domingo, 10 de febrero de 2019

Infierno, brotan ojos de la tierra de Alejandro Leibowich





Ficción inspirada por Anoushka Shankar

Alejandro Leibowich
Empieza con una explosión. Siempre supe que iba a empezar así. Sin embargo no sé qué tipo de explosión es ni qué exactamente la refiere. Hay una fiebre invisible. Los ánimos pueden estar en huelga cuando no se comprende. Por lo tanto si resulta así, y todo es inexacto, te pido disculpas. Podía ser un destello que se veía en primera persona, podía ser algo que acontecía porque un tercero le daba testimonio. Incluso el mismo espacio, aunque le dicen paisaje, ¿llamamos a esto paisaje también? ¿De verdad? Tengo que ir con cuidado y tenemos que ir con cuidado, es peligroso donde se pisa. el suelo de polvo nunca está quieto. Hay grietas e incluso magma. Brotan ojos de la tierra. Habían montado un puente provisorio, no sé con certeza con que material está construído, creo que fue en la mañana. Siempre me da la impresión de que alguien se ríe de mí, bueno, de nosotros. A veces no entiendo del todo a las personas, tal vez porque no me entiendo a mí. ¿Qué es pertenecer a algo? ¿Qué significa el ser parte de una situación, de una tierra, de un testimonio, o de una “verdad”? Sí, sé que la gente suele ser muy hija de puta en la mayoría de los casos. Es natural que quieran aplastarte la cabeza, pero, siempre queda algo de fe, esperanza y caridad. ¿Le dicen virtudes teologales, no? Es que vos podés creer sin necesariamente entender, ¿a todo esto, el cristianismo nació acá, al menos como idea, cierto? Creo alguna vez haberle preguntado a alguien sobre ellas, si no me equivoco fue en una entrevista. Radio Hyderabad , los hábitos que Dios infunde en la inteligencia y en la voluntad del hombre para ordenar sus acciones a Dios mismo. ¿De verdad te creíste eso? Tengo algunos buenos recuerdos de ahí. Ali Akbar Khan y su sarode con 25 cuerdas sonaba en la radio y los pequeños cines de la zona. La música clásica del norte de la India tiene cientos de años de antigüedad, y ahora aparecía en bandas sonoras. Pero ahora tengo otras cuerdas en la mente. El adagio de Barber no para de sonar. ¿Nunca creíste que se podía estar solo con tanta gente alrededor? La soledad no es en realidad un problema de comunicación, es cierta parálisis en el entender, comprender. El pasado debería ser algo seguro, los recuerdos nos dan cierta garantía de vida, y hasta de postvida. Sin embargo, no, no me lagrimees ahora, eso no es justo para nadie, y no es por el sol. Ya sé que el dolor puede llegar a congelar todas las expectativas cuando el máximo umbral fue superado, pero hablaba de eso, ¿no? Una abulia a querer seguir viviendo, tal vez. Ella creía ver sal en la tierra, entre esos ojos, esas grietas y ese magma, ¿por qué justo sal? Salario deriva del latín salarium, que significa pago de sal o por sal. Esto proviene del antiguo imperio romano, donde muchas veces se hacían pagos a los soldados con sal, la cual valía su peso en oro. De ahí viene la palabra salario. La gravedad a veces es un problema serio, lo digo más ahora que la veo arrodillarse. El suelo, la tierra, los ojos que brotan queman. Las rodillas le podían sangrar, busqué algo, creo que tenía una cantimplora con agua, de esas que usan en algunas ciudades por acá. Plástico, aunque el plástico recalienta. En el cielo no hay ninguna nube,¿se habrán evaporado?, y creo que se cae la oscuridad que trae la noche. Te voy a pegar tan fuerte que te vas a quedar sin ideas, te vas quedar sin palabras, te vas a quedar sin deseos y sin dientes, te vas a quedar sin nada. Siempre me molesta cuando hablás. ¿Qué es eso de pedir permiso? Pero un lugar con tantos dioses, con tanta fe, con tanta miseria, con tanto dolor, antes hablabas de eso. Y si hay que pedir, bueno, hay muchos a quienes pedir, por lo tanto hay muchos que no van a contestar ni cumplir. Nadie dijo que esto iba a ser justo. En cierta forma yo algunos años también estuve muerto, ¿te crees que de verdad a alguien le importó? Levantáte, las cuerdas frotadas dicen que producen el sonido perfecto, el que sale de la nada, el que se mantiene y puede de nuevo dirigirse hacia la nada. Es una cuestión de “ataque”. Te dije que las rodillas podían sangrar. Vos y tus problemas de equilibrio. La bailarina pakistaní paraba en el mismo lugar, si no llegamos tan tarde tal vez nos den algo para comer y tomar. Antes hablabamos de pertenencia. Ya había tratado a Amul, el dueño del reducto, prostíbulo, bar, hostel, basurero, todo junto. Me dijo, la palabra hindú proviene del persa, significa comedores de pan, que era la manera en que los persas pronunciaban el nombre del río Sindhu, que antiguamente era la frontera de Indostán. Y el problema viene ya de 1947, sin embargo lo subjetivo tal vez acá nos engañe, la temperatura, el espacio (¿paisaje?), incluso alguna de las formas de la realidad. La independencia de India habría consistido en revoluciones, una especie de “estado de interpretado” para un pueblo en un continuo brainstorm de estómagos vacíos. El latido había comenzado en 1857. “Al principio, los sueños eran caóticos; poco después, fueron de naturaleza dialéctica. El forastero se soñaba en el centro de un anfiteatro circular que era de algún modo el templo incendiado(...) Buscaba un alma que mereciera participar en el universo.” Bajo el liderazgo de Mahatma Gandhi entre 1942 y 1947, el cuerpo tomó forma y el corazón se hizo visible y su latido sonoro. En una suerte de ruinas circulares el tema del eterno retorno podría estar ahí, como tal vez pensó Borges, ¿quién sabe?. Pero nadie dijo que las cosas estaban solucionadas, el Imperio Británico tenía un tremendo historial y prontuario por destrozo de civilizaciones. Sin embargo, el valle de Kashmir resulta relativamente bajo y muy fértil. Está rodeado por numerosas montañas y numerosos y también anticuados fantasmas ancestrales. Dioses. Naraka, tenía los ojos pegados en el suelo, con pupilas infinitas hacia Indra. También era una forma de verlo y contarlo todo desde ahí. Garantizaba una vida intraterrena, y de nulidad copernicana. Para muchos “se me cae el mundo abajo”, es un claro entender de que la Madre Tierra, Bhudevi, está sostenida en los cuatro puntos cardinales por elefantes, hay un riesgo potencial de movimiento. La realidad, la noción de gravedad de muchos, resultaría ectopía para muchos más.  



*Alejandro Leibowich, músico y escritor platense. Estudió composición y música en la UNLP, Gilardo Gilardi y estudios particulares. Tiene a cargo la página ANECDOTARIO URBANO. Se lo puede encontrar en las redes sociales y su email es: alljazz@hotmail.com.

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