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sábado, 6 de febrero de 2010

La vida se desmitifica


La vida se desmitifica, se pierde la magia de lo viejo, se pierde en un torbellino lleno de obviedades insanas a la creatividad, se pierde en los nubarrones de la racionalidad que se dice perfecta y sin embargo ocasiona imperfecciones.


La vida se desmitifica, algo ocasiona que los atardeceres, noches luminosas, aguaceros indómitos, sean tan naturales, sin chiste, sin magia. Algo ocasiona la pasividad horrorizante, que se an­tepone al querer descubrir algo. Todos nos conformamos con lo ya descubierto, nunca dudamos para no ser llamados estúpidos.


La vida se desmitifica y lo creativo y original suele ser llamado con más frecuencia y sin piedad, producto de la locura, producto del resentimien­to social, producto de sueños de una noche en que el día nos trató mal.


La vida se desmitifica y lo más cómodo es volverse “zombie”, lo mejor es acatar todo, no grites nada… no digas verdades, no descubras nada, todo está descubierto, no sueñes, no te preocupes… solo mira tranquila­mente lo que pasa y serás eternamente feliz, aunque eternamente inútil.


México D.F. Julio de 1998



martes, 2 de febrero de 2010

La Dama Verde


En esa media noche, se abrían los cielos purpúreos y brillantes,

ascendían ondulaciones energéticas de una dama verde,

espesa y ardiente.


La dama deseosa, habitaba en la entrada,

quería invadirme con cada centímetro y poro de su cuerpo,

amarme hasta la locura.


De su vientre emergía un paraje etéreo

una travesía interminable:


¡Caímos estallamos, nos liberamos de la materia!


¡Caímos estallamos, la mortalidad no era nuestra dueña!


¡Soplaba el fuego, éramos divinos!


¡Caímos, despertamos, volvimos a ese cuerpo y a esa muerte!


miércoles, 20 de enero de 2010

¿Qué es?

Me empecino en fumar
ya ni siquiera calmo la ansiedad de que todo se aleje de mi
tras el humo saliente de mi boca en la oscuridad.
Las paredes de mi hollinado interior están cansadas
pero la angustia viciosa
me induce a la fantasia falaz de la nicotina.
Es este presente saturado de tiempo sin detención
Nunca estoy en el ahora porque todos los relojes me dicen que ya lo perdí.
Es el afán de rapidez del cemento
Nada me funciona por el maldito trancón maquínico caótico
Es este encierro que simula ser protector
La resistencia al engranaje machaca dolorosamente mis fuerzas
Es este pesado laberinto
perdida entre tantos vivos y muertos.
Como si cada aspiración auspiciara el olvido
continuo fumando

viernes, 15 de enero de 2010

Ausentes

Hay hombres que son la encarnación misma de la distancia... de la ausencia...
son como una ensoñación permanente de la nada primigenia,
aclaman a la muerte en cada patético respiro,
pierden su mirada en todos los rincones;
ese vacío en sus ojos,
ese apagarse sempiternamente después del resquebrajamiento.
Ahí adentro todo es eco, un segundo de dolor que se repite
hasta grabarse como un instinto que los conduce al sufrimiento.

Van ansiosos buscando ese veneno que convierte su sangre en brea,
ese veneno que se desborda por las venas abiertas... siempre habrá un infierno latente en todas las cosas bellas,
podrían convertirse en demonios infernales, es decir en poetas,
esos desposeídos son los únicos que crean algo de tan maléfica poción,
para dar testimonio de la belleza inasible, de eso que tanto desean y nunca tendrán.
Ratas agonizan en sus agujeros infectos, los eternos adoradores de la belleza suelen ser los seres mas grotescos de la tierra.