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martes, 26 de marzo de 2013

El Mal y la Violencia




A Juan Pablo II


Hoy, como ayer, el arte transmite imágenes de violencia que vuelven creíble, deseable, pensable, aceptable y realizable tal tipo de violencia en la vida real, la vida que ha sido erigida con los signos de la ficción. De ocurrir la violencia real, el fenómeno deja de ser arte. Por el arte nunca acontece la violencia real. Nunca. Está más que demostrado. La violencia infantil proviene más de la violencia familiar y escolar que de los medios y del arte, siempre. Lo mismo vale para la violencia contra las mujeres y contra las minorías. Las imágenes del arte son otra cosa, una cosa distinta de la violencia. Nos sirven, justamente, para pensar qué es la violencia. La parte tenebrosa o los sótanos del alma humana nos ayudan a entender por qué nos comportamos como nos comportamos. La violencia, ojo, está afuera del arte y de toda conversación, afuera de este texto. Afuera, en la realidad.

La violencia es una característica común de la naturaleza humana. Los bebés aprenden primero a morder y a arañar que a decir «mamá». Caín mató a su hermano Abel durante la primera generación a partir de Adán y Eva, dice el Viejo Testamento. La Biblia es un relato de acontecimientos terribles: riñas, violaciones, matanzas. Grandes personajes de la Historia murieron por el cuchillo o el veneno, sobre todo en las monarquías de las grandes civilizaciones de la antigüedad y en la Europa cristiana. Los animales “irracionales” matan porque tienen hambre, sólo por alimentarse. Los humanos somos capaces de matar por avaricia, por diversión, por celos, por venganza y por muchas tontas razones más. Lo paradójico es somos seres “racionales”. Lo cual me lleva a pensar que también somos seres malvados. Siempre preferimos fastidiar al prójimo. El hombre detesta al hombre. Y combatimos a nuestra maldad con normas morales arbitrarias y, por cierto, subjetivas.

Para Cioran, en todo hombre dormita un profeta, y cuando despierta hay un poco más de mal en el mundo. Cada uno espera su momento para proponer algo: no importa qué. Tiene una voz: eso basta. El hombre siempre ha buscado ser bueno, pero le incomoda que de vez en cuando algún malvado realice su obra. Y es que la vida siempre le exige el mismo imperativo: «Sé bueno». Entonces se cansa y no duda en dejar que algún malo rompa con la monotonía y muestre otro camino. Y todo para seguir convenciéndose de que su camino es el bien. Pero resulta que el mundo no puede subsistir sin el mal, y aunque el bien es necesario para combatirlo, no es tan necesario como se cree, pues ya se ha comprobado que se puede iniciar una guerra en nombre del bien. Advertimos en este punto que una meditación acerca del mal requiere inexorablemente de la noción del bien. Nos preguntamos también por la fuente, o fundamento, en la realidad, del mal, y caemos en la cuenta de que éste no posee una existencia per se: adviene al mundo sólo a través del hombre por la vía de su capacidad para valorar. Consideramos que una indagación acerca del mal conlleva necesariamente a una exposición de corte axiológico, debido a que el mal es una invención humana que nace mediante un acto calificativo, o mejor dicho, valorativo. Concluimos afirmando que no es posible la construcción de una definición conceptual unitaria acerca del mal, pues ésta responde más bien, como la pornografía, a la convención que tiene cada comunidad en cada época.

Al mal no es posible verlo como una cosa, sino como una cualidad o una manera de ser que no puede ser en sí, sino siempre en otro ser. Por ello es que (retomando la idea aristotélica del ser en otro) puede garantizarse que el mal siempre es en otro ser. El mal, por sí mismo, no posee realidad, sino sólo la que le confiere el hombre; o más bien, el mal adquiere realidad gracias al hombre. El mal orbita única y exclusivamente en el mundo del hombre; fuera del hombre o fuera de su mundo, no subsiste el mal, que adquiere semblante real gracias al hombre.  

