Ver una entrada al azar

lunes, 16 de marzo de 2026

"Buceta dentada" poemas de Anelena


buceta dentada
 
a voz da arrogância se inflou
e baixinho pra mim disse
silêncio! vergonha... limites.
se a semente detenho
onde atiro
sou eu que administro
determino
germinar, maturar, florir
até mesmo o tom do seu verde
pois, se com fé rego o terreno
onde planto minha costela
nasce a fruta que eu pedir
 
se engoli em seco
é porque água batizada rechaço
e como boa mineira que sou
o verso molho na cachaça
retruco no grito
já que a palavra herdei na luta
e de mim ninguém mais a tira
a defendo no soco
na tese
na gira
 
abro meus próprios caminhos
na poesia ou no facão
no dente se preciso for
só liberdade me guia
 
quanto ao fruto
ainda que tistu fosse
a terra continua minha
sem cercas vive o meu pomar
e seu desabrochar não será podado
aviso para não duvidar
minha flor não tem caninos
mas, com meu estilete
faço estragos
 
Buceta dentada
 
La voz de la arrogancia se infló
y bajito me dijo:
silencio, vergüenza… límites.
Si la semilla detengo,
dónde la arrojo
soy yo quien lo administra,
quien determina
germinar, madurar, florecer,
incluso el tono de su verde.
Pues, si con fe riego la tierra
donde planto mi costilla,
nace el fruto que yo pida.
Si tragué en seco
es porque rechazo el agua bendita,
y como buena minera que soy
mojo el verso en la cachaça.
Respondo a gritos,
ya que la palabra la heredé en la lucha
y de mí nadie más la quita.
La defiendo a puñetazos,
en la tesis,
en la gira.
Abro mis propios caminos,
en la poesía o con el machete,
con el diente si es necesario.
Solo la libertad me guía.
En cuanto al fruto,
aunque fuera Tistu,
la tierra sigue siendo mía.
Sin cercas vive mi huerto
y su florecer no será podado.
Aviso para que no duden:
mi flor no tiene colmillos,
pero, con mi estilete,
hago estragos.
 
***
 
expectativas
 
a fralda aprendi a trocar cedo
dobra aqui, assim, passa o alfinete com cuidado
a temperatura do mingau...
não pode esquentar muito, mas, também não deixa gelado
lavar, passar, varrer
nada de deixar teia de aranha nos cantos
lençol sempre esticado, impecável
pobre, mas limpinha. arrumada
onde ficam as juntas do frango
incisão precisa para desmembrar
tem que alimentar a todos, afinal!
o pano a passar em tudo diariamente
pra não ficar poeira
mas, não esquece, não se levanta o tapete...
 
a organização doméstica nunca foi um problema
não fosse a desorganização em si
re.peti.damente
da dor, da frustração, da fúria
cada injustiça, medo, lascívia
lavadas com um cesto de roupa suja
num tanque de lágrimas pífias
dinheiro nunca tive
para aprender a dispor
emoções?
olha o palavrão, mocinha! vai pro castigo
brilhando no ariado da panela de pressão
noooooossa, na sua idade, não tem nem um millinho?
mas tá bom, basta ter meia dúzia de filhos...
 
no rol das expectativas
nunca foi prioridade
aprender a ordenar
o coração
o lattes
os grilos...
 
