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lunes, 23 de marzo de 2026

"Sobre las hojas del diario" poemas de Cecilia Collazo

                                                                                             
 
Habrá niñez
y allí habrá casa,
 
donde more lo inaudito.
 
***
 
El hermano
 
Con doce años
nos mantiene en esta casa,
trabaja
de dos de la mañana,
hasta que el pan que cuece
se vende en la vidriera,
 
deja el colegio,
crece de golpe,
pierde la infancia como si tal cosa,
 
es el padre el que debe mantenerla,
y es el hijo el que paga por sus deudas.
 
***
 
Cae la helada
sobre el techo de chapa
y moja nuestra cama
la que mi madre
cubre con su saco,
 
el mismo
le servirá de abrigo
para enfrentar en nuevo día.
 
***
 
Para asentar el polvo,
mojábamos con agua
el piso de tierra,
 
el día
que conocimos el mosaico,
nuestros ojos
miraron siempre al piso.
 
***
 
Sentirse
un bicho cuando las notas
no alcanzan y me llaman
del gabinete de la escuela,
 
¿es tan difícil entender
que un niño con hambre
no puede aprender?
 
***
 
Se habrán dado cuenta
lo triste que fuimos,
un dique de río sin agua
el frío cortando el espíritu,
 
y la hiedra,
marcando el afuera
y el adentro.
 
***
 
Ay Encarna,
dice mi madre,
 
la maestra me llamó
¿qué pasa?
 
me duele
el estómago de hambre.
 
***
 
Pone el zapato
sobre las hojas del diario
marca con lápiz el contorno
y lo recorta, mete esa especie
de plantilla de papeles en su interior
 
y digo bajito sin que ella escuche
 
Cuando vayas a la escuela,
no levantes los pies,
no levantes los pies,
no levantes los pies.
 
Aunque el papel disimula
el agujero de la suela,
igual se nota y pasa el río
cuando me lo pruebo,
 
y repito, en una sola idea
para no olvidarme,
 
¡Por favor!
 
No levantes los pies,
no levantes los pies,
no levantes los pies
mañana en la escuela.
 
***
 
El pasillo
hasta tu cama es tan largo
 
un silencio familiar lastima los oídos,
los abuelos mudos, los tíos y mi hermano,
 
la tristeza del golpe en tu ojo emparchado
que no entiendo,
 
la sumisión hasta el despojo,
de ser una mujer resto
y del resto, una nada
 
pero madre,
quién dijo que la vida era eso,
 
recibir golpes muda,
callar el golpe como esposa que
de soportar tanta locura, ya nada siente.
 
 
*Cecilia Elsa Collazo. Argentina. Poeta, ensayista y psicoanalista.
Últimas Publicaciones: Encarna- esa casa, La Casa-  Ediciones En Danza (2023) Poemario/El remero de la barca en que navego (2025) Halley Ediciones. Poemario.
Premios: Faja de Honor de la SEP-en Poesía: Urgencias de encierro- Ed. La Yunta (2020) y Grito de Mujer (2020)
Sus Poemas han sido publicados en Uruguay, Perú, México, Brasil, Colombia, España, Portugal, Canadá y Argentina.

viernes, 20 de marzo de 2026

"Burbuja" poemas de Sandra Gudiño

 


Burbuja
 
Gotea sincopado
el reloj de la cocina
El agua arrastra
pequeñas dosis de arcoíris
en remolino                                      
platos apilados
como pan ácimo
de comunión cotidiana
La risa de los niños
envuelve el espacio
tanta dicha          no
escribe
 
distrae
 
pompa que se enturbia
dentro del pecho
enfría             las venas
¿Por qué
el aquí y ahora
se permite
postergarlo todo?
me pregunto
y admito burbujas
de una felicidad
perfecta
que no puedo
                          soportar
 
 
Entonces digo   deseo
apurada la lluvia
viene                 nos desnuda
el río que remansa
dentro mío
enfría venas:
                          mal presagio
la niebla hace blanco
cada gesto en
el frío del amanecer
 
tiemblo
 
avanzo a ciegas
contra un viento
que te nace del centro
del pecho
y me empuja
 
¿quién de nosotros
se dejará caer?
 
Tengo una abeja
incrustada
en las cuerdas vocales
al oído te ruego:
ya no más
 
la voz se rompe
 
Amor en harapos
esconde sed
bajo las sábanas
lloro bajito
aferrada al sitio
al que no tengo
cómo retornar
 
 
De soledades
 
No todas las piezas
encajan como quiero
 
Sobrevivir
a temperaturas letales
de desamor
es pura soledad
y de la buena
 
Una resiste
                 Resiste
Años de lavar
la taza sola de desayuno
único plato del único
almuerzo
y para dormir litros
y litros de valeriana
 
Me declaro en estado
de amnesia permanente 
 
(finjo demencia)   
 
olvido
cada minuto en compañía
 
Sola
lloro bajito
para no molestar
               a nadie
 
 
*Sandra Gudiño nació y reside en Santa Fe República Argentina. Poeta, narradora oral escénica, docente de francés. Ensayista. Diplomada en género desde la perspectiva de los derechos humanos por la UTN Regional Santa Fe. Diplomada en Mediación Cultural de la UNGS Los Polvorines, Buenos Aires. Prologuista. Susurradora en intervenciones poéticas de espacios públicos. Promotora de lectura desde su canal de YouTube Cuentos para Gio.  Jurado de Concursos literarios provinciales, nacionales e internacionales. Creadora y conductora del micro radial de poesía: La otrA vOz en Radio Cultura 94.3 de Santa Fe. Publicó cuatro libros de poesía: Desnuda; excepto amarte; Núcleo y Ni hippie ni limonada. Ha recibido premios, menciones y distinciones en concursos nacionales e internacionales. Cada año publica poemas en numerosas Antologías Literarias nacionales e internacionales, también en medios digitales. Participa en Encuentros de Escritores y Ferias del libro presentando autores santafesinos como integrante de Cultura de Santa Fe.
Cada poema es un punto de encuentro, y cada libro un vínculo que merece frecuentarse.
Sandra Gudiño escribe para honrar la vida.

jueves, 12 de marzo de 2026

“Geografía de una espera” poemas de Ingrid escobar ulloa



Estancia

Me cuesta tanto 
cruzar esta puerta.
El umbral no es un paso, 
es una estancia.
Ignoro si el vacío me aguarda 
o si soy yo quien lo habita.
Descubrir el otro lado
es mi brújula,
pero sigo de pie 
ante la misma entrada.
Sin tocar, sin abrir.
Inmóvil en este ciclo.
Al final,
la espera 
puede volverse apacible.


Flotar

A solas,
ensayo mi muerte.
Mi cuerpo se vacía 
frente al espejo.
Goteo.
Un metal abierto que no sé cerrar.
Dime:
¿alguna vez me has visto
flotar?


La rueda

No queda nadie 
en este cuerpo.
Giro.
La rueda no tiene principio,
pero reconozco 
cada grieta del suelo.
Qué dócil
el ruido de la mente 
al romperse.


*Ingrid Escobar (Concepción, Chile, 1991) es una escritora y fonoaudióloga cuya obra explora los límites del cuerpo, el vacío y la permanencia. Sus textos indagan en la introspección y la fragilidad del ser frente a los ciclos cotidianos. Ha publicado en la revista Cuadernos a la mesa (2025) y en la XII versión del certamen Biobío en 100 palabras. Su búsqueda literaria se centra en la introspección poética y la cartografía de la permanencia.

viernes, 6 de marzo de 2026

"Cuando una mujer escribe" poemas de Nilgün Kurnaz


EL MUNDO
 
No entiendo, no puedo entender
O quizás no quiero entender
No podría decirlo, este mundo es una broma
¡Un caso perdido en cada esquina!
 
Ni siquiera hablo de mí, vamos, hermano
¿Qué sentido tiene esta injusticia?
 
¡Yo también sé callar!
 
Callar y hacer la vista gorda ante la injusticia
 
Pero somos humanos, somos humanos, hermano
Incluso nuestra respiración es el grosor de un cabello
La pobreza es sufrimiento
La verdadera pobreza está en los corazones
 
Si no hay amor, no hay compasión en una persona
Esa persona está en la miseria
 
¿Crees que soy yo el culpable?
 
El mundo está en la sombra de la oscuridad
En corazones carentes de amor
¡En corazones convertidos en piedra!
 
Gira, mundo, haz que mi cabeza dé vueltas
Extingue mis esperanzas una a una
El tiempo nunca deja de pasar
¡Todos los días espero la esperanza!
 
¡Estoy atrapado dentro, Mundo! Me ahogo, estoy cansado.
 
¡Estoy atrapado en mi interior, Mundo!
 
Me ahogué en él, desaparecí.
 
No llores más en vano.
 
No se arrepentirán, te volverán a lastimar.
 
¿Dónde está el amigo de los caídos?
 
¡La conciencia está muerta!
 
No digas "qué lástima", no te hagas daño.
 
¡Sería una lástima para ti en este sistema roto!
 
Olvídate de quienes te hicieron daño.
 
Olvídate de los arrepentimientos que aún guardas.
 
Olvídate de los sueños, vive la realidad.
 
¿No es esta la realidad?
 

CUANDO UNA MUJER ESCRIBE

La humanidad cobró vida en el cuerpo de una mujer

Una mujer cambió el mundo entero

A pesar de quienes la consideraban inadecuada,

Una mujer fue pionera con las ideas que produjo...

Dijo: «No procederé con mi apariencia femenina, sino con mi corazón de mujer».

Infundió compasión, amor, bondad y belleza en el universo...

Embelleció todo lo que tocó.

Su valentía dejó huella en los recuerdos...

Una mujer era amor, una mujer era madre,

Una mujer era labor, una trabajadora...

Una mujer era belleza...

Una mujer escribió, una mujer dibujó,

Sabía que si una mujer escribía, el destino del mundo entero cambiaría...


CIUDAD FELIZ

Quisiera soñar un sueño

Uno que nos incluya a ti y a mí

Y también árboles y pájaros

Un mundo brillante y soleado

Quisiera imaginar una ciudad

Una donde tú y yo respiremos

Los ruidos y las penas están lejos

¡Y su nombre debería ser 'Ciudad Feliz', mi amor!

Todos deberían amarse tanto

Nadie debería lastimar a nadie

La pena y la tristeza deberían irse lejos

La felicidad nunca debería abandonar la ciudad

Esta ciudad debería ser tan hermosa

Por todas partes su verde y azul son encantadores

Debería mirar con amor, tocar con ternura

Todas las manos deberían sostener a todas las manos

¡Y su nombre debería ser 'Ciudad Feliz', mi amor!

 
 
*Nilgün Kurnaz es una poeta turca, egresada de la Facultad de Economía del Departamento de Administración Pública. Sus poemas y cuentos han sido publicados en diversas revistas de literatura electrónica. Apasionada por la escritura, encuentra en la poesía y la narrativa un espacio para expresar su sensibilidad y creatividad literaria.

lunes, 2 de marzo de 2026

"Dentellada" poemas de Alexandra Marzan


Dentellada

conjurador de palabras.
Come mi carne.
Muerdo sus labios.
Crujen los huesos,
escurren gemidos.
 
Hay quien quiere conocerte
a fondo, meterse bajo tu piel.
Comerte entera, devorarte con ansias.
 
Pero ¿Qué hay en el fondo?
El fondo es un abismo, que se abre,
las fauces de una bestia.
 
Si llegas y te empeñas
quizá te asomes,
y tengas una dentellada
sobre lo que me habita.
 
Quizá te indigestes,
quiero que te indigestes
para que me bajes
Si, bájame!
de ese pedestal estúpido.
 
No soy pura, no soy decente.
Soy carne, soy deseo.
 
Soy rabia contenida,
ternura infame a veces,
sonrisa triste en otras,
mirada flagrante.
 
No soy un ideal,
no me encasilles,
no me comprimas,
hasta romperme los huesos,
en tu cajita de cristal.
 
Corro libre
como un animal salvaje.
Mi alma entendió
la unidad de la que soy parte.
 
Soy yo, pero soy ellas,
o quizá también soy tu,
 en otra línea de tiempo,
de un futuro cercano
o uno olvidado.
 
Correré desnuda,
hasta la límpida noche
que reciba el beso final.
 
El de la niña santa,
la niña bonita,
que paciente espera
nuestro encuentro.
 
Seré eco en el viento,
resonando en libertad,
más allá del umbral.
 
 
 
Ritual de fuego
 
Una noche con Selene menguando,
en el día de Mercurio y las letras:
Dos leones se cruzan por capricornio,
un ápice de delirio marca el tránsito del deseo,
al templo de Hedoné emprenden un viaje.
 
Dos mundos convergen,
pero no colisionan,
suavemente se deslizan,
uno en el otro,
como capas de limo.
 
Capas del deseo resbalan,
plegarias sin voz,
en carne humedecida ,
celebran el rito de tocarse,
entre penumbra.
 
Dos pieles se funden,
bajo la misma fiebre,
por llamas consumidas,
dominación sin atadura.
¿La has degustado?
 
A él le dedico mis poemas
carnívoros y lascivos.
 
—Él llegó— para encarnar el deseo.
 
Sus  ojos, lagos de jaspe,
pupilas filosas, rasgan el abismo,
surcos de sombras
en sus contornos camino,
mis pies sangran,
liturgia obscena,
es una ofrenda ominosa.
 
Con fuego sincero arde,
Llamas voraces queman,
transmuta la carne,
sacia una sed escarlata
no es redención, solo éxtasis.
 
El es un alquimista,
Rompemos el velo.
 

L’etoile noir
 
Mi estrella negra,
que destilas tu sangre,
bañas mis noches
en carmín.
 
Abriste un portal,
desde tu sombra,
por el que se escurre
un hechizo antiguo
que me deshace.
 
Palidezco,
y mi voz se quiebra
con tu nombre
que me consume.
 
 
 
*Alexandra Marzan es poeta y artista. Licenciada en Inglés por la Universidad Luis Amigó. Apasionada por la lectura, escribe por el goce de la palabra y por la pulsión de nombrar aquello que vibra entre la sombra y la belleza. Su obra explora el terror y la estética gótica, adentrándose en la oniromancia para orbitar los pliegues de la vulnerabilidad y lo ominoso. Ha participado en diversas convocatorias de poesía y ha sido seleccionada por editoriales como Caleidoscopio, Éterea, Letras Negras y Mítico para sus antologías. Sus poemas han sido publicados en revistas literarias: Humus, en su primera edición de diciembre de 2025; Santa Rabia Poetry, en su primera edición quincenal de febrero de 2026; y Plantígrados, en febrero de 2026. Actualmente está trabajando en un poemario titulado Vivir~Muriendo y en un libro de cuentos cortos llamado Vidas que se apagan. 

Comparte su mirada artística del mundo en su cuenta de Instagram: @ale.marzan.