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martes, 6 de octubre de 2026

"Mi angustia" poemas de Sebastián Jiménez Lozano

 

Mi angustia


    Me defiendo de la incertidumbre 
con enfermedad.

    Mis manos tienen el tamaño justo 
de lo que pueden sostener.

    Persiste inalterable, 
en mi memoria,
la imagen
de lo nuestro.

    Mi amor solo es un síntoma; 
evidencia de que existe la muerte.

    Mi quietud es vocación 
mientras pelecho en la tierra.

    Y no entiendo 
cómo el mundo 
duerme tan tranquilo.
En cambio, a mí
no me alcanza la angustia 
para sufrirte bien.


Tómame

    Tómame
con esas manos tuyas 
que vuelven incendio 
todo lo que tocan.

    Atráeme hacia ti 
como si supieras 
que mi cuerpo
lleva años esperándote, 
que basta un gesto tuyo 
para desarmarme.

    Hazme sentir
la presión de tu deseo;
tu boca acercándose lenta, 
tu ardiente respiro 
rompiéndome la calma.

    Tómame
con la fuerza justa
para no soltarme, 
como si al tenerme
no hubiera en el mundo 
otro lugar.


Insostenible

Esa magia tan tuya 
de convertir en miel 
lo que tocabas.
Hasta la noche 
pareció menos sola 
cuando dormía 
bajo tu mano.

Quizás por eso 
no aprendí
a soltarte del todo.

Morir es lo simple,
lo difícil fue vivir 
un día sin tocarte.

Después de ti 
todo lo demás 
supo a ausencia.
Y esa ausencia
no cupo entre mis manos.



*Sebastián Jiménez Lozano es un poeta colombiano con estudios en filosofía, artes e ingeniería. Su obra explora el amor, la memoria, la ausencia y la experiencia humana mediante escritura de imágenes simbólicas y una mirada contemplativa. Es autor de Sobre el cuerpo (2026) y actualmente desarrolla nuevos proyectos poéticos que profundizan en la relación entre el lenguaje, la sensibilidad y la condición humana.

"M de tomatera" cuento de María Nebura

 

La tarde de ayer, por la única carretera de mi barrio pasó un carro repartiendo bolsadas y bolsadas de tomates.

Amanece y ya es hora de hacer el desayuno, abro la bolsa que en mi buena suerte alcancé, los tomates apretujados entre sí, algo de tierra aun los cubre, como sembrados en el plástico se niegan a ser sacados. Como esa tarde en que la familia de don Jesús apretujada en un camión, salió a toda velocidad del pueblo, después que el jefe de Policía le informara que la terraza de su casa era un punto estratégico para defenderse de los ataques de la guerrilla, por tanto, tenían veinticuatro horas para desocupar la casa o los desocupaban a ellos.

Llevo los tomates al lavadero, al fin llegó un poco de agua, enjuago lo poco que queda de la tierra que los vio nacer, reviso sus marcas y entonces me doy cuenta que las gotas que se les escurren son iguales a los lagrimones que doña Gabriela derramó cuando me contó de esa madrugada en que un grupo de guerrilleros llegó a la finca en su pueblo: mataron al padre, se llevaron al hijo, enmudecieron en vida a la hija…
Coloco los tomates sobre la mesa que con retazos de la basura hizo mi Pedro antes que lo desaparecieran, tomo el cuchillo con la derecha conservadora, mientras con la izquierda revolucionaria sostengo ese pequeño recipiente de espesura roja. Inserto la punta, destajo con el filo, lo trozo en pequeñas formas irregulares, irreconocibles, trozos y trozos de carnosidad, hechos Rastrojos[1] deshaciéndose perdidos en el fondo de la paila.
Sirvo el oga´o humeante sobre las arepas y se las doy a mis hijos, no es mucho, pero huele rico y es lo que hay.