 
Expectativas
 
El pañal aprendí a cambiarlo temprano:
dobla aquí, así, pasa el alfiler con cuidado.
La temperatura de la papilla…
no puede estar muy caliente, pero tampoco fría.
Lavar, planchar, barrer;
nada de dejar telarañas en los rincones.
La sábana siempre estirada, impecable:
pobre, pero limpita, arreglada.
Dónde están las articulaciones del pollo,
la incisión precisa para desmembrar.
¡Hay que alimentar a todos, al fin y al cabo!
El trapo pasando por todo cada día
para que no quede polvo.
Pero no olvides:
no se levanta la alfombra…
La organización doméstica nunca fue un problema,
si no fuera por la desorganización misma,
re.pe.ti.da.mente
del dolor, de la frustración, de la furia.
Cada injusticia, miedo, lascivia
lavados con un cesto de ropa sucia
en un tanque de lágrimas mezquinas.
Dinero nunca tuve
para aprender a disponer.
¿Emociones?
¡Mira qué palabrota, señorita! Ve al castigo.
Brillando en el restregado de la olla a presión.
Bueeeno… ¡a tu edad ni siquiera tienes un maridito!
Pero está bien, basta con tener media docena de hijos…
En el catálogo de expectativas
nunca fue prioridad
aprender a ordenar
el corazón,
el currículum,
los grillos…
 
 
 
pra que serve deus quando uma mãe é poeta?
 
insone/sanamente encontrada
estricnando poéticas
no mundo da madrugada
e igualmente da noite
da alvorada
ela não mais quis se alimentar
de agridoces realidades
 
ali
onde o possível e o impossível destroçam
em incontidos golpes de aríete
o que suporta o dia a dia
se agarrou à alucinação
de sozinha poder criar:
ideia tormenta filha
 
e então mãe poeta deus
ressignificou algo até então
nubladamente entremeado
nas persianas da verdade
de algum dono do momento
 
[uma injusta comparação, reconheço
deus
esse aí do “d” que subiu na caixa
como talvez o Dito cujo
por mais belas e complexas coisas
que possa ter criado
jamais pariu]
 
e que puta merda!
ele jamais saberá o fardo
a farda certamente
tal qual a foda, a fada...
o fado não carece de apresentar
é dispensado
o gingado é próprio
apesar de cansado
cansaço fácil, de vida difícil, dolorida
tão bela quanto ferida
em que se tenta fugir dos fatos dados
traçar o próprio estrado
nas estrias da vida
 
mas, ali...
dali não mais saiu
abriu janela
derrubou parede e botou rede
e uma vez lá
impulsionada por intensibilidades latentes
dores inconsci_stentes
e um cérebro intrusivo
a função sentir
tornou questionar
afinal, pra que serve
a tudo desalinhar?
 
se é assim nascer
pra ter no peito
o filho do vento
como tá sobrevivendo o resto do mundo
carcaça vazia, nem instrumento?
sem tudo o que carrega no bojo
no fundo...
...sem fundo de amar, querer, gozar, sofrer
sentir e devorar rotundo
 
pra que serve?
ou não serve
não cabe?
é descabido, cabível...
livre, será?
que há liberdade no pregoar do servir?
funcionalizar?
 
pra que serve, gente
alguém me diz?
pra que tem que servir?
não pode só... ser?
assim, sem tanto sentir
ou ainda que tanto sentindo
mas, com algum mínimo de...
apreço
 
porque abrir
jorrar no papel um tentar espre_mir
o que ainda não foi nominado
 
ou foi
mas inadequado, antiquado, quadrado...
dói
 
e capitalizar a dor
por mais atraente que possa ser
neste mundo condenado
é uma carga imprecisa
se seu valor é menosprezado
mesmo diante de tamanho...
serviço...
desenfado [?]
 
mas, pra que serve mesmo?
poeta deus sentir...
pra causar estrago?
 
 
Para qué sirve Dios cuando una madre es poeta?
 
