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sábado, 31 de marzo de 2012

Atardecer

Es posible que tanta sangre corra por estas venas? Es posible que tantas lágrimas broten por estos ojos? Es posible que tantos gritos salgan de esta voz? Es posible, acaso, que tantas heridas causen mis manos? Es posible que tanto miedo se esconda en este pecho? Es posible que tantas huellas dejen mis pasos? Es posible que tanto deseo quepa en mi cuerpo?

Cuanto quisiera, huir, como quisiera volar...y al fin sentir en mis manos la suave textura de las nieves de un sueño eterno, un sueño sin sombras ni fantasmas...un sueño sin dudas...un sueño donde solo estén mis sueños...un sueño donde solo exista la nieve del recuerdo...

Pero hoy solo hay lluvia y ventanas cerradas, y humo, y poemas inconclusos...y tinta mojada y lienzos a medio pintar...hoy solo hay furia, agujas y muerte...hoy solo hay frío y voces muertas y violines rotos...

Hoy el mundo se tiñe de sangre...

Hoy la mañana promete explosiones en escala de Do menor...


miércoles, 23 de febrero de 2011

10 y 1

En las cenizas del tiempo tu lluvia borra las llamas que algún día pudieron quemar mi piel. Las guitarras emiten los sonidos que quiere expresar el alma; en un teatro de sueños envuelvo tu mirada, y con tu aliento aún en mis manos me arrastro al sueño eterno, sin temor que al despertar no pueda encontrarte...Tratando de gritar en un mundo donde el silencio invade las mentes de los desamparados me encuentro con las alas de los ángeles que han sido asesinados por la falta de fe.
Es cierto, he pecado, perdóname padre, porque he traicionado la voluntad de nuestro llamado dios.

La música se detiene.

Suena un disparo.

La sangre se derrama en aquel último latido.

Una risa resuena en el umbral de las desilusiones.

Las flores marchitas dejan caer sus pétalos en los cuerpos delirantes.

La calma del vacío, la furia de la muerte.

Ahora todo es negro, ahora todo es polvo, ahora todo es nada.

lunes, 26 de julio de 2010

Hadas de Medianoche

El silencio invade la habitación como una plaga de langostas, devorando todo el oxígeno: ahogándote.
La luz de las velas esconde tus defectos, muestra la cara del alma, nubla los ojos del poeta.
La música inspira al egoísta, miente al sabio y enloquece al inocente.
Te inyectas ácido en las venas para disolverte por un momento en las notas de una melodía única.
Ríes al son de una trompeta gitana. Danzas al ritmo de una gaita que se esconde detrás de los arbustos de tu corazón contaminado.
Lloras lágrimas de humo, miras con lóbrega mirada al atardecer que se aproxima. Juegas al gato y al ratón con un horizonte que te cuestiona; buscas frío en el bosque de los deseos, anuncias la llegada de los ángeles y te acuestas a dormir en el césped.
Una jugada más. Una tonada más. Un ocaso más. Un puñetazo más.
Dibujas constelaciones en las hojas de laurel, cantas una canción a la nebulosa Andrómeda mientras el humo va ennegreciendo tus pulmones y el alcohol se apodera de tus sentidos de una manera casi intelectual. Hoy el roble está seco, la savia se ha extinto, las rosas se han marchitado, el diamante se ha vuelto carbón; el oro se ha vuelto cenizas.
Un incendio se acerca a la torre. El puente está quebrado, escondámonos del duende. Salvémonos del temblor, giremos en un tornado, bañémonos en las tormentas de un huracán asesino. Besémonos contando estrellas y amémonos bajo la luz del satélite más luminoso del universo. Jurémonos amor inconcluso bajo las hojas secas de un árbol de papiros; reflejémonos en un lago de espejos, transportémonos a la India y hagamos el amor en el lomo de un elefante azul. Hagamos un pacto con el diablo y vivamos para siempre, veamos el mundo morir. Veamos como Jesucristo trata de salvar una humanidad que no quiso reconocer su existencia. Burlémonos de Dios y amémonos iluminados por la luz de una balacera en la selva del Amazonas.
Secuéstrame. Maltrátame. Quémame. Abúsame. Miénteme. Júrame. Prométeme. Ámame. Ódiame. Ríete. Vive. Muere. Juega. Cree. Nace. Salta. Duerme. Sueña. Sueña con las garras del jaguar, sueña con los dientes del tiburón; ríete de las botas del gato. "Dale alegría a mi corazón". Juega con las lágrimas del cocodrilo, tómate las aguas del manantial de las almas, cómete los pétalos de un árbol de cerezos. Baila al ritmo de una amenaza de muerte. Miénteme; dime que la luna ha muerto y así creeré que me odias. Cuélgame de un cometa, enfría mis dedos, calienta mi boca, muérdeme. Gruñe, rasguña, ataca, despedaza, devora.