Recuerdo un programa que vi en la televisión, un tal Levisstrauss se perdió en unos trópicos que eran muy tristes, cuando apareció contó que a inicios del siglo pasado, al sur de este continente, un grupo de hombres hijosdelacodicia, además de todas las maneras que ya habían utilizado durante siglos para deshacerse de los habitantes originales de las tierras, sumaron el pasatiempo de dejar comida y ropa en los caminos poco transitados por donde se escapaban los indios.

Los desterrados hambrientos en sus huidas, encontraban los regalos, celebraban la bondad y agradecían la ayuda caída del cielo. Bendito dios, ellos no sabían que esos regalos habían sido contagiados con enfermedades mortales.


*María Nebura es investigadora social, lectora y escritora. Su trabajo transita entre la reflexión académica y la creación literaria, con especial interés en las narrativas de las mujeres, la etnicidad y los territorios. También desarrolla proyectos de difusión literaria. Para conocer más sobre su trabajo, pueden visitar su proyecto en Instagram, @laspitonisaslibros, y consultar sus publicaciones en su sitio web: marianebura.wixsite.com/inicio.

lunes, 5 de octubre de 2026

"Entiérrenme el miércoles" poemas de M. Tomás Awada

 

Entiérrenme el miércoles

Entiérrenme el miércoles,
si por sus razones
cubiertas del mismo misterio
que así nunca hace falta,
la vida se me escabulla
justo cuando la fiesta
está más encendida
y todo Brasil está redescubriendo
lo sabroso que es vivir,
díganle a la muerte
que me conceda cinco días
para aprovechar las folias
el maracatu,
la gente disfrazada
de sus deseos carnales,
la libertad de ser
por una vez más
para irme con la dulzura
en el paladar,
para regresar
bailando
y cantando.

 
El barco sale de la bahía

El barco sale de la bahía,
rumbo al otro lado del mundo
(o así piensa el capitán),
sin saber que esta aventura será como ninguna otra.
 
Noche número uno: todo normal,
las estrellas guiando como centinelas ancestrales.
 
Noche número tres: las olas murmuran cuentos,
no corresponden al pronóstico que vi anoche,
susurran en lenguas olvidadas, ¿qué tratan de decir?
 
Madrugada número cuatro: tentáculos danzan en la distancia,
el capitán cree haber tomado mucho anoche,
observa la botella, ¿es ella quien pinta estos cuentos?
Un libro antiguo en su camarote le habla de leyendas marinas,
pero duerme de nuevo, pensando que es imposible lo que ve.
 
Noche número cuatro: duda eterna se cierne en su mente,
¿son estos los trazos de sueños o fragmentos de un mundo perdido?
Preocupación lo embarga ¿le aviso al sub-capitán?
Pero teme que lo tomen por loco, que el mar le haya robado la razón.
Abre la botella de nuevo, como si en su fondo hallara respuestas,
siente un murmullo suave, el mar le canta nanas antiguas.
El aire cobra vida, relatos de marineros y seres de las profundidades,
¿acaso es él un elegido para escuchar estas confidencias?
Las cartas náuticas muestran rutas que nadie ha trazado,
el viento trae aromas de tierras que no están en ningún mapa.
 
El capitán, con un trago en la mano, mira al horizonte infinito,
donde el mar besa al cielo en un abrazo eterno.
Suda, tiembla, y en el vaivén de las olas siente el pulso del océano,
este vasto e incomprensible ser que esconde mil misterios.
“Esto ha de pasar”, se dice, “esto no es real”,
pero en su corazón sabe que el mar es un lienzo,
donde la imaginación pinta epopeyas y romances,
donde la soledad engendra serenatas de sirenas y lamentos de ahogados.
 
Duerme, y en sueños navega mares desconocidos,
con la esperanza de que al despertar, la realidad y la fantasía
sean una sola y rica sinfonía,
en la cual él, el capitán, sea tanto navegante como poeta.
 

Carencias

Veo el espejo
y sé que me faltan pocas cosas,
que lo importante ya lo tengo,
que lo que ya tengo me permite todo,
que nadie tiene todo.
Y sé que debería sentirme feliz,
plenísimo, relajado, contento,
entonces, ¿por qué diablos pesan tanto las carencias?
¿Por qué me desestabiliza ver lo que no tengo
y me obsesiono poquito a poco
y comienzo a olvidarme de lo que ya tengo,
como si fuera poco que yo sea YO?
¿Será que así es cómo se me incita la inspiración?

