine), 2023; Eclipse contínuo (fanzine), 2023. Forma parte de las antologías  Hilos de 2023  y El lenguaje de los pájaros de 2026 (en imprenta);  todos los títulos publicados por Vuelo de Quimera. Sus poemas han sido publicados en revistas literarias de Argentina e Iberoamérica.