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miércoles, 22 de abril de 2026

"Paréntesis para tiempos inciertos" poemas de Emilio Paz Panana

 

Paréntesis para tiempos inciertos

Pausa.

Pausa serena que se dibuja bajo una roca
que emana perfume de mujer.

Pausa que se marchita entre las manos del alfarero
que pierde la figura del barro que moldea.

Pausa.

Pausa con sexo salvaje que se presenta entre las 10 y 12 de la noche,
como orgasmo matutino para antes del trabajo,
como solo de guitarra que suena como gemido salvaje,
como pasantía de cuerpos que recobran el eros indómito.

Pausa.

Pausa para recuperar el aliento
y marchar sobre los cráneos de los vencidos,
respirando aromas de rosas negras
que se dividen entre verbos y sustantivos.

Pausa.
Pausa.
Pausa.

Pausa que se divide entre oración y fe.

Pausa que se divide entre vida y muerte.

Pausa que se divide
            entre tu adiós y mi negligente memoria
            que se resiste a perderte.


Alone

Soledad,
partitura silenciosa,
morado penitente que emerge religiosamente.

Soledad,
palabra aguda que se impregna
en los tímpanos de un hombre sordo.

Aquel que no le interesa ver,
que no le importa que Dios lo juzgue.

Soledad,
penitencia que avanza por el sendero
surcado con rosas amarillas.

Esperanza, falsa esperanza
que se presenta al mediodía.

Soledad,
palabra aguda que mata,
que mata el alma.

 

Un café frío sobre la mesa

En la radio suena The Winner Takes It All
y un gato ronronea en aquel sofá que queda.

Los fantasmas se bañan en la ducha
y bajo las tablas hay muertos que cantan.

En el espejo la marca de tus labios
y las sábanas las huellas de tu perfume.

El rojo carmesí que llama desde el cajón
para recordar la tesitura de tus labios.

Y el sonido de tus pasos
acercándose a la puerta.

La emoción del corazón que se despierta
ante un silencioso paso que se acostumbra
a la soledad que emana cada madrugada
cuando la ansiedad se manifiesta.

Ahí, en la mesa, el café frío que te espera.

Que te espera en silencio
con un radio que repite la misma canción
hasta que la volvamos a cantar los dos.

 

*Emilio Paz Panana (Lima. 4 de septiembre de 1990) Profesor de Filosofía y Religión, gestor cultural y director de Revista Kametsa. Ha publicado en el Perú y el extranjero, en formato físico y digital. Su poesía ha sido traducida a diferentes idiomas, obteniendo reconocimientos en Perú, China y Macedonia del Norte. Investiga sobre la relación entre estética, filosofía y educación, presentado sus conclusiones en diferentes congresos de filosofía.

martes, 26 de mayo de 2020

"Jardín de los Deseos" Poemas de Emilio Paz Panana


Epilepsis

Hay un nido de palabras
que se guarda en mi interior.
Palabras llanas y esdrújulas,
apuntando siempre hacia el norte.
Su ecuador es el monumento al silencio,
príncipe de todas las penas.
¿Qué nos queda en la muerte
sino la última palabra de amor
que se enfrenta al olvido de los hombres?


Nautilus

Bajo la piel
el susurro de la locura
que se desnuda ante los ojos desorbitados
de un pez que añora por la esperanza.
Piel infame
que se muda de colores
de acuerdo a las estaciones.
Tantas voces por tantos idiomas,
y todos sucumben
ante el mismo desierto
que va ahogando el fértil valle
que se esconde bajo el monte de Venus.
Bajo la piel
el último grito troyano
y París que se esconde
en las costillas quebradizas
por efectos de la edad.


Dioses

Los dioses lanzan cráneos.
Los cráneos tienen nombres y apellidos,
historias grabadas en rocas,
mensajes para todas las naciones.
Pero los dioses son sordos,
solo les interesa jugar
con el propio destino.


Antidepresivo

Happycracia es la nueva forma de gobierno.
Una sonrisa,
aunque fingida,
debe ser sostenida
como la nota musical más elevada.
No importa si la muerte ronda desde fuera del cuerpo
o si se transforma en un aliviador parto de melancolías
contenidas por largas histerias colectivas.
La felicidad debe ser el suficiente antidepresivo
para contener las lágrimas
de tantos niños que perdieron a sus padres.
Pero a quién le importan los niños
si disfruta del aroma de las flores
que se resisten a morir en primavera.
Así es la Happycracia,
el hedor de las rocas durante el invierno,
la agonía de la mariposa en la telaraña,
el viento que trae las plumas de una paloma
cazada por algún ave rapaz.
Happucracia, la nueva forma de gobierno,
de antidepresivo,
de forma de llamar a la indiferencia
de los políticos.


