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miércoles, 26 de agosto de 2026

"Después de la muerte, el amor" poemas de María Fernanda Morales


Después de la muerte, el amor
 
Cada día sospecho más de mí mente,
ese majestuoso lugar en el que puedo...
puedo ser el hada de tus versos de amor,
puedo darte besos de dulce sabor,
el sabor de la miel de mis labios y los tuyos.
 
Cada día puedo imaginar lo que puede ser
la fórmula exacta de la realidad,
¿podrías creerme cuando te digo
que te quiero de verdad?
 
El miedo comienza a gobernar las
ataduras de mi lengua muerta de sed,
sed de incertidumbre, sed de tu amor,
quiero ser un pensamiento infinito a tu lado
dibujando nuestros nombres sobre el suelo.
 
El mar sería nuestro testigo eterno
dejaríamos ir nuestro aliento con las olas,
y nuestras sonrisas serían el estruendo
que ellas provocan.
 
Cada día comprendo menos nuestro andar,
solo no dejes que el viento arruine las hojas
de la inmensa historia que creamos
al permanecer juntos y amarnos sin lugar.
 
Ninguna medida de tiempo es suficiente
para poder expresar lo que mi corazón siente
y si aún no es suficiente,
te lo podría demostrar después de la muerte.
 
 
 
Nuestro Mundo
 
Quiero escapar de este mundo
Al mundo que creó mi mente
La primera vez que vi tus ojos
Aquellos que brillaban
Como una llama ardiente
Que ilumina la noche oscura.
 
El mundo que creó mi piel
Al sentir la primera caricia
Que vino de ti, suave,
Delicada como el roce de la
Hoja que cae del árbol en otoño.
 
El mundo que crearon mis labios
La primera vez que acariciaron los tuyos
En una sintonía perfecta y envolvente
Que podría repetir una y otra vez.
 
Que hermoso mundo estamos
Creando juntos de la mano,
Por ti creo aún más
Que la vida es llevadera
Si existe el amor en ella.
 
 
El Pétalo y La Flor
 
Siendo un sedoso pétalo de rosa
En una tarde de verano,
Caí en picada de aquella flor,
La caída más lacerante la sentí,
En ese momento supe que
Mi vida había terminado.
 
Vi transcurrir mis
Últimos segundos,
Vi evaporar mi
Último aliento,
Dejando detrás a mi creadora.
 
En el momento en que toqué
La humedad de la tierra
Suspiré y dije: “Gracias vida por todo”
Mientras aquella mujercita
Me colocaba detrás de su oreja.


*Originaria de Villahermosa, Tabasco, María Fernanda Morales Castañeda encuentra en el alma tropical y el intenso calor de su tierra una fuente inagotable de inspiración. Graduada en 2024 como Ingeniera en Mantenimiento Industrial, equilibra su perfil técnico con una pasión literaria que cultiva desde los quince años. Lo que comenzó como un pasatiempo se ha transformado en un universo poético subjetivo que abraza desde la naturaleza hasta la introspección emocional. Entre tazas de café frío, música y lecturas románticas, construye versos que fluyen con la versatilidad de sus vivencias. Bajo el seudónimo de Fer Fresita, comparte su sensibilidad y estética visual en redes sociales, consolidando su comunidad creativa a través de su cuenta de Instagram @fresitaentrelineas.
 

martes, 25 de agosto de 2026

"Molusco" obras de Marta Schneider

Nombre: Molusco
Técnica: tinta china y bolígrafo de gel
Medidas: 30×30cm
Año: 2025

 

Nombre: Cardume
Técnica: tinta china y bolígrafo de gel
Medidas: 39 × 30 cm
Año: 2024

Nombre: Touro
Técnica: tinta china y bolígrafo de gel
Medidas: A3
Año: 2024


Sereia Grávida 
Técnica: tinta china y bolígrafo de gel
Dimensiones: A3
Año: 2024

Nombre: Pinto
Técnica: tinta china y bolígrafo de gel
Medidas: A3
Año: 2024


Nombre: Vôo
Técnica: tinta china y bolígrafo de gel
Medidas: A3
Año: 2024


*Marta Schneider da Silva nació en 1958, en la ciudad de Porto Alegre, Brasil. Se dedica al dibujo, el collage y la escritura, disciplinas artísticas que se entrelazan en su trabajo. Su formación académica es en el área de Ciencias Farmacéuticas, profesión que ejerció hasta su jubilación. Desde 2016 se dedica a las artes. Participa en el Atelier Livre de la Alcaldía de Porto Alegre, Rio Grande do Sul, Brasil; pertenece a la comunidad Urban Sketchers y al grupo de collage CollagePoA. Para esta participación, ha seleccionado dibujos realizados durante los años 2024 y 2025.