No es el bien el que domina las redes de los destinos humanos, sino la cadenciosa y bailarina carcajada del mal la que baraja, con sutil movimiento lúdico, las voluptuosidades y deseos que mueven el escenario cotidiano del hombre. Por ser el hombre un animal racional, tiene posibilidades infinitas que lo ciñen como un ser que está llamado a inventarse a sí mismo de manera continua e indefinida. En este errático proceso, el mal es el precio que ha de pagarse por la racionalidad. Todo ciclo de valoración es un acto consentido, lo cual quiere decir racional. La voluntad no opera en el hombre desprovista de la razón; por el contrario, sólo a partir de este binomio puede sustentarse el bien y fundarse la existencia del mal. Sólo un ser cuya voluntad es conducida por la razón puede poseer la cualidad de ser “bueno”. 

Uno es “bueno” por sospecha, alarma o previsión. La bondad nace de la prudencia, que no es más que una virtud militante, en tanto estrategia de defensa. En la frustración perpetua, la distancia insalvable entre lo deseado y lo conseguido, está el origen de los dioses y de los diablos, de los héroes y de los villanos. Cuanto más temor sentimos de la muerte y más vacío sentimos en nuestro interior, tanto más llenamos el mundo con figuras de padres omnipotentes, de ayudantes mágicos.

El mal es la raíz del bien. El mal se define y se identifica con respecto al bien, y éste, a su vez, logra su definición únicamente respecto al mal. El mal es la instancia obligada para alcanzar el bien: sin el mal, el bien no representaría en absoluto un ideal o una meta. Dicho de otro modo, el mal constituye el complemento del bien, que, a su vez, es símbolo del mal en tanto que ambos se complementan y dado que el uno está invariablemente al lado del otro. El mal permite delinear el rostro del bien, y viceversa.

El papel que juega el mal en la vida humana es el de fertilizante que acelera el energético dinamismo del tiempo, porque, después de todo, el mal activa las fuerzas más poderosas de destrucción y de creación. El mal, dice Bataille, para serlo con pureza, debe ser gratuito e inmotivado. Los humanos somos buscadores incansables de significados, y hemos desarrollado muchas maneras de hacer lógica la realidad. Pero quizá hallamos aquí una imposibilidad: el mal es tal justamente porque no tiene ni puede tener sentido. Cualquier sentido lo disminuye y evapora. Extrae por completo el sentido de una acción, destruye por destruir, daña por dañar: ahí tienes el mal.

El mal está en uno mismo y se transmite no sólo por el coito sino por su consecuencia: la procreación. Siendo así, nadie necesita el infierno, ya que vivimos en él y lo reproducimos, lo heredamos.    

Detrás de cada gran hombre hay una gran mujer. Detrás de cada lunático hay alguna figura de autoridad que empieza la cadena de traumas cuyo último eslabón está tejido con la violencia. Esta figura de autoridad es una persona adulta que utiliza el Poder que tiene sobre un niño para deformarlo. A veces creyendo hacer lo correcto (el bien). Y considerar que el arte es el responsable de la conducta de los lunáticos es un error muy común, porque los lunáticos son capaces de decir cualquier cosa: que hicieron lo que hicieron motivados por las canciones del Disco Blanco de los Beatles (Charles Manson y su Familia). A John Lennon lo mataron porque el lunático que le disparó en la espalda se sintió ofendido por una foto del cantante sonriendo. Antes de buscar la motivación de la violencia o de un conjunto de hechos violentos, el arte está obligado a definir el presente. Por morosofía, es decir, por amor a la locura digamos esto: los lunáticos no nacen por ver, por ejemplo, demasiado cine de terror. Para nuestra carcajada o nuestro sollozo, el arte sólo le dificulta a los lunáticos el ser originales.

Está dentro de las posibilidades de cada uno de nosotros el arrebatar la vida a otro. Si todos los que hemos matado con el pensamiento estuvieran muertos de verdad, la Tierra no tendría ya habitantes. Llevamos en nosotros un verdugo reticente, un criminal irrealizado. Y los que no tienen la audacia de confesarse sus tendencias homicidas, asesinan en sueños, pueblan de cadáveres sus fantasías. Ante un tribunal absoluto, sólo los ángeles serían absueltos. Pues nunca ha habido un ser humano que no desease (al menos inconscientemente) la muerte de otro ser humano. Cada cual arrastra tras de sí un cementerio de amigos y enemigos; importa poco que ese cementerio sea relegado a los abismos del corazón o proyectado a la superficie de los deseos.

