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jueves, 9 de abril de 2026

Reseña del libro “Atómicos” Compilado por Mauricio Albeiro Montoya Vásquez

El arte de condensar el mundo: “Atómicos”.

Aunque el siglo XX fue testigo de las grandes narrativas, las novelas-río y las epopeyas modernas, también fue el siglo que consagró la brevedad como arte. En ese contexto, el "cuento atómico", término propuesto y desarrollado por Umberto Senegal, surge como una forma radical de condensación: relatos de hasta veinte palabras que, como un núcleo atómico, contienen la potencia suficiente para desencadenar una explosión de significados.

El origen metafórico del concepto se ancla en la historia misma de la humanidad: la bomba atómica no solo fue un hito tecnológico y destructivo, sino también un símbolo del exceso de poder concentrado en un espacio diminuto. Así, el cuento atómico traslada esa imagen al terreno literario: allí donde caben veinte palabras, puede caber un universo entero, con sus personajes, su conflicto y su resolución. Este género propone que lo esencial puede ser dicho con la economía extrema del lenguaje y con una confianza absoluta en la inteligencia y sensibilidad del lector.

Senegal reconoce una genealogía para el cuento atómico que incluye piezas paradigmáticas como "El dinosaurio" de Augusto Monterroso —“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”— y el haiku japonés, especialmente "El viejo estanque" de Matsuo Basho. Ambos textos, con siete palabras y diecisiete sílabas respectivamente, demuestran que la brevedad no es un límite sino una invitación a la interpretación infinita. A este linaje también pertenece "Luis XIV" de Juan Pedro Aparicio, donde la elipsis alcanza su máxima expresión, convirtiéndose en lo que se denomina "literatura cuántica": la parte oculta, implícita, que sostiene el sentido de lo narrado, como la materia oscura sostiene al universo visible.

Esta apuesta formal exige un lector atento, participativo, que complete los vacíos con su imaginación y cultura. Como señala Montoya, en un cuento atómico los protones son la imaginación y la contundencia narrativa; los neutrones son los lectores, y los electrones, las herramientas interpretativas —entre ellas la intertextualidad— que permiten que esos pocos vocablos desplieguen su sentido en la mente de quien los lee.

En la compilación Atómicos (Altazor, 2025), se recoge este espíritu, multiplicado por las voces de autores de distintas latitudes y generaciones. Allí aparecen microrrelatos que, en una o dos líneas, pueden provocar risa, inquietud, ternura o reflexión filosófica. Este efecto se logra gracias a la capacidad del cuento atómico para saltarse las convenciones del cuento clásico —exposición, desarrollo, clímax, desenlace— y confiar en el poder de la sugerencia y la elipsis como mecanismos narrativos.

Pero no hay que engañarse: la brevedad no es un camino fácil. Requiere precisión extrema y dominio del ritmo, la sintaxis y la carga semántica de cada palabra. Escribir un cuento atómico es, en cierto modo, enfrentarse al desafío de decir mucho con casi nada, de sostener un relato completo en la ingravidez de una frase.

Por eso, la lectura de estos relatos —como los compilados en Atómicos— es también una pedagogía del asombro: nos obliga a detenernos en cada detalle, a explorar los pliegues del silencio y a reconocer que el lenguaje tiene la capacidad de contener, en un puñado de palabras, la vastedad de la experiencia humana.

Así, en un mundo cada vez más saturado de información, donde el tiempo de atención se fragmenta y las narrativas largas luchan por sobrevivir, el cuento atómico no es solo una respuesta estética sino también ética: valora el tiempo del lector, le otorga autonomía interpretativa y le recuerda que lo más breve puede ser también lo más profundo.

En palabras de Baltasar Gracián, recogidas en la presentación del libro: “Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Y aun lo malo, si poco, no tan malo”. El cuento atómico confirma esta máxima y la lleva un paso más allá: lo breve puede ser, además, eterno.