Insomne / sanamente hallada,
estrangulando poéticas
en el mundo de la madrugada,
y también de la noche,
del alba,
ella ya no quiso alimentarse
de realidades agridulces.
Allí,
donde lo posible y lo imposible se destrozan
en incontenidos golpes de ariete
contra lo que soporta el día a día,
se aferró a la alucinación
de poder crear sola:
idea, tormenta, hija.
Y entonces madre, poeta, dios,
resignificó algo que hasta entonces
estaba nebulosamente entretejido
en las persianas de la verdad
de algún dueño del momento.
[Una comparación injusta, lo reconozco:
Dios,
ese del “d” que se subió a la caja
como tal vez el Dicho Cuyo,
por más bellas y complejas cosas
que haya podido crear,
jamás parió.]
¡Y qué puta mierda!
Él jamás sabrá la carga,
el uniforme ciertamente,
igual que la follada, la hada…
el destino no necesita presentarse,
está dispensado.
El vaivén es propio,
aunque cansado:
cansancio fácil, de vida difícil, dolorida,
tan bella como herida,
en la que se intenta huir de los hechos dados,
trazar el propio camino
en las estrías de la vida.
Pero allí…
de allí ya no salió.
Abrió ventana,
derribó pared y colgó una hamaca,
y una vez allí,
impulsada por intensidades latentes,
dolores inconsci_stentes
y un cerebro intrusivo,
la función sentir
se volvió preguntar.
Al fin y al cabo, ¿para qué sirve
desalinearlo todo?
Si así es nacer,
para tener en el pecho
al hijo del viento,
¿cómo está sobreviviendo el resto del mundo?
¿Carcasa vacía, ni siquiera instrumento?
Sin todo lo que se carga en el vientre,
en el fondo…
sin fondo de amar, querer, gozar, sufrir,
sentir y devorar rotundamente.
¿Para qué sirve?
¿O no sirve?
¿No cabe?
¿Es descabido, cabible…
libre, será?
¿Hay libertad en pregonar el servir?
¿En funcionalizar?
¿Para qué sirve, gente?
¿Alguien me dice?
¿Para qué tiene que servir?
¿No puede simplemente… ser?
Así, sin tanto sentir,
o aun sintiendo tanto
pero con un mínimo de…
aprecio.
Porque abrir,
derramar en el papel un intento de exprimir
lo que todavía no ha sido nombrado—
o lo fue,
pero inadecuado, anticuado, cuadrado…
duele.
Y capitalizar el dolor,
por más atractivo que pueda ser
en este mundo condenado,
es una carga imprecisa
si su valor es menospreciado
incluso ante tamaño…
servicio…
desenfado.
Pero ¿para qué sirve realmente?
¿Poeta, dios, sentir…
para causar estragos?
 

Traducción: Revista Innombrable

*Anelena es minera de Bocaiuva, desde donde, a los 14 años, desbordó hacia São Paulo. Correctora autónoma, se graduó en Historia en 2014, pero fue en la segunda carrera, en Letras, iniciada en 2022 con la intención de profesionalizar los servicios que ya prestaba de manera puntual, donde se parió poeta y en la escritura brotó una inmensidad.

Punto de reunión de una pequeña multitud que, como persona, lleva dentro de sí, encontró en la poesía el instrumento y el hilo conductor de las pasiones que a todas condena, y es allí donde desemboca todo el caos y la inestabilidad efervescente del músculo salvaje que late en su pecho, orientados al sentir y al vivir impermanente.

De vez en cuando opta por el viejo blanco y negro, pero quiere la vida en vivo y en colores: no le gustan los ensayos.

sábado, 14 de marzo de 2026

"La cena" poemas de Lis Monsibáez

I
La cena 

Sobre cazuelas hambrientas gotean nuestras bocas / en el fondo sospecho los ojos del suicidio / Un silencio pesa / cuelga de las lenguas / y golpea más que un grito / A veces siento que los muebles nos ocupan el vacío / que apuntalan lo vano de los cuerpos / Será que somos herederos de un bolsillo ocioso / sometidos a una libertad que nos vigila / por eso saboreamos la desnudez cosechada en los platos / percibiendo a los cubiertos / dialogar con el polvo.      
         