lunes, 24 de agosto de 2026

"Pospretérito marino" poemas de Paola Badilla Vargas

 

Pospretérito marino
 
¡Ojalá fuera lo que dices!
Aunque no estoy segura de saber lo que haría si lo fuera
(¡Claro que tengo ideas!)
 
Te haría visitarme por las noches
Y prepararme panqueques de menta y dulce de almendra por la mañana
Te besaría siempre que quisiera
y sobre todo te cantaría una oda
para que sucumbieras perdidamente a mi voz.
 
Si venturosamente fuera una sirena
Tú serías mi canto                                                                      
Y nos sumergiríamos juntos en aguas cálidas
cada vez que hiciéramos el amor. 
                                                                                                                                                                     
 
La promesa
 
Cuando lo haga
será con lo que enhorabuena no sos vos.
Será con el amor, con la verdad
con valentía
con la deliciosa valentía.
 
Cuando decida hacerlo
seguiré tu consejo:
Lo haré con la devoción
que anhele mis versos
y proclame a viva voz
que su corazón
me pertenece.
 
Al casarme
Lo haré de manera hereje:
susurrando fuerte al oído
entre corazones
sin odiosas pretensiones
acariciando hombros izquierdos
con cálidos labios
(diabólicamente hermosos)
entre corazones
anclando pelvis a muslos.
 
Cuando lo haga
será con lo que enhorabuena no sos vos.
Será con el amor, con la verdad
con valentía
con deliciosa valentía.
 
“Ya cásate”, me dices entre risas.
Obedezco
(Me lo prometo)
porque ahora
después de reconocerte a plena luz
tu consejo es lo único
que quiero guardar de vos.
De la valentía
(con deliciosa valentía)
anhelo
todo lo demás.
 
 
Mujer

En pleno inicio del día
recapitulo una tarde pasajera
fría y distante.
Un saludo no me hubiera robado
la hermosura, ni mi secreto.
Por eso nunca escapo:
esta monotonía frecuente
me detiene.
 
Entre mis ojos la voz de las imágenes
se hace tridimensional
no trato de entender
este mundo
mi creación
más bien quiero vivir y no morir
en mi propia mierda
en la renuncia
después de todo
ésta soy:
mujer humana
en fin
criatura cotidiana.
 
 
*Paola Badilla Vargas. Nace en San José en 1979. En 2000, participa en el certamen literario Letra Joven y obtiene el tercer lugar en la categoría Ensayo. Se egresa de la Escuela de Lenguas Modernas en 2004 y de la Escuela de Antropología en 2010, ambas de la Universidad de Costa Rica. Espacios donde desarrolló amor por la literatura y una conciencia crítica. Durante estos años, hizo de la escritura en verso un hábito para expresar sus emociones más íntimas y recurrentes. Ha publicado algunos artículos en línea y prensa escrita, los cuales se sitúan en preocupaciones sobre el devenir del país y temas relacionados con asuntos de índole social. Cuenta con un poemario inédito “Noctámbulas” (2014), cuya compilación y edición expresa la forma en la que culmina una etapa muy aguda en su vida y que desea compartir con las personas lectoras, quienes puedan sentirse identificadas. Su segundo poemario “Cantos de sirena” sigue aún en compilación. 

viernes, 21 de agosto de 2026

"Despedida que (des)conforta" relato de Martina Del Pópolo

 

Querido extraño:

Al escribir esto me encuentro en cama, pensando en cómo, poco a poco, tu nombre y tu presencia se volvieron desconocidos para mí. Recuerdo perfectamente cómo nos (des)enamoramos.


En mi memoria puedo encontrar cada una de las palabras dulces que solías decirme; palabras que me reconfortaban cuando más te necesitaba. Palabras que se tornaron oscuras cada vez que estabas en desacuerdo, sin sentido en cada situación que creías poco favorable para tu rol de víctima.