Antología de la Poesía Postmoerna

Cuando comenzamos a escribir poesía
comenzamos abrazando las nuevas corrientes vanguardistas,
buscando encontrar aquella pócima secreta que permita
destruir el canon poético y genere una nueva quimera.
Nos consideramos los reyes del mundo
y comenzamos a brindar con vino Queirolo
en algún bar del Centro Histórico de Lima.
Entonces, como próximo paso, deberemos crear una página,
bombardear de poemas las redes sociales,
aferrarnos a algún conflicto social
y componer desde las entrañas de la miseria humana.
Para tal motivo es bueno leer abundantes noticias,
olvidarse de las reglas, normativas y gramática real,
desligarse de la tradición y beber hasta perder el conocimiento.
Considerar que la poesía postmoderna
puede clasificarse en cualquier espacio
y corromperse como el corazón de un congresista
sobornado por Odebrecht.
Para tal motivo es bueno perder la moral y la ética,
desligarse de Dios es la primera noción,
olvidarse de los rasgos biológicos y espirituales
para escribir desde la objetividad del vacío.
Al final de todo este proceso
habrá que destrozar lo que quede de humanidad
y esconderlo al fondo del armario.
No importa si en el camino pierdes familia, dinero o amor,
solo importa que tu poema acabe en alguna antología,
que diez personas reaccionen en redes sociales
y que al final, cuando vayas a tu perfil de Facebook
coloques en Empleo que eres poeta.
Así sabrás que tu vida tendrá sentido
aunque hayas perdido toda brújula a mitad del camino.


Leyenda

Una roca suena
y la muerte sonríe.
Es la mano de un cuerpo que cae
y no deja evidencias de asesinato.
El silencio del bosque
es el silencio humano.


Pinocho (Versión II)

Pinocho no era de madera,
era de sueños.
Sueños de un hombre
que solo conoció de pesadillas.
Pero Pinocho era momentáneo
como las flores
los animales
las rocas
las personas
las pesadillas
los sueños.
Como este poema.


Humanidad

El silencio de un hombre es escuchado por otro hombre.
Ambos se agarran de la mano
y se esconden bajo un árbol.
Pero en ese árbol
solo habita el olvido.
Y el olvido de ambos
es el lugar donde morirá el silencio de ellos.
Entonces
para cuando salga el sol
solo quedarán las memorias
de dos hombres que se cruzaron en el camino
y decidieron morir juntos.
Así no fueron abrazados por el olvido.


NN

Este poema fue dejado en medio de un desierto mexicano,
bajo un puente ecuatoriano,
en una calle olvidada del Callao,
tras los barrotes de Guantánamo,
en las favelas y en las minas de salitre,
en los olvidados condenados por no tener dinero,
en las bitácoras de antropólogos
y en los cañones de los policías y militares.
Este poema no tiene nombre ni apellido,
solo tiene un testamento y ese testamento es el olvido.


Zancudo

La sangre
el veneno
la sustancia primera
que les da vida a las rocas
pero que es pecado divino
derramar sobre la cama.
La sangre
el aroma femenino
la libertad del Eros
y el silencio peregrino.
Tú.


*Emilio Paz Panana (San Martín de Porres, Lima, Perú, 1990). Egresado de la carrera de educación, especialidad de Filosofía y Religión, por la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Autor de “Septiembre en el silencio” (Club de Lectura Poética, 2016), “Laberinto de versos” (La Tortuga Ecuestre N° 384, 2018) y “La balada de los desterrados” (Ángeles del Papel Editores, 2019), así como también de la Antología Virtual “Discursos Estéticos” (Liberoamérica, 2019). Poemas y cuentos suyos aparecen en diversas antologías y publicaciones de medios impresos y electrónicos de Perú, México, Costa Rica, Ecuador, Chile, Argentina, Estados Unidos, India, Brasil, Venezuela, Rumania y España, siendo traducidos al inglés, portugués, rumano y tamil. Obtuvo el IX Premio Internacional de Cuento y Poesía “El Parnaso del Nuevo Mundo” 2019 en la categoría de cuento, así como el Mes de las Letras 2017 por su poema “¿Qué es la poesía?” otorgado por la Fundación Marco Antonio Corcuera. Fue invitado a participar en el V Festival Internacional Primavera Poética de la ciudad de Lima y al XXI Enero en la Palabra en la ciudad del Cusco. Ha participado en diversos congresos de filosofía y recitales poéticos, también ha dictado el taller de lectura poética en clave de filosofía titulado “La vena de la inspiración” en la UNMSM. Ha publicado ensayos académicos en torno a la relación entre estética, educación y poesía. Actualmente dirige el blog “El Edén de la poesía” (https://edenpoetico.wordpress.com) y ayuda a coorganizar los recitales benéficos Las voces del colibrí y la revista Kametsa.