A los ocho años, a solas y a escondidas, yo conocí a la película Los Guerreros (TheWarriors, Walter Hill, 1979). Desde entonces, he visto en pantallas chicas y grandes miles de balazos, gritos desesperados y tripas volando, y, hasta donde sé, mi salud mental es bastante aceptable. No he matado a nadie ni pienso hacerlo (aunque a veces ganas, motivos y coartadas no me faltan). Tampoco he perdido mi capacidad de asombro; a pesar de Remi, la Naranja mecánica, la ECW, la CZW, la NFL, elAtari, elNintendo, el Sega, el Play Station, Rambo, Terminator, Depredador, Aliens, losThundercats, DragonBall, losLooney Tunes, Natural BornKillers, Indiana Jones, BladeRunner, TheMatrix, Mazinger Z, He-Man, los G.I. Joe, losTransformers, Beavis y Butthead, Traispotting, Los Simpsons, Bob Esponja, Mad Max, PulpFiction, Apocalipsis ahora, Robocop, el Chapulín Colorado, Los olvidados, Los Vengadores, Superman, el Hombre Araña, Ren y Stimpy, entre peores cosas: a la fecha, cada vez que una película muestra el fin de una gran amistad, suspiro y me muerdo los labios para evitar el derrame de lágrimas.

Ser más o menos sano a pesar de lo que he visto no me hace extraordinario. Como la mayoría, reprimo mis instintos violentos a cambio de que los demás hagan lo mismo (bajo la vigilancia, siempre floja, de la Ley), sí, delego mi potencial agresivo a cambio de seguridad (como bien plantearon hace siglos Hobbes, Locke y Rousseau).

¿Cuántas madres desesperadas hay en busca de niñeras electrónicas para bloquear a su hijo el acceso a ciertos sitios web (con la misma angustia que a mí me prohibieron alguna vez Los Guerreros)? ¿Cuántos padres ansiosos hay que le niegan a su hijo un videojuego para evitar que aprenda a matar, en lugar de darle bases (y besos) para cuestionar los estímulos audiovisuales que recibe? ¿Cuántas personas hay que optan por alimentar una sana realidad interna, en lugar de tapar con un dedo la que el arte retrata?

No creo en el destino, sino en las acciones. En la capacidad de pensar y no en la imbecilidad que implica permitirle a un niño sólo ver ñoñerías del estilo de Plaza Sésamo y de Disney. No es tan grave que existan películas gore o/y películas porno hardcorecomo que haya quien las absorba como verdades irrefutables y las transforme en las semillas del mal. Definitivamente, yo no sería distinto si a los ocho años no hubiera metido en la Betamax el casete prohibido de Los Guerreros. Sin duda, otras muchas experiencias personales me han marcado mucho más. El fin de una gran amistad, por ejemplo.

En el largometraje FunnyGames (Michael Haneke, 1997), cuyo remake el propio Haneke realizó cuadro por cuadro y estrenó en 2007, ¿qué significa el guiño que nos hace Paul (ArnoFrisch / Michael Pitt)? ¿Por qué nos pregunta si ya hemos tenido suficiente? Esto, además de recordar al espectador que está presenciando una ficción, lo vuelve cómplice de la violencia representada. La ficción convierte a la violencia en un producto de consumo, en un espectáculo. Es cierto: la violencia en la ficción es “mucha”, y cuando la polémica al respecto quiere ponerse un poco sesuda, uno se pregunta si tal violencia está “justificada” o bien si acaso no estará, desde luego que de manera voluntaria, ejecutándose una apología de la misma. Pero basta con el más superficial de los cotejos con la realidad contemporánea para reconocer que la violencia que puede verse en la ficción no sólo no es mucha; no sólo está, narrativamente hablando, plenamente justificada, y no sólo no se hace, ni voluntaria ni conscientemente, apología cual ninguna, sino que muy al contrario, y, por desgracia para cualquier detractor, esa ficcionalización de la violencia se queda muy, muy corta. El adjetivo “horripilante” le resulta a la realidad un halago, pues necesariamente ella hace palidecer a cualquier representación de la violencia, sea ésta hardcore, gore, slasher o de otro tipo.