Todavía hay flashbacks de los chistes que hacíamos, nuestros planes a futuro; planes que, luego de pensarlos un poco más me pedías que dejara de mencionar porque te daban pesadillas. Para mí, esas pesadillas eran mi más preciado sueño. ¡Qué ilusa que fui! Me gustaba pensar que disfrutabas de mi compañía, mis charlas y mis caricias, pero luego me di cuenta que solo te gustaba demostrar que tenías poder. Lo único que importaban eras vos y tu prestigio, todo lo mío quedaba en decimoquinto plano.

Me pedías que abriera mi corazón, pero no por interés, sino para demostrarme que eras mejor que yo, incluso en lo sentimental. Jugábamos a contarnos nuestros dolores, nuestras heridas más profundas, y te juro que intenté ayudarte con todo lo que podía y tenía. Me prometiste ser mi refugio, pero se supone que tu refugio no te destruye, y vos lo hiciste.
Me quedé petrificada mil y una veces y vos lo único que hiciste fue golpearme con tus dichos hasta quebrarme; rota y todo, me unía con el mismo amor con el que te miré la primera vez que nos besamos. ¿Para qué? Para salvarte, obvio. Yo dije que iba a protegerte y cuidarte contra todo pronóstico.
¿Te acordás cuando hablábamos de nuestra conexión? Qué mágico se sentía todo… Aunque aparentemente era una mentira. A vos te gustaba no estar solo, quienquiera que fuera la compañía te daba igual; tu objetivo era destacar y hacer del otro una mascota en quién descargar tus broncas y temores para sentirte libre, aunque fuera atormentando a quien estaba a tu lado.
¡Pobre mente atormentada! Me pregunto quién te dañó tanto como para que esa fuera tu forma de amar. ¿Acaso amaste en serio alguna vez? Lo dudo, a pesar de que digas lo contrario e incluso con todas tus historias de desamor. En serio dudo que hayas querido a alguien aparte de vos mismo.
Anoche soñé con vos. En otro momento te lo habría contado cara a cara, mientras mi mano tocaba tus mejillas y mi boca besaba tu rostro, pensando en lo hermoso que es compartir mi vida con vos; ahora solo te beso en viejos pensamientos. ¿El sueño? Algo tonto: nosotros dos, nadie ni nada más, nuestra canción de fondo, nuestras promesas de amor eterno revoloteando por el aire. ¿Y ahora qué? Ahora esa canción se escucha con eco; a pesar de estar a todo volumen al lado mío, se escucha lejana. Mis buenos deseos la acompañan, esperando encontrarte de nuevo por algún lugar, donde sea que estés.

¿Sabes qué es lo que más risa me da mientras escribo esto? Las lágrimas no dejan de caer, no las puedo retener, simplemente siento que el corazón me explota en mil partes. Y aun así, sigo encontrando algún “porqué” que no tiene lógica para defender tus idioteces. Eso hice siempre: defenderte ante todo porque eras la luz de mis ojos, aunque, por supuesto, el resto sabía que eras un agujero negro, no una estrella.

Pero mira que loco: los agujeros negros fueron estrellas alguna vez, y yo me perdí buscando muy adentro tuyo esa estrella que quizás seguía titilando. ¡Eureka! Pensé que había encontrado esa bola de fuego, pero era yo misma reflejándome en tu nada. Esa nada insulsa que te caracterizaba y que para mi era LA nada: la inexistencia misma que lo era todo para mí.

Día a día intento hacer mis deberes, pero lo único que hago es esperar esa llamada espontánea tuya que tanto me gustaba y tanto me molestaba. No conocías los límites y, cuando te los mostraba, mirabas a otro lado y volvías a lo mismo de siempre. Te quejabas si yo opinaba; nunca te gustó que pensara por mi cuenta, solo querías moldearme para ser como vos. Creo que eso te alejó y por eso nos encontramos en esta situación: no supiste qué hacer ante la rebeldía.

En este momento, todo se siente como un VHS viejo rebobinándose, pasando cada detalle y cada espina que clavaste en los huecos que dejaban mis pedazos trizados y que vos te llevabas sin preguntar. Ahora todo cierra; el dolor tiene sentido porque vos lo llenaste con tu presencia. ¡Maldita sea tu presencia-ausencia que todo llena de oscuridad!

Pero bueno, como solía decirte: “shit happens”. Ahora te despido, con un final abrupto y con todo el dolor del mundo, recordando algún poema que me habrás hecho leerte alguna vez, sabiendo que mi cama es dolor, pero también es quietud. Al fin puedo dormir en paz, sabiendo que te perdí y, a su vez, recuperando lo mucho que te llevaste de mí. Espero no encontrarte nunca más porque, si lo hago, temo desencontrarme otra vez.

