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jueves, 3 de septiembre de 2026

"Perdida" poemas de Viviana Claudia Paz Sandoval


Perdida
 
Miro hacia atrás y me pregunto:
¿En qué camino nos perdimos?
Cuando soltaste mi mano y ya no pude tomarla más.
Miro nuestros pasos y las huellas se han borrado
como si nunca hubiésemos caminado juntas.
 
Miro hacia atrás y no encuentro el día,
no encuentro la escena de saberte perdida.
Vuelvo sobre la historia que se narra confusa
y entre nubes recuerdo tu sonrisa, tus ojos, tus abrazos 
pero entre nubes se esfuman, sin mostrar donde quedaste; perdida.
 
Vaporosa niña: te extraño
y te anhelo cada día
y mi pecho me dice que existes, que no fuiste un sueño…
 
Nebulosa niña: te amo
pero ya no estás 
y no sé si vendrás…
 
Borrosa niña: te busco.
En un nuevo cuerpo, 
en la misma esencia…
 
Hermosa niña, no pude evitarlo...
Perdóname, por dejarte así…
Perdida.
 
 
Desesperanza
 
¡Deja de rasguñar mis tobillos!
De tomarme los pies mientras intento avanzar.
Deja de intentar subir por mis piernas y recorrerme!
- No te quiero aquí - 
 
Para de meterte por mis ojos
y ennegrecer mi mirada.
De pesar en mis párpados, 
de arder en mis pupilas.
 
Deja de caer como gota constante en mi cabeza.
De apretar mi pecho,
de anudar mi estómago.
 
Deja de copiar su rostro, 
de mirarme desafiante desde sus grandes ojos.
De recostarte a mi lado en su cuerpo agobiado,
De escupir tus palabras por su boca, 
enmudeciendo su risa.
 
Ya te habías marchado,
ya habíamos terminado…
Y no has cambiado nada.
¿Y yo?... No he cambiado nada...
 
 
Agua
 
Te miro, te veo, te siento… Agua.
Cuando goteas despacito
sonando mientras caes
alegre, chispeante, refrescante.
 
Te miro, te temo, intento protegerme… Agua.
Te ciernes sobre mí, tormentosa.
Las nubes te derraman con frío e ira.
Tan fuerte y tan grande.
 
No sé si llueves o eres ola.
Me envuelves y avasallas,
me arrastras del camino.
Mi camino.
 
En las alturas del orgullo
te vuelves hielo.
Impenetrable,
tu mirada quema en frío sin razón.
 
Te me escapas, vaporosa,
no puedo atraparte
no puedo tomarte,
ya no puedo…
 
Te admiro, imponente e inmensa… Agua.
Me sumerjo y te siento
Flota mi cuerpo cubierto de ti,
ya no puedo ver donde limita el cielo;
me siento sin peso, no hay ruidos, solo tú.
Agua.
 

*Viviana Claudia Paz Sandoval. Mujer chilena, casada, de 40 y tantos, madre de una hija. De múltiples aficiones entre ellas la escritura. Nacida en San Antonio pero enamoradísima de la ciudad de Concepción. Ha participado en algunas antologías como "murmullo de aguas", " murmullo de alas" y "murmullo de hojas" y publicado en colaboración con su madre, un poemario Titulado "doble luna azul"

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