*Mauricio Albeiro Montoya Vásquez. Estudios de Filosofía e Historia en universidades nacionales e internacionales (UPB – UNLP). Fue reconocido en 2012 con la beca Jóvenes Investigadores de la universidad de Valencia (España). Ha sido docente de diferentes universidades de Medellín – Colombia (UPB – IUSH – EAFIT) e invitado como conferencista tanto en Colombia como en el extranjero (Guatemala – España – Argentina). Entre sus últimas publicaciones se encuentra el texto “100 preguntas y respuestas para comprender el conflicto colombiano” (Tomo I y II), proyecto del que es coordinador. Entre sus temas de especialización e investigación se encuentran: la memoria histórica y la historia social y política de América Latina. Coordinador y director de la serie radial “100 preguntas y respuestas para comprender el conflicto colombiano” - Programa emitido en UN Radio Medellín. 

miércoles, 8 de abril de 2026

"Cultura Destructiva" pinturas de Katherine Ramírez

Nombre: Cultura Destructiva
Técnica: Acrílico sobre madera
Medidas: 106cm X 76cm
Año: 2021



Nombre: Herida abierta
Técnica: 2022 Técnica Mixta
Medidas: 28cm X 42cm
Año: 2022



Nombre: El amor de las geografías invertidas
Técnica: Acrílico
Medidas: 60cm X 80cm
Año: 2025



Nombre: Belleza no hegemónica
Técnica: Técnica Mixta
Medidas: 39cm X 57cm
Año: 2021



Nombre: Ojo dorado de Dios
Técnica: Técnica Mixta
Medidas: 60cm X 40cm
Año: 2021



Nombre: La danza eterna del ajolote
Técnica: Acrílico
Medidas: 28cm X 42cm
Año: 2022



Nombre: Brebaje de verdad
Técnica: Acrílico
Medidas: 60cm x 40cm
Año: 2022


*Katherine Ramírez. Mi práctica artística nace desde la intuición, la emoción y una necesidad profunda de honestidad. Pinto sin responder a escuelas ni corrientes, guiada por lo que el cuerpo siente antes de poder nombrarse. El lienzo es el espacio donde mi mundo interior encuentra forma y se vuelve visible para otros. Este proyecto se construye a lo largo de cinco años de trabajo constante y reúne 24 obras que forman una narrativa personal. Cada pintura es un fragmento de experiencia, una exploración del dolor, la resiliencia, la identidad, el amor y la búsqueda de autenticidad. No como un relato cerrado, sino como una evolución que transforma la experiencia emocional y abre la posibilidad de habitar otros estados. Trabajo principalmente con acrílico y técnica mixta —acuarela y lápiz— permitiéndome transformar emociones complejas en imágenes que puedan ser habitadas por el espectador. Esta es mi primera exposición y no pretende explicar ni resolver, sino abrir un espacio de conexión empática. Pinto desde lo visceral, con la convicción de que la expresión más genuina no necesita ornamentos, solo la valentía de sostener lo que emerge.

martes, 7 de abril de 2026

"Tres poemas" poemas de Mario Angel Quintero

Alborada

 
Para eso,
dar y dar, iluminar,
despegar para quemar,
y en si abrir de par en par.
 
Cada destello es
la estela de un rayo
que se lanzó hacia la noche,
una luz que subió
desde la tierra,
aunque ascender es devorarse,
subió hasta punzar un punto aparte,
donde se estrelló y traspasó
la tela negra de la nada
y así quedó estrella,
mancha,
y asomadero
al más allá.
 
Al mirar, zafarse,
arrojarse en un ardor,
para regarse en el impacto
y apagar así el fulgor.
Calcinar el tacto,
y solo así amar.
Solo en gastarse
al atravesar.
 
 
Entrenós

                                                         a Federico García Lorca

 Mira cómo se lo llevó el río
                  se lo llevó el río
                  se lo llevó el río
Mira cómo se lo llevó el río

¡Grita el halcón
y cae el relámpago!

¡Niño!

El mar enrosca sus olas

¡Grillo!

Revuelve recuerdos óseos

¡Esmeraldino!

La espuma se endurece, ahora es solo huesos blancos

Los juguetes de verano regados en el césped

¡Espadas y Brotes!

¡Tu risa!

Una brisa que pasa entre los pinos de un bosque

Escondida ahí, en el sonido de una campana

El bosque llegó después de los tiros

La fragancia del jazmín de noche es una telaraña transparente

El plomo es color neblina

Las luces de la vereda se alejan del frío

La luna se disolvió en nubes

Una pelota rosada yace entre los arbustos.

Corra que se desbordó la noche
                 se desbordó la noche
                 se desbordó la noche
Corra que se desbordó la noche

¡Se posa el turpial

y se acrecienta la marea!

El mar

La montaña

Se hablan a través del río.

El río es un caballo.
                  se lo llevó el río
                  se lo llevó el río
Mira cómo se lo llevó el río
¡Grita el halcón
y cae el relámpago!
¡Niño!
El mar enrosca sus olas
¡Grillo!
Revuelve recuerdos óseos
¡Esmeraldino!
La espuma se endurece, ahora es solo huesos blancos
Los juguetes de verano regados en el césped
¡Espadas y Brotes!
¡Tu risa!
Una brisa que pasa entre los pinos de un bosque
Escondida ahí, en el sonido de una campana
El bosque llegó después de los tiros
La fragancia del jazmín de noche es una telaraña transparente
El plomo es color neblina
Las luces de la vereda se alejan del frío
La luna s
e disolvió en nubes
Una pelota rosada yace entre los arbustos.
Corra que se desbordó la noche
                 se desbordó la noche
                 se desbordó la noche
Corra que se desbordó la noche
¡Se posa el turpial
y se acrecienta la marea!
El mar
La montaña
Se hablan a través del río.
El río es un caballo.
 
 
Caída Libre

Tu ausencia hendirá la noche.
Tu falta partirá el cielo,
desde el grito de la lechuza
al relámpago sobre el desvelo.
Los senderos devastados y gélidos.
La oscuridad extraviada en sus pieles.
¿Los ángeles dónde dormirán?
Los vástagos se agachan
y vuelven hacia el pantano.
Los sueños vagan sin mirar por dónde van.
El firmamento es de hielo negro y liso
que se opaca con el viento
crespo de enredos y remolinos.
Todo esto a razón de un vacío,
un hueco en la médula del día.
Nuevamente a través de una vida.


*Mario Angel Quintero. Participa en las siguientes exhibiciones, Contextos (grupo, MACLA, 1994), Cirugía (solo, Galería Exfanfarria Teatro, 2008), Amnistía (grupo, El Museo de Arte Moderno de Medellín, 2009), Prueba de sobrevivencia (solo, Casa DeAmbulantes, 2011), brotes y pegotes (solo, Cafe Ateneo Porfirio Barba Jacob, 2024), restos (solo, Galeria Ateneo Porfirio Barba Jacob, 2025).Su trabajo pictórico se ha publicado en los siguientes periódicos y revistas, Miniature Forests 2/3 (2010), LAKEVIEW INTERNATIONAL (2013), AL ARABY (2018, 2019, 2020), y Revista Innombrable (2023). Ilustra las portadas de las siguientes publicaciones, Interregno (revista, 1997, 2008, 2010), Muestra (libro de sus poemas, 1998), Tentenelaire (libro de sus poemas, 2006), Poema de Nueva York (libro de Omar Castillo, 2007), Los años iniciales en el vacío (libro de Omar Castillo, 2008), La alegría de decir (libro de Luis Iván Bedoya, 2009), Como morir en un solar ajeno (libro de sus dramaturgias, 2009), El escritor y sus lecturas (antología, Editorial Ateneo, 2010), La sabiduría de los limones (libro de sus dramaturgias, 2013), Mapa de las palabras (libro de sus poemas, 2014), On the Voice (libro de sus poemas escritos en inglés, 2016)
Calamidad Doméstica (libro de sus dramaturgias, 2016), Closer (novela en inglés, 2018), A Cuddle (novela en inglés, 2018), la materialidad (libro de sus poemas, 2020), y Diventa l'Albero (libro de sus poemas traducidos al italiano, 2020).

lunes, 6 de abril de 2026

"Fugacidad de la vida" poemas de Cristian Agudelo Ríos



Asesino
 
Dios y Madre
Rezo yo
Son mis Dioses
Es mi filosofía de vida
A Dios le rindo tributo
Por acolitarme el pecado
Y a mi Madre
Por brindarme la vida
Que voy a arrebatarle
A alguien más
 
 
Fugacidad de la vida
 
Una vida se extingue
Lentamente
Como una vela
Que se consume
Como el baile calmo
De una muñeca
Sobre una caja musical
 
  
Ansiedad
 
Las horas se hacen eternas
Las colillas se apilan
Enciendo otro cigarrillo
Yo me consumo
 
 
*Su nombre es Cristian Agudelo Ríos y es un campesino antioqueño. En el año 2024 quedó como finalista en los concursos Antioquia Reimaginada y el Certamen Nacional de Poesía Basura John Gómez. Aparece en algunas antologías de cuento y poesía, e incluso en la Revista Innombrable, donde anteriormente publicó algunos poemas bajo seudónimo.

sábado, 4 de abril de 2026

"La niña pudo contar" poemas de Rita Analía Pérez Rey

 

LA NIÑA PUDO CONTAR 

Hoy pudo decirlo todo.
La niña contó el tabú
de la vergüenza que no entendía
que la encallaba en el dolor.
 
Allí, en la siesta de verano
con su pollerita de broderie
sus onditas en el pelo
y su mirada de alelí.
 
Esa mirada inocente
que se entristeció de miedo
y la condenó al silencio
en protección de lo ajeno.
 
Abrió el cuarto de su historia
que no quería espiar
que no podía cambiar
que sólo pudo ocultar.
 
A la niña le ordenan,
se le suben,
se le frotaron, la callan
y la dejan sola.
 
La niña con dos canas en la frente
abrió el cuarto una y otra vez
removiendo lo estancado
aireando lo podrido.
 
La niña con cicatrices en el vientre
habló a los 40 años
se movió
y cruzó la puerta.
 
Ya no carga con el peso
de ser custodio
del dolor de aquella siesta
del secreto familiar.


EL GRITO

Rugido de fiera
sedada de dolor.
Chillido de leona herida,
hartazgo de soportar.
 
Deseos de tumbar
murallas putrefactas.
Desgarradora alerta
de la asfixia patriarcal.
 
Explosión incontenible
del deseo de volar
de las garras del narciso
de su lengua visceral.
 
El Grito ha detonado
lo que no quiero escuchar
la comedia ha terminado
ya no quiero continuar.
 
Espasmo de rebeldía
al cadáver revivió,
despertando en la agonía
a la burda realidad.
 
Aullidos de sufrimiento
señal a la manada
alarma de las entrañas
¡A combatir al control!
 
Anuncio del cansancio
de los esfuerzos por encajar
en el modelo carcelero
del idólatra individual.
 
El grito pide libertad
de los enfermos requisitos
que exige la superficialidad
de la rota foto familiar.
 
El grito ha sido expulsado
es despertar cósmico ancestral.
¡Basta! ¡basta! ¡basta
de la asfixia patriarcal!
 

LA INFÉRTIL

Espacios chiquitos,
huecos sin vida.
 
Ecos de muerte
del niño que vino
en arrojos de sangre.
 
Lo que no estaba,
lo que no fue,
lo que murió.
 
Pequeño mundo vacío
hinchado de tristezas
frustrado en expectativas.
 
Muro que no se tumba
división asesina.
 
Desconocido espanto
deseo sepultado.
 
Recipiente inútil
renuncia obligada.
 
Despedida censurada
feminidad juzgada.
 
Prohibición mezquina
futuro impotente.
 
Sentencia: “Infértil”.
 
 

*Rita Analía Pérez Rey, es nacida en Cruz del Eje (Córdoba). Actualmente, reside en Río Gallegos, Pcia. de Santa Cruz (Argentina). Mujer, mestiza, artista independiente.
Es Lic. en Artes, pedagoga musical y pianista clásica. Sus poesías y relatos breves forman parte de Antologías Nacionales e Internacionales desde 2023. Es autora del libro MUJERES AZULES “Teatro y música", una obra que rescata y visibiliza a mujeres clave en la historia argentina desde una mirada feminista. El proyecto incluye piezas musicales grabadas en piano por ella, y ha sido destacada, dos veces por el Fondo Nacional de las Artes y una vez por el Instituto Nacional del Teatro, también fue declarada de Interés Provincial Cultural y Educativo por la Legislatura de Santa Cruz. Actualmente se desempeña como docente en el Instituto Superior en Arte, en su Estudio Piano “Suzuki Santa Cruz”, y ha sido coordinadora de la filial Santa Cruz del FLADEM Ar (Foro Latinoamericano de Educación Musical), organizando eventos para educadores y músicos de la región.