 

Con amor,

Una extraña que alguna vez te amó.


*Martina Del Pópolo es oriunda de Mendoza, Argentina. Es estudiante de Geología y profesora de inglés. Encuentra en el arte un espacio de refugio y expresión, especialmente a través de la escritura y el cine, sus grandes pasiones. Su trabajo creativo parte de una mirada que busca reflejar su identidad y explorar la profundidad de sus sentimientos. En su proceso artístico articula la curiosidad científica con la sensibilidad, utilizando la palabra como principal medio para comprender el mundo y profundizar en el conocimiento de sí misma.

jueves, 20 de agosto de 2026

"Mi niña" poema de Lilén Sartore


 
Vení, sentate conmigo,
vas a ver cómo hablando vas a entender,
cómo la paciencia va llegando de a poco,
cómo vas a comprender todo.
Si, era necesario. Va a ser necesario.
Tal vez ahora no sepas de qué hablo,
pero ya lo vas a ver.
 
Es necesario caerse, tropezar, golpearse,
porque todo eso nos dejará heridas,
cicatrices, pero también anécdotas y aprendizaje.
Es necesario estar arriba, ganar,
que todo nos salga bien,
porque vamos a poder disfrutar la vida
estando en la cima de la montaña,
porque ya algo aprendimos de las caídas.
 
Es necesario también estar abajo,
que las cosas no nos salgan,
sentir que no podemos, creernos impotentes,
perder y doler,
porque en esos detalles,
más que en ningún otro, vas a aprender.
Es necesario padecer la indiferencia,
la discriminación, el no ser comprendidas,
porque ninguna de sus respuestas son nuestras verdades.
 
Tranquila, todo va a llegar a su tiempo
pero mientras tanto...
todo esto es necesario.
Para valorar lo bueno pero también lo malo,
porque el vaso no siempre va a estar medio vacío,
al contrario, vamos a tener esa filosofía
de que siempre está medio lleno,
y está bien que así lo sea, que nada lo apure.
 
No te inquietes, quédate un ratito ahí,
sentada frente a mí,
juguemos a este juego que es la vida,
juguemos juntas porque soy esa persona
que siempre vas a tener,
la que te va a acompañar,
con quién vas a aprender,
vivir, sufrir, amar,
y siempre te voy a estar esperando
para la próxima lección.
 
Ahora escúchame bien…
Es necesario padecer
porque vas a ser una mujer valiente.
Es necesario sufrir
porque vas a ser más fuerte.
Es necesario tropezar y demorarse
porque de todas formas vas a llegar.
Es necesario que nos rompan el corazón
porque juntas lo vamos a curar
y también va a aparecer alguien
que lo va a saber cuidar.
Es necesario sentirte sola
porque siempre va a haber alguien con quién contar. 
Es necesario todo el ruido
para que podamos escucharnos en el silencio,
así como ahora, que nos sentemos a hablar.
 
Ahora también,
hay cosas que soñas que no vamos a poder cumplir,
porque después de todo no eran tan necesarias
para poder crecer.
Es necesario pedir perdón por ellas,
dolerlas porque no se hicieron realidad
pero no es obligación detenerse por ellas,
porque vos y yo sabemos
que solo avanzamos hacia adelante.
 
Así que niña, mi niña,
es necesario el miedo al futuro
porque ya sabrás que siempre voy a estar a tu lado,
caminando contigo,
con toda tu esencia dentro mío,
pero nunca va a ser necesario dejar de creer.
 
Así que vamos,
sigamos jugando este juego llamado vida
que lo venimos haciendo bastante bien.

 
*Lilén Sartore nació el 10 diciembre de 1993 en la ciudad de Rosario, Argentina. Concibió el apellido de su abuela materna para sentir la fuerza de ella en sus escritos, y hacer un poco de justicia con el legado femenino de su familia. Es licenciada en periodismo integral, graduada en la Universidad Nacional de Rosario (2017). Cuenta con participaciones en libros de la editorial chilena Matecito Amargo, asi también como varias publicaciones en las revistas digitales de la revista chilena Jauja, de la editorial letra suelta. Actualmente se encuentra trabajando en la publicación de su primer poemario, denