lunes, 1 de febrero de 2021

¿Qué es la Poesía? poemas de Anna Francisca Rodas



La poesía, misterio de lo sagrado, dispuesta siempre a manifestarse entre extremos edificantes como experiencia salvadora del sino en cuya libertad no se elige.  Confronta la realidad permanente, esquiva como el agua entre rápidos dispuesta a dejarse navegar por espíritus intrépidos que desentrañen algunos de sus misterios.  Interrogadora fuerza del silencio, escapa para tensar el delirio, aunque siga condenada al roce de los imposibles.  En su fuente primigenia cruza fuego y agua, summum, todo en ella para fecundar el diálogo que establece con él o la poeta elegida. La poesía, poder supremo en el último hálito de vida que alimenta a quienes surcaron su destino.
Se puede poseer el tiempo que nos devora, hacer de la vida un permanente fuego/ juego, en alquimia donde, como ingrediente, estalle el revelar poético en tanto no estemos tan distraídos al cruzar puentes que  conduzcan al límite, al poder indagatorio  latente en todo lo que nos observa desde afuera, esa  punta de lanza que nos cerca y lastima al interior, sobre dinteles que sostienen  puertas y más puertas en  caída libre, inquisitoria, descarnada como respuesta al abrirse.  

Poemas para la muerte en vida 

Etianne 

Ha sido publicada en diversas antologías, revistas y memorias nacionales e internacionales.  Poemas suyos han sido  traducidos al italiano, inglés, al rumano y al francés. Ha participado como invitada a diversos encuentros y festivales de poesía dentro y fuera del país.

Envuelvo la memoria, indulgente, inalterable, para plasmar 
el circuito del acertijo, 
la escena del mañana, 
el cadáver servido para la fiesta tras la fuente que hierve, a voluntad, frente al espejo 

Si bien, las calles son un trazado del engaño 
para expandir el eco a quien distrae el camino del arrepentimiento,
me corresponde ajustar los ojos  de Dios bajo el poniente

Las voces del mundo viven en mi tiempo
se esconden como el letargo que nos funde al campo de hierba bajo 
una noche en círculos de nieve

Pauso el aliento
soy cielo al cardumen de peces vestidos de rojo que escapan 
de un mar extinto, como ciertas palabras.

Hay un límite, la lengua saciada en las migajas de la ofrenda

y una voz que murmura:

NO camines a espaldas de tu asesino


Semeja su mirada una grieta donde los desposeídos fraguan el hambre

Usted sabe del río entre mis labios, austero ayuno
de palabras que nos niegan

La gota sangra otra presencia de siglos.
Su fuga, detenida en los huesos después de la guerra.

Ya no estaré para arrebatar el fruto de su boca
ni la de mi sed presentida ante una mesa que amordaza

Me semeja su rostro, un mensaje de cartel en noche oscura
Una huella de animal valiente
última huella extraviada 
allí donde las fieras
no 
se
conforman


Etianne

Mi tiempo es un rompecabezas de invisibles símbolos 
Abro la puerta y tengo la edad del mítico barquero que transa los domingos 
por una porción de tierra firme a cambio de monedas 
Y soy tu mirada, Etianne, aunque sea noche y otras hayan dicho 
de los siglos guardianes de tus ojos. 
Es febrero, febrero es un mes donde anidan los presagios 
y es en febrero cuando saltan los peces en la boca 
para regalarnos secretos bajo los pliegues desnudos.

Aquí me tienes, Etianne, 
nube frente al abismo donde guardas el silencio, 
beso en tinta roja mientras escribo e ignoras el tiempo 
y su redada invisible tras los bastidores donde nadie te ha visto. 
Palabra al interior del signo de quienes no saben del jardín 
y la flor única nacida de tu sangre.

Guardo el punto de nieve para devastar otra insomne caricia 

El temblor de la hoja estalla ante nosotros. 
Sabemos que nada nos pertenece, 
pero la noche es un regalo que guardo para ti, 
y las estrellas y todo lo que me llevaré sin decirte. 
El instante será otra respuesta alrededor del escenario. 
Nuestras manos… la guitarra. 
El lienzo, la canción enceguecida del deseo 
viéndonos, crucificados y desnudos 
bajo el árbol de las estadísticas. 

Aquí me tienes, Etianne, 
el corazón en llamas sobre una tierra 
que no nos pertenece…


Entre la jaula y la soledad

Otra vez dibujo sobre los ríos sin nombre  
un pecesito para tu reino, 
un ánfora en su vacío para guardar la soledad 
en el vientre oscuro.  
Sospecho de todo, del paso y la cátedra 
ante su angustia vadeando el olvido, 
del temblor de la boca desnuda, 
del misterio ante los trazos de una mano fantasma 
en el desierto.
Doy cuenta del espanto de la lluvia cuando arrasa la semilla 
frente al lamento de una manada hambrienta 
y soy solo una extranjera, un vasto hemisferio   
donde se prolongan las interrogantes… 

Con incertidumbre la prudencia nos convierte en otros.

¿Quién velará los desencuentros mientras llegas 
al otro lado de la noche?

Hay que elegir entre la jaula y la soledad… 

El subterfugio va adosado a los espejos 
y ellos no perdonan el retorno hacia tu origen.

No caben, aquí, los caballos del apocalipsis, 
no cabe mayo con su luna quebrada, 
no queda rastro sobre la hierba presa del fuego;
sólo volver al mundo donde  media  la sed bajo los puentes 
e impera la salvaje desnudez de la inocencia.

Hay tantas cosas inútiles aquí. Hay una paz devastada,  
una calle que absorbe  su aullido entre silencios. 

Los vencidos cruzan el deseo con la culpa del cadáver a cuestas
por no saber olfatear señales.  

Mi oficio, está claro, como el sueño que apenas te desnuda, 
agoniza y me devuelve a las sombras.


*Anna Francisca Rodas Iglesias. Poeta/ escritora colombiana.  Radicada en Medellín, Antioquia desde el año 1993.  Miembro de la Corporación MECA (Escritores y Artistas de Medellín) Escribe, apoya y procura diversas gestiones culturales en el medio literario.  Colaboradora para HLC (Revista Horizonte Literario Contemporáneo), revista multicultural e independiente de edición Rumana que se edita en varios idiomas. Libros publicados: OBSIDIANNA Poemas (Medellín, Colombia, 2010); La soledad de las clepsidras (Poesía. Medellín, Colombia, 2014); Compiladora del libro: Genealogía de los susurros Poesía 82 voces (Gestión cultural que reúne en la edición a poetas de diversos puntos de Colombia y de otros países. Medellín, 2014)

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