Algunos políticos, intelectuales y periodistas han expresado “preocupación” ante la libre circulación de la violencia ficticia, quizá incluso con más ahínco que su exigencia por desentrañar lo que originó la violencia real. La violencia real (ya lo sabemos) no se localiza en la violencia ficticia, sino en la distribución del dinero, en los empleos miserables, en la incultura y en el canje de lujo y placer por vida. En todo caso, sería importante llevar el debate o el análisis a otros terrenos, como el de la falsa moralidad de muchos líderes religiosos (pederastas), que han hecho un gran negocio al convertirse en censores del arte, e insistir en la reflexión sobre el desarrollo que ha tenido la idea del Mal y su papel en el retrato de nuestra realidad, cualquiera que ésta sea. Y, por supuesto, en la verdadera génesis de la distribución del dinero, en el por qué la decisión de miles de personas de ganarse el pan con empleos miserables, en la exploración a las entrañas de la incultura y en las razones que llevan a cientos de adolescentes a canjearle al crimen organizado un poco de lujo y placer por su propia vida. 

Hay tres categorías de la violencia real:
·                    Subjetiva: crimen, terrorismo; la perturbación del estado “normal” de las cosas.
·                    Objetiva: racismo, discursos de odio, discriminación; el elemento inherente al estado “normal” de las cosas.
·                    Sistemática: incomunicación, represión, marginalización, alineación; la vida cotidiana como ritual sin sentido, la jodidez repetida al infinito; el hábito al estado “normal de las cosas; la consecuencia del funcionamiento de nuestro sistema político-económico.

El abono para la violencia es el Gobierno que no representa a la mayoría. Esto desemboca en la pesadilla y no en el sueño reparador, pues suele confundirse el miedo con el respeto y todos tenemos la sensación de que todos estamos solos frente al Gobierno. En este contexto, todos terminamos por asimilar como normal lo que en otros años sería impensable para el país entero. La violencia deja de ser excepcional para volverse cotidiana. La violencia deja de ser ficticia para volverse real.

La violencia y la ley son inseparables, pues el Gobierno persigue como fin, con la violencia como medio, aquello que debe ser establecido como ley. La ley busca preservarse a través del monopolio de la violencia, que incluye el servicio militar obligatorio, la policía, la pena capital e incluso la regulación del trabajo. En el campo político y jurídico, la violencia cumple con dos funciones: perpetuar el estado “normal de las cosas o instaurar un nuevo estado de las cosas. La violencia, por tanto, puede juzgarse como un medio que puede emplearse para alcanzar fines justos.  
La violencia es un problema multicausal: existe un nivel biológico (la genética, la fisiología); uno personal, donde la dinámica familiar es importantísima, y uno social, en el cual el concepto de Poder tiene un papel fundamental. Cuando hacemos referencia a un asesino en serie, no debemos situarlo en el mismo nivel en el que se encuentra un sujeto involucrado en una guerra, ya que ésta es consecuencia de intereses políticos y económicos (Poder), mientras que el primero incluye aspectos psicopatológicos. A un soldado se le podría hacer una medición mediante un test y no necesariamente presentar algún problema. Podría ser totalmente “normal”, pero también podría estar inmerso en una situación donde está en juego desde la obediencia a las instituciones hasta su propia vida. Cuando es uno el que mata, comete un crimen; cuando son diez, cometen un acto de violencia; pero si son mil, se convierte en un acto organizado, una auténtica guerra, una necesidad.

Hay un goce del mal del prójimo que es parte de la condición humana. Desmentir este deleite destructor conlleva peligros importantes: no se puede remediar aquello que no se ha aceptado. Para controlar los efectos sociales dañinos de las tendencias destructivas habría que empezar por admitirlas. Y hablar con los niños supone también hablarles de lo que conocen y de lo que les interesa oír. Con y desde sus referentes. Creer que se pueda, en un ingenuo esfuerzo, hablarles de moralejas edificantes cuando su conocimiento del mundo les permite seguir de cerca guerras televisadas, innovaciones tecnológicas y barbarie comercial, es a todas luces ridículo e inoperante. Si de verdad nos interesa un poco su porvenir y orientarles en algún sentido hacia la posibilidad de alterar el estado de las cosas, o estimularlos a romper los muros de la ignorancia sexual que se construyen alrededor de una sociedad como la nuestra, tenemos que hablarles sin concesiones ni tibiezas. En todo caso, el más grande valor, quizá el único que nos resta y que podemos fomentarles, es la limpieza. En efecto, limpiemos sus cerebros de tabúes, misoginia, machismo, feminismo, misandria, cursilería; hablemos con ellos, entonces, como los sujetos que son, no insultemos su inteligencia ni subestimemos su sensibilidad al respecto.

domingo, 10 de marzo de 2013

Dónde las putas se revuelcan


Quiero algo
que no sea tan tuyo
algo que no sea tan mío,
nuestro amor
no es tuyo ni mío,
pero es tuyo
y mío a la vez.

