sábado, 31 de octubre de 2020

¿Qué es la poesía? Poemas de Sarah Beatriz Posada


A escaso medio siglo de existencia contemplo con rigor la palabra y sus formas. El mágico encanto de los vocablos y la realidad que conjura a partir de su mandato.

En cada fibra de tus antiguos vocablos, poesía, se levantan historias, monumentos, hombres, guerras, amores, en fin, todos los sucederles nombrarles, decibles, narrables, que habitan en la memoria de los hombres desde el confín del universo hasta la partícula que se repite en su fractal eterno.

Esos mismos vocablos que saltan desde la magia creadora del poeta que, como un santo o un chamán, conjura la realidad y crea, no sólo para sí mismo sino para los demás, otro universo posible, quizá el paraíso perdido.  Señalan sus palabras aquel primer gozo, pero con certeza, el poeta busca tejer los sueños de cada uno en uno solo, inspira, respira, aspira  el común ser elemental y propone la simplicidad de la estrella, del agua, de la vida, desandar, borrar las huellas, desaprender, “olvidar la memoria”, reencontrar el origen.

Y allí, pequeño entre los pequeños, el poeta habita el infierno y el paraíso cada vez, sin cesar, para dar cuenta de ese poder inmenso que quema sus manos y que a la vez lo hace presa de su destino.

Más lo pequeño no es lo insignificante. He ahí la diferencia. Ahora el universo se revela invisible en su inmensidad, infinitamente pequeño.

  

Aproximación

 

 Para aproximarnos a alguna verdad
Y tocarla en nuestras manos,
Redonda
-fruto que esplende un día!
Para que alguna certeza se intuya,
Es menester
Aquietar
Aquietar
Y mientras la brisa besa el lago
Sereno-casi suspendido-
La luz que refleja el astro
En sus aguas
No nos cegará

 

 

Sobre la vida

 

Que mi voz en ofrenda
Sea la síntesis de lo innombrable

Que pueda expresar
Para todos

Expresar la vida misma
Desnuda, entera
Para  que todos
Como de un encantamiento
Volviéramos

Al regocijo, al asombro
Al misterio
A la consciencia de esa
Fugacidad
Que nos habita

Que pueda
Tocar fibras
Lejanas
Con un vocablo
Signado por la luz.

 

 

La noche

 

Se acerca la noche

como

un jinete cabalgando esporas

oíd

es el tañer de una flauta innominada

son sus huellas

lloviendo la llanura.

 

 

Canción en clave de sol

 

Me iré diluyendo

de tu memoria y tu piel

De tus pasos y las aceras

-amarillo tapiz de guayacán-

Que vuelve siempre vuelve

en el verano

Amarillo a ser amarillo

pero a tus pasos

pero a tu voz

pero a tu piel

No volveré

  

Espejismo y eco

 

IV

 

Herencia que hemos de conquistar

Cuando nuevamente

salte a nuestras pieles

el festejo

Y antiguas madrugadas

repitan siempre nuevas

Moradores del alba

Entonces –y sólo entonces-

habremos descubierto

una dirección tácita en la vista

Una voluntad infranqueable

en nuestros actos

Nosotros

Creadores o creados

Aventamos el mundo

cargamos el sino

de un hallazgo que aproxima

 

 

El pulso de la luna

 

IV

 

Si me hubiera invitado esta noche

a un bar

Al bullicioso humo de las mesas y

la gente

Cerveza, algarabía

Si me hubieras dado la señal

Como fugitiva de la noche

estaría a esta hora, tal vez

Danzando con la sangre y los huesos

Danzando algún ritmo caribeño

Un poco ebria

danzando

no

aquí entre vigilia y desvelo

El balbuceo

 

 

Para mi soledad

 

Para mi soledad basta
Tu sombra

Tu sombra
Tenue
Casi difusa

Como las tardes
De poco sol

Para mi soledad
Basta un refugio tuyo

Un albergue propicio
Un fortuito encuentro

Para mi soledad
La tuya
Inexistente

Viva morada para mi


Sólo tú

Sin ninguna sombra

Entero
Siempre en mí
Todo para mí
Entero

 

*Sarah Beatriz Posada Nació en Medellín el 9 de enero de 1959. Egresada de Español y literatura de la Universidad de Antioquia. Participó como integrante del comité organizador de los primeros Festivales de poesía de la revista "Prometeo" en Medellín y de su planta de redacción. Ha incursionado como periodista radial y presentadora. Hace parte del grupo de estudiosos de la cuántica y de la nueva conciencia en Antioquia. Vinculada por varios años a la administración pública del departamento. Su poesía expresa la sensibilidad propia de la mujer contemporánea, más allá de los convencionalismos culturales, abierta a la experiencia del amor, el erotismo, la muerte, y partícipe de las últimas evoluciones del humanismo, de la conciencia espiritual. Se ha desempeñado, además, como coordinadora de la red de escritores escolares en el género poético. Obra poética: Espejismo y eco, 1987; Cantos al amador, 1995; El libro de David, esto y mi corazón, 1985-1996; El pulso de la luna, selección, 1997. A demás ha sido periodista y crítica literaria. Actualmente trabaja como asesora de Trabaja en Alg-proyectos Sas. Arquitectura y obras civiles.

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