 
II

En la casa / el óxido de los cubiertos se vuelve epidemia / los gritos del vidrio anuncian / esa belleza inhóspita en la desolación / Toda ausencia se manifiesta como un legado / una mancha que acaricia el plato / entonces el miedo / nos hace cómplices / expone un abismo entresijo donde habita el moho / Quizás la hora marca / se padece sin tener relojes colgando de los ombligos / A destiempo / la porcelana tuerce aquellas pupilas hambrientas / conquista la fijeza / En la vajilla sospechas la ruptura / el quiebre del esmalte lo hallas coherente / la despensa llora su mugre / y con ella / los vientres se lamentan.     
            
III

Todo es noche y soy hormiga sobre el cadáver del plato / Hacia los bordes del exilio / mi sombra / sospecha un precipicio / Caigo en espiral / el insomnio me apesta sobre el cuerpo / No amanece en la trinchera del mosaico / en el acápite del hambre mastico la fatiga / perfilo un eco que punza al vacío / Sobrevivo a mi estirpe / quizá porque doblo la lengua al filo de la anemia / y muerdo el acero como acto de fe.         
 
*Lis Monsibáez (Cuba-1988) Poeta, narradora y escritora para niños. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS). Es egresada del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Actualmente se desempeña como directora de la Biblioteca Pública Municipal de Bejucal: “José María Martínez”. Ha publicado en las antologías: “De Mayabeque te cuento” (Narrativa Infantil, Ediciones Montecallado, 2016, Cuba), “Impertinencia de las dípteras” (Antología poética sobre la mosca, Ediciones Exodus, 2019, EE.UU.), “Cubario” (Poesía, Fallido Editores, 2019, Colombia), “XVIII Concurso de cuentos infantiles sin fronteras” (Narrativa Infantil, Otxarkoaga, 2020, España), “Letras Íntimas” (Poesía, Editorial Afrodita, Argentina, 2020), “Melodías del alma” (Antología poética, Editorial Afrodita, 2021, Argentina), “Regreso a la isla en negro, (nueve historias de crimen y enigma)”, (Antología de relatos, Editorial Hurón Azul, 2022, España), “Paredes diferentes” (Poesía, La Orilla Oscura Ediciones, 2024, México). Textos suyos aparecen en varios sitios digitales y revistas literarias de Cuba y el extranjero. “Nada es lo que parece” (Narrativa, Ediciones Montecallado, 2020) es su primer libro, reeditado bajo el título: “La calle está oscura, pero no me importa” (Narrativa, Editorial Hurón Azul, España 2023).

viernes, 13 de marzo de 2026

"Silletera silvestre" pinturas de Olga Helena Pérez Uribe

 

Nombre: Silletera silvestre
Técnica: Acuarela
Medidas: 75 x 55 cm
Año: 2024



Nombre: Contra luz
Técnica: Acuarela
Medidas: 76 x 56 cm
Año: 2025


Nombre: Mirada fija
Técnica: Acuarela
Medidas: 60 X 45 cm
Año: 2024



Nombre: Sombras, caballo
Técnica: Acuarela
Medidas: 50 X 35 cm
Año: 2024



Nombre: Carnaval
Técnica: Acuarela
Medidas: 76 X 56 cm
Año: 2004



Nombre: Sereno, caballo
Técnica: Óleo sobre lienzo
Medidas: 120 X 180 cm
Año: 2024


*Olga Helena Pérez Uribe. Nacida en Medellín, Antioquia, y residente en el municipio de Envigado, ha mantenido a lo largo de su vida un contacto constante con el arte, manifestado en múltiples experiencias y procesos creativos. Es diseñadora gráfica egresada de La Colegiatura, formación que complementó con el aprendizaje de diversas técnicas artísticas junto a varios maestros. Domina medios como el lápiz, el carboncillo, el lápiz de color, la acuarela, el pastel, el óleo y la pintura en porcelana, entre otros. Además, cuenta con bases en escultura, alfarería y joyería, y posee un amplio conocimiento de técnicas artesanales. Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, destacándose escenarios como la Alcaldía de Medellín, la Alcaldía de Envigado, la Alcaldía de Itagüí, el IDEA, así como diversos centros culturales, sociales y recreativos. Pertenece al Grupo de Artistas Plásticos de Envigado y es miembro fundadora de lo que hoy se conoce como la Asociación Antioqueña de Acuarelistas. Su obra refleja, en gran medida, instantes de la naturaleza, en los que es posible apreciar una interpretación sensible y cercana a lo real. 