Es del universo
errante
de la galaxia efímera
que besa las noches de la ausencia.

Quiero algo
que la vida no otorgue
que no nos entregue
que no nos salve,
algo que al ser tuyo sea mío, también
y que sea un simulacro de fiesta bandida.
Y en esa esquina, fulano mío
dónde las putas se revuelcan por un mísero centavo
he de sacar lo que es tuyo mío.
Porqué no sos tan mío.
Porqué no soy tan tuya.

domingo, 24 de febrero de 2013

Lectura de Poesía de los Aullantes (Entrevista a Karloz Atl)

Karloz Atl. Cd. de México, 1988. Coordinador del Colectivo “PoesíaYTrayecto” & Director de (H)onda Nómada Ediciones en México. Desarrolla su labor creativa desde la poesía, el performance, el arte acción y la intervención de espacios públicos. Es miembro de la Red Internacional de Editores Independientes desde 2011 y corresponsal en México de la Revista Absenta de Chile. Actualmente es investigador de movimientos y colectivos de poesía-intervención de espacios públicos e imparte talleres de poesía y performance.

Algunos proyectos desarrollados son: 1° Festival Poesía Re-apropiada (Cd. de México, 2011); Documental “El poeta es un revólver en medio del dolor del mundo” (En colaboración con Racconti Producciones, dentro del movimiento internacional “100thousand poets for change”); Poetazos Y-legales: performance poético sobre ring de box (Cd. de México, 2011); Alucín poiético y Calaverita Literaria: intervención masiva de performances poéticos sobre la muerte (Rosticería Las Rosas, Cd. de México, 2011); Tetlazohtlaliztli Itlahtlachaliz in tlacatl / Amor es el despertar del hombre: performance poético en nahuatl (MNCP, Cd. de México, 2011); El Acto de volar de las mujeres suicidas: performance poético sobre el suicidio (Centro Cultural Aliac, Cd. de México, 2012).

Tiene el libro "Lectura de poesía de los Aullantes" creado a partir de dinámicas de poesía en voz alta y performance. Su obra poética también se ha publicado en diversas antologías nacionales e iberoamericanas; así como en la Foja de Poesía no. 346 de Circulo de Poesía.


Poemas en Audio 


Ministerio de trabajo 



Discurso ante el amanecer y los peces

martes, 19 de febrero de 2013

1er. Encuentro Innombrable – México D.F. 2013. “Lectura Incesante de Poetas Infames e Innombrables.”


-Jeff Schewe- 

*Un grupo de artistas, promotores culturales y profesionistas de diversas disciplinas, conjuntan esfuerzos para organizar el encuentro.

 **El evento busca recolectar víveres, ropa y comida para los migrantes que transitan por México.

***Se llevará a cabo el próximo 23 de febrero de 2013 en la Casa Refugio Citlaltépetl ubicada en la colonia Condesa.


Ciudad de México, febrero de 2013. 

Lo han dejado todo.
Van persiguiendo un sueño, van hacia el horizonte donde divisan un pequeño rayo de luz en busca de una vida mejor…

El migrante hoy, como dijese Matteo Dean, “es una persona sin nacionalidad de la cual, si bien podemos ubicar un origen, difícilmente podemos ubicar un destino.”

De acuerdo al Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos Oficina Regional para América Latina y el Caribe, presentado en 2012, ésta zona pasó a ser, a partir de la segunda mitad del siglo XX, una región de emigración. Se estima que, en 2010, más de 30 millones de ciudadanos latinoamericanos y caribeños (5,2%) residían fuera de su país de origen, tanto dentro de la región como en el exterior.

La búsqueda de mayores ingresos, servicios y oportunidades de vida, los conflictos sociales y políticos, las violaciones de los derechos humanos y desastres causados por fenómenos naturales, son algunas de las principales razones para la movilidad en dicha región.

Después de México (10,7% de su población), los países de la región con mayor cantidad de emigrantes (en números absolutos) son, en orden descendente: Colombia, Brasil, El Salvador, Cuba, Ecuador, Perú, República Dominicana, Haití y Jamaica.

Los principales destinos de esa emigración son: Estados Unidos de América, donde han fijado residencia una mayoría, España y Canadá.

Las historias de vida son muy diversas, sin embargo todos tienen algo en común: el paso por el territorio nacional es difícil. Ante esta situación, un grupo de artistas, promotores culturales y profesionistas de diversas disciplinas, conjuntan esfuerzos para organizar el 1er. Encuentro Innombrable “Lectura Incesante de Poetas Infames e Innombrables”, en la Casa refugio Citlaltépetl el 23 de febrero a partir de las 13:00 hasta las 18:30 hrs.

El evento, consistirá en la intervención lírica y de performance por parte de artistas, quienes expresarán de manera improvisada temas diversos auxiliándose en algunos casos, de elementos sonoros y visuales tales como videos y fotografía.

En palabras de Mauricio Arcila, director de la Revista Innombrable y miembro del Comité Organizador, comenta que:”el factor principal que convoca a este suceso no es simplemente el arte como un elemento estético aislado, sino el reconocimiento de la sociedad y sus problemáticas”.

También, hace énfasis del encuentro como una alternativa que convoca e integra la participación de diversos proyectos culturales como:  Fábrica de Productos Culturales y Turísticos, dirigido por Diana Ángel, Revista Literaria Infame (Placer consumado en letras…) a cargo de L. Oliver Miranda Charles y el de la  Asociación Civil Casa Refugio Citlaltépetl, respectivamente.

En palabras de Diana Angel menciona que, “el encuentro busca recolectar víveres, ropa y comida para los migrantes que transitan por México, por lo que el costo de entrada es eso, llevar alimentos no perecederos, agua, galletas y ropa respectivamente.

De igual forma, la promotora cultural alude que, “se expondrán algunos dibujos realizados por niños migrantes recolectados por Lourdes Félix, Cristina Pérez, Kevin Contreras y Fernando Fabián, integrantes del Comité Organizador del encuentro.”





Para mayor información escribir a pculturisticos@gmail.com , o bien llamar al 55 25 31 16 72.

La Casa Refugio Citlaltépetl se ubica en la calle Citlaltépetl 25, colonia Hipódromo, Condesa en el Distrito federal. 
Tel. 52 11 44 46




lunes, 11 de febrero de 2013

1er Encuentro Innombrable – México D.F. 2013

1er Encuentro Innombrable – México D.F. 2013
“Lectura incesante de poetas Infames e Innombrables”


Artistas participantes:
         Dante Vázquez
         Sarai Bambola
         Raphael Dómine
         Roxana Rosado
         Alejandro Volta
         Jahzeel Acevedo
         Emiliano "El Muerte" Robles
         Rosa Itandehui Olivera
         Mauricio Arcila "Klisgor"
         Arlette Rubí
         MaryCarmen Castillo
         Francisco Enríquez Muñoz
         Ana Morales
         Oliver Miranda Charles
         Jonathan Caudillo - "La Sombra" - Performance -Yaotl-Butoh-


El encuentro busca recolectar víveres, ropa y comida para los migrantes que transitan por México. Teniendo como principal problema la carencia de alimento y cobijo,  el evento se presenta como alternativa para conseguir recursos a esta causa, exentado así pago alguno que no sea en especie a los asistentes.

Lista de las donaciones con las que puedes ser parte de esta gran acción:

- Comida (alimentos no perecederos)
Botellas de agua
Leche en polvo
Atún
Galletas
Barritas

- Ropa (nueva o usada en buen estado)
Suéteres
Chamarras
Calcetines
Gorras

- Otros:
Cobijas
Mochilas
Colores
Crayolas
Biberones
Pañales para bebé

Fecha: 23 de febrero de 2013. De 13:00 a 18:30 hrs.
Dirección: Casa Refugio Citlalpépetl 25, Col. Hipódromo Condesa
Organiza: Revista Innombrable (Mauricio Arcila) y Fábrica de Productos Culturales y Turísticos (Diana Angel)
Apoya: Revista Infame (Oliver Miranda)