*M. Tomás Awada (Venezuela, hijo de libaneses) vive en Río de Janeiro. Escribe en español y en inglés, y transcrea cada poema al otro idioma, de modo que ambas versiones terminan siendo originales y no un original y su copia. Estudió ingeniería en la Universidad Americana de Beirut y dirige una empresa de traducción. Dos de sus poemas fueron seleccionados por Verse-Virtual. Reúne parte de su obra en tomasawada.com.

viernes, 2 de octubre de 2026

"চুপ" poemas de Abin Roychoudhury


Silencio

Hay cosas en esta vida que no se pueden contar a nadie
Las palabras se duermen en el interior del propio pecho
En sus ojos dormidos,
perdura una noche blanca y rota
Un día, me abandonan
Y a partir de entonces, ya no puedo hablar
Olvido el alfabeto
Veo…
solo un barco empapado por la lluvia,
girando sin cesar
Quizás, alrededor de mis palabras no dichas…

 
চুপ

কিছু কথা এ জীবনে কাউকে বলা যায় না
নিজের বুকের ভেতর কথাগুলো ঘুমিয়ে যায়
ওদের ঘুমন্ত চোখে লেগে থাকে ভাঙা সাদা রাত
একদিন আমায় ছেড়ে চলে যায় ওরা
তারপর থেকে আমি আর কথা বলতে পারি না
ভুলে যাই ধ্বনিমালা
দেখি— একটি বৃষ্টিস্নাত জাহাজ ক্রমাগত ঘুরে যাচ্ছে শুধু
হয়তো আমার না-বলা কথাদের চারপাশে...
 
 ***

Comienzo

Estoy ascendiendo
Hacia la luna solitaria, hacia las nubes azules
Estoy ascendiendo,
más allá de «Ya Ali», más allá de la espesura,
 ciega…
Subiendo más alto, me he convertido en el cosmos
La luna ha venido a sentarse en mi regazo
Las nubes se mecen cerca
Tocamos el violín,
 leemos  La calle de los cocodrilos,
 tomamos morfina…
En nuestros cuerpos dormidos,
 los pájaros dejan caer diminutas semillas…
 

শুরু

আমি ওপরে উঠে যাচ্ছি
একলা চাঁদের কাছে, নীল মেঘেদের কাছে
আমি ‘ইয়া আলি’ পেরিয়ে, অন্ধ কুঞ্জবন পেরিয়ে ওপরে উঠে যাচ্ছি...
ওপরে উঠতে উঠতে আমি মহাকাশ হয়ে গেছি
আমার কোলে এসে বসেছে চাঁদ
পাশেই দোল খায় মেঘ
আমরা ভায়োলিন বাজাই, দ্য স্ট্রিট অফ ক্রোকোডাইলস পড়ি, মর্ফিয়াস খাই...
আমাদের ঘুমন্ত শরীরে পাখিরা ফেলে দেয় ছোট ছোট বীজ...
 
 ***

Apareamiento

No hay nadie en casa
La puerta está abierta
Abrazo a la soledad y la beso
Dibujo rayos sobre sus pechos
Los dos cuerpos se convierten entonces en una ola
desordenada
Incluso con la puerta abierta, tras la unión
la soledad no se va a ninguna parte
 

সঙ্গম

বাড়িতে কেউ নেই
দরজা খোলা
একাকিত্বকে জড়িয়ে ধরে চুমু খাচ্ছি আমি
ওর স্তনে এঁকে দিচ্ছি বিদ্যুৎরেখা
দুটি শরীর তখন অগোছালো ঢেউ
দরজা খোলা থাকলেও মিলন শেষে একাকিত্ব চলে যায় না কোথাও...
 
 ***

Rojo

El telescopio toca la lira,
acercando lo lejano
Lo lejano, errante,
Al llegar, encuentra
 los fragmentos del telescopio
 por toda la habitación
Pasa los días recogiendo los trozos de cristal
Pasan las noches
Une los fragmentos para hacer un espejo
Se ve a sí mismo en ese espejo cada día
El bindi rojo en su frente es como el sol de hoy…
 
 
লাল

দূরকে বীণ বাজিয়ে কাছে ডাকে দূরবীন
দূর ঘোরে ঘোরে চলে আসে কাছে
কাছে এসে দেখে ঘরময় পড়ে আছে দূরবীনের টুকরো
কাচের টুকরো কুড়াতে কুড়াতেই তার দিন পার হয়
পার হয় রাত
টুকরোগুলো জোড়া দিয়ে সে আয়না বানায়
নিজেকে দেখে সেই আয়নায় রোজ
কপালের লাল টিপ যেন সূর্য আজ...
 
 
*Abin Roychoudhury es un destacado poeta, escritor y letrista contemporáneo bengalí de Katwa, Bengala Occidental, India. Con una maestría y un título en educación (B.Ed) de la Universidad de Burdwan, además de trabajar como educador independiente, se ha desempeñado en el pasado como profesor en colegios de formación docente. Entre sus publicaciones notables se encuentran Itipurbe Bolini, publicado por Ananda Publishers (una de las principales editoriales del país), Golap Nirapekkha Noy (publicado por Barnik) y el poemario Bibarna Cycle (publicado por Shohortoli). Escribe para la prestigiosa revista Desh, y sus poemas y ensayos son ampliamente leídos y aparecen en las principales revistas de India y Bangladesh. Además de su trabajo literario, ha participado en numerosos programas de radio. Asimismo, una de las canciones escritas por él ha alcanzado una inmensa popularidad en toda la India. Es especialmente reconocido por los lectores por su voz literaria única, que construye un puente entre la realidad cotidiana y la profundidad mística o surrealista. Ha recibido el prestigioso “Premio Conmemorativo Mallika Sengupta" de manos del Honorable Ministro de Educación Bratya Basu, el renombrado poeta Subodh Sarkar y el prodigio literario Shirshendu Mukhopadhyay. Anandabazar Patrika, el principal diario del país, ha publicado tres reportajes especiales en un mes destacando este premio, su último poemario y su trayectoria literaria en general.

"Lo que queda después" fotografías de Vanesa Sánchez Acosta

Nombre: Lo que queda después
Técnica: Fotografía digital en blanco y negro
Medidas: Formato digital
Año: 2023


Nombre: Lo que queda después
Técnica: Fotografía digital en blanco y negro
Medidas: Formato digital
Año: 2023


Nombre: Lo que queda después
Técnica: Fotografía digital en blanco y negro
Medidas: Formato digital
Año: 2023


Nombre: Lo que queda después
Técnica: Fotografía digital en blanco y negro
Medidas: Formato digital
Año: 2023



Nombre: Lo que queda después
Técnica: Fotografía digital en blanco y negro
Medidas: Formato digital
Año: 2023



Nombre: Lo que queda después
Técnica: Fotografía digital en blanco y negro
Medidas: Formato digital
Año: 2023



Nombre: Lo que queda después
Técnica: Fotografía digital en blanco y negro
Medidas: Formato digital
Año: 2023



Nombre: Lo que queda después
Técnica: Fotografía digital en blanco y negro
Medidas: Formato digital
Año: 2023



* Vanesa Sánchez Acosta. Fotógrafa y Licenciada en Diseño Audiovisual.

Esta serie nace a partir de la necesidad de explorar la construcción de una identidad atravesada por el deseo, el exceso y el desgaste. A través del cuerpo y de acciones repetidas, voy recorriendo distintos estados: desde el control y la apariencia, hasta la ruptura y el agotamiento. Las perlas aparecen como un elemento simbólico que se acumula, se tensiona y finalmente se desarma. Hacia el final, la imagen se vuelve más íntima y reflexiva, y me interesa quedarme con eso: con lo que queda después.