jueves, 12 de marzo de 2026

“Geografía de una espera” poemas de Ingrid escobar ulloa



Estancia

Me cuesta tanto 
cruzar esta puerta.
El umbral no es un paso, 
es una estancia.
Ignoro si el vacío me aguarda 
o si soy yo quien lo habita.
Descubrir el otro lado
es mi brújula,
pero sigo de pie 
ante la misma entrada.
Sin tocar, sin abrir.
Inmóvil en este ciclo.
Al final,
la espera 
puede volverse apacible.


Flotar

A solas,
ensayo mi muerte.
Mi cuerpo se vacía 
frente al espejo.
Goteo.
Un metal abierto que no sé cerrar.
Dime:
¿alguna vez me has visto
flotar?


La rueda

No queda nadie 
en este cuerpo.
Giro.
La rueda no tiene principio,
pero reconozco 
cada grieta del suelo.
Qué dócil
el ruido de la mente 
al romperse.


*Ingrid Escobar (Concepción, Chile, 1991) es una escritora y fonoaudióloga cuya obra explora los límites del cuerpo, el vacío y la permanencia. Sus textos indagan en la introspección y la fragilidad del ser frente a los ciclos cotidianos. Ha publicado en la revista Cuadernos a la mesa (2025) y en la XII versión del certamen Biobío en 100 palabras. Su búsqueda literaria se centra en la introspección poética y la cartografía de la permanencia.

miércoles, 11 de marzo de 2026

“En honor a la verdad” cuento de María Claudia Castillo Vega


-¿Por qué no toma el Sol? Hace bien a la salud. Me mira, sarcástico el repulsivo encapuchado que se ha atrevido a burlarse de mí.

Hago una pausa, en ademán de callar a aquel ladrón que, debido a su supuesta honradez goza de los derechos que me han sido arrebatados al mantenerme cautiva -No tomo el Sol, porque el Sol me toma a mí, me daña por completo, me quema…lastima mi piel sensible. A mí no me hace bien.
Altanero, se divierte con mi sufrimiento en mis narices, escupiendo palabras tontas y gestos obscenos que preferiría no haber visto, así que los ignoraré...por ahora.

Hay muchas cosas que nadie entiende, pero yo no entiendo cómo quienquiera que sea piensa que todos responden a la misma verdad. Quien piensa de verdad no se apega a los hechos o a las verdades de otros, crea las suyas…o al menos, se cuestiona las cosas.

Tal vez por eso estoy aquí, sumergida en las turbias aguas de la desesperación mientras lo único que me mantiene a flote es lo mismo que me empuja hacia el fondo contaminado de estas aguas negras. Por pensar…y poetizar lo que pienso, me veo en la necesidad de racionar el oxígeno en mis pulmones, pues agua no puedo respirar.

No es una prueba, sino una tortura para someter a las mentes más sobrias, capaces de guiar con aplomo y sabiduría heredada, pasando sus conocimientos a las futuras generaciones. Pero no, no voy a confesar… ¿Por qué lo haría? No hay nada que confesar y esa es mi verdad, la mía y la de todas las que hemos visto el mismo destino pasar frente a nosotras, del que muchas no han salido vivas.

Pero yo no, yo quiero volver a ver a toda esa gente…quiero ver que crean una vez más que cientos de vidas valen más que las absurdas palabras de unos hombres que se dignan a querer convertirnos en algo que no somos. Porque...si lo que predican no es mi verdad, ¿por qué debería creerles? Un montón de hombres que escriben libros sobre sí mismos y lo llaman escrituras sagradas no van a dictar lo que pienso, pero tal vez…sí dictarán hoy mi destino.