Huye.

viernes, 25 de junio de 2010

8 y 18


Los fantasmas de mi habitación se esconden en mi reflejo, puedo verlos en el brillo de mis ojos. El reflejo de tu ausencia, la ausencia de los gritos, latidos incesantes. Amores absurdos, sentimientos de cristal. Se rompen, trato de unirlos, pero la vida sigue. Te busco entre los árboles, busco entre las rocas el brillo de tu pelo, pero solo encuentro gatos muertos. La música de tus susurros, es ahora una vana melodía que resbala entre mis dedos.
Los violines suenan, descubren tu miedo, te escondes entre sus cuerdas, pero la luna te ilumina, no puedes ocultarte, porque ahora yo te observo. Me acerco, pero tú te alejas. Te beso, pero eres de piedra, te miro, pero ya eres invisible.
La sangre que recorría tus venas es ahora solo la droga que calma las ansias de los vagabundos. Ahora todo llora....ahora todo sangra...Ahora, ya no hay nada...

Ahora solo ves como me ahogo en el mar de mis dudas...

Deja que te abracen los vestigios de la muerte…

jueves, 17 de junio de 2010

Vals del Vacío

Las palabras no salen de la boca de los inocentes. La guerra les quita los dientes, los deja ciegos...pero el sonido de la sangre y de los gritos aún suena cuando caen las lágrimas a los escombros.


Y yo solo espero...


Espero el coro de las gaitas, el canto de las rosas...espero la caricia de tus notas.
Abres mi puerta a tu laberinto. Entro temerosa mientras las ramas de los árboles desgarran mi vestido y dejan al descubierto mi piel cósmica.
Cierro los ojos y trato de salir de este sueño; pero las sonrisas de los gatos siguen tatuadas en mis párpados y las raíces de los arbustos me agarran los tobillos...


Y yo solo espero...


Espero morir, espero caer, espero que la tinta se seque; pero aún siento húmedas mis manos.
Me hundo en un río de espejos, mero no logro ver mi reflejo en las virutas diamantinas que me ahogan. Alcanzo tu mano, y veo tu sonrisa. Te arrastro hacia las sombras más profundas de tu pasado.


Y yo solo espero...


Ahora solo soy hojas, hojas que caen con las brisas otoñales, hojas que giran, hojas que gritan....hojas que viajan al son del suspiro de las musas enamoradas...



miércoles, 2 de junio de 2010

12 y 25

Puedo verlo en tu rostro, mi reflejo en tus ojos, mi música en tus labios, mis letras en tu piel. Los violines estallan en una armonía disonante. De repente callas, te vuelves cenizas y el viento te desvanece. Ya no vale la pena llorar por tu ausencia, no más, nunca jamás...jamás. El eco de tu llanto resuena en mi estómago, la resonancia de tu risa aún está grabada en mi garganta. Aún tengo tu saliva en mi lengua, aún tengo tu olor incrustado en cada poro de mi ser, de mi pequeño ser...pero tú ya no vuelves, ni puedo esperarte. Ahora solo me espero, espero el tiempo, espero el invierno, espero un último respiro, aquel último cigarrillo...esa última nota.

Eso es. Vive.

Los errores se vuelven aire. Respira. Inhala. Exhala. Muere. Muere por el veneno de tus fallas. Tus ángeles no pueden salvarte. Las rosas ya no te hacen cama. Ahora duermes en un colchón de zarzas, de zarzas ardientes, de gusanos, de insectos que te carcomen, de colores, de silencio...

Eso es. Llora.

…Los violines estallan en una armonía disonante... El caos asecha. La música ya no suena, ya no sueña. Las virutas de la melodía giran, giran, giran....y todo se detiene. En el silencio reconoces tus pecados, y tu voz resuena en las almas de los violonchelos.

Eso es. ...


Silencio.