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lunes, 18 de enero de 2021

¿Qué sea la poesía? poemas de Gonzalo Fragui


La poesía es mi tabla de salvación, mi pequeño refugio, la savia de la vida, mi forma de comunicarme con los dioses.

Heidegger tiene dos palabras para hablar de poesía: Dichtung y Poesie. Con la primera expresa la poesía del arte en general, y con la segunda la poesía como género literario. Yo necesito de las dos.


El arte para mí es vital, de primerísima importancia, y eso en estos días de pandemia se ha hecho más patente. Sería difícil vivir sin música, sin un relato, sin una película, sin pintar un cuadro. 


Pero hay días que yo necesito desesperadamente un poema, escribir uno, o leer un poema de cualquier poeta del mundo, de cualquier época, que me ayude a vivir, que me salve de este naufragio, de mi extravío. 

Yo tengo un poema donde trato de decir esto.



El poema


Si el poema no llega estamos perdidos

El poema nos encuentra y nos salva


El poema 

hermano de la aurora

alumbra el camino de los desventurados


Pero no se puede vivir perennemente en el poema


Por eso,

cuando me siento extraviado

Invoco un poema 

Él conoce el camino de regreso.



Haikul


El azul azul

Del cielo y su desnubez

Del amor la nuez

 


Jugar


Mi primer juguete fue el silencio

El cálido vientre de mi madre

Luego el desamparo

Triciclo de asombro miedo y llanto

El extravío de un niño que no sabía nada de caballos

Solitario

Buscando refugio en las palabras 


La risa es mi nuevo reino

Mi último barco de papel 

Mi cáscara de nuez

Invencible y frágil ante la impetuosidad de los vientos


Yo no siempre he tenido juguetes

Pero nunca he dejado de jugar



Infancia


En mi niñez las calles eran más grandes

La lluvia las convertía en ríos tormentosos y oscuros

Que corrían tras la tarde como perros por su presa


En mi infancia todo era inalcanzable

Excepto la luna

Que se dormía en los charcos de agua

Y despertaba con el canto del gallo


Años después

Creí caminar por un pueblo en miniatura

Las paredes de las casas tocaban mis hombros

Llamaban mi atención

Como pidiendo una limosna

a un vecino que salió hace muchos años

y ahora regresa rico


Yo venía con las manos vacías

Sólo podía ofrecer migajas de recuerdos 

desvanecidos por el tiempo

que buscaban sus pares por entre los escombros


El ceibo estaba allí

El río

La plaza

Las calles

El chirimoyo

El horno de pan



No estaban mis amigos

No estaba mi padre ni su caballo

Faltaba mi triciclo

Mi escuela

Mi guayabo


Mujeres con túnicas negras bloqueaban las entradas

Enterraban a sus muertos en la nueva iglesia

y encendían hogueras para quienes tuvieran otros ojos  


Alguien había roto mi pueblo de juguete.


Poetería

A Amale Haddazi


I


Nave de poetas 

deambula perdida 

la mar de la noche

ninguna salida


El indócil viento 

da la bienvenida 

numenosos miedos

peligra la vida


La niebla apacigua 

las almas sagradas

y el buque fantasma 

detiene la nada


El sol del invierno

desnuda las aguas

y sus tenues rayos 

anuncian el alba


II


De pronto el relámpago

del búho a la amada

un grito o un canto

en fría madrugada


Mensaje cifrado 

de alma desgarrada

que tal vez no llegue

a la ansiada morada


Anhelando un vuelo

de alas sagradas

mirando a unos ojos

la misma mirada


III

Los poetas reman 

palabras de amor

por abrigo el cielo

cantan su dolor


Los poemas son 

del poeta tristezas 

alegrías y penas

y alguna vileza


El nuevo poema

la semilla fiel

de la verde encina

y la dorada miel


Maltrecho el poema 

busca su azafrán 

al ave perdida

refugio le dan

Picotea migajas 

de cerca y de lejos

del puerto harapiento

licores añejos


Las horas veloces

rápidos corceles

de azules cabellos

la vida en pinceles


Un niño llorando

encuentra el poema 

como pájaro herido

que alivia su pena



*Gonzalo Fragui. Nació en Mucutuy, Mérida, Venezuela, 1960. Poeta, narrador, periodista y editor. Licenciado en Comunicación Social. Magister en Filosofía, y Candidato a Doctor en Filosofía por la Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela. Co-fundador del grupo literario y del fondo editorial Mucuglifo. 

Ha publicado los poemarios: De otras advertencias, Dos minutos y medio, La hora de Job, Viaje a Penélope, Obra poética (1989-2004) y Epistolabio. 


Igualmente los libros de anécdotas y relatos breves Poeterías, Ebriedades, El escorpión de Cera, Minitaurus, Cronopioscopio y el libro de humor campesino Pueblerías. 

En 2001 obtuvo el Premio de Poesía de la III Bienal Nacional de Literatura Juan Beroes, Estado Táchira. 


En 2008 el Premio de Crónica de la Bienal Orlando Araujo, de Barinas. 

En 2014 la II Bienal de Literatura Argimiro Gabaldón, de Portuguesa. 

En 2015 la I Bienal de Humor Alí Gómez García, Caracas.

Actualmente trabaja como Director de la Unidad de Literatura en la Fundación para el Desarrollo Cultural del Estado Mérida.