Y mientras mi cerebro comenzaba a apagarse, y mis pulmones a llenarse de aquel fluido que me envolvía. Dejando mi cuerpo cada vez más pesado, como si ya no me perteneciera, como si yo un pez fuera. Cumplí mi castigo…o mi tortura, y me catapultaron hacia arriba sin esfuerzo aquellos disparatados mal vestidos.

Se abren las puertas y la muchedumbre enfurecida corea a gritos el reclamo esperado. Me miran, como los más santos miran al diablo encarnado. Con furia me despojan de mis azahares y mis flores de papel, arrebatándome todo por lo que en algún momento me sentí humana.

Cae de mi cabeza mi sombrero inundado, mientras mis ropajes se adhieren con reclamo a mi piel tiritante. Y mirando al cielo, esa mañana las palomas comenzaban a sobrevolar el lugar en bandadas que, aunque despejado, comenzaban nimbus a poblar el horizonte.

-Quizás ya sea tarde…no para ellas, sino para mí. Digo para mis adentros, mientras mancho despreocupadamente mi pañuelo en el cuello con aquello que cae insistentemente de mis ojos rojizos.                                                                                                                                                            
-¿Qué está mal? ¿Pensar? Miro por encima de mi hombro, mientras las antorchas se tornan hacia la hoguera delante de mis narices. Rodeándome como fieras voraces hambrientas de puro odio.
-¡Silencio! Sentenció aquel charlatán a quien todos parecen adorar con vehemencia, limpiándolos de sus terribles pecados, aunque antes para mi pueblo no lo fueran.

Quieren controlarnos con terror, ignorancia e intolerancia, dictan lo que debemos hacer y pensar. Esto que me han hecho, que nos han hecho a todas, no es más que una advertencia clara para aquellos que se atrevan a desafiar su verdad.

Miro al cielo nuevamente, pero sabiendo que de allí viene a quien adoran, mejor miro a la tierra, de donde vienen los míos. Muevo mis dedos sobre el pasto, como si quisiera aferrarme a la hierba, como si quisiera que fuesen raíces, para poder permanecer en el lugar por toda la vida de un árbol. Mis dedos, que, aunque sucios, son lo único de mí que puede moverse con libertad, acariciando por última vez el suelo que me vió nacer.

Cruza por mis brazos una soga apretada, pero no me quejo, incapaz de compartir con esa gente, que ya no es mi gente, este dolor que han causado. No vuelvo a abrir los ojos, sino hasta que el terrible olor de la paja caliente y la llama viva, me invitan a hacerlo. El miedo a morir no me invade ni me pesa, si eso significa que viví bajo mis propias reglas...las de los míos. No quiero escuchar, ni sermones ni alabanzas, pues esto que han obrado, por su propia mano y en nombre de un ser omnipotente es lo verdaderamente imperdonable.

-No, no quiero ir al cielo…quiero ir a la tierra, en donde me esperan todos mis antepasados, no creo y nunca creeré, aunque me quemen viva.
                                                                                                                                  
*María Claudia Castillo Vega – Popcast. La Habana, Cuba. Talleres de Fotografía en la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana: Manejo de Cámara, Introducción a la Fotografía, Fotografía Creativa, Historia de la Fotografía, Photoshop y Creación de Proyectos Artísticos (2017–2020). Licenciatura en Educación Artística (2021–2024). Curso de Diseño Gráfico en Edutín Academy, Escuela Virtual (agosto de 2024 – diciembre de 2024). Curso de Ilustración Digital en Edutín Academy, Escuela Virtual (febrero de 2025 – junio de 2025). Curso de Especialización en Arte y Diseño Moderno y Contemporáneo, MoMA, Coursera (junio de 2025). Diplomado en Literatura y Escritura Creativa, CIDES Edu, México (14 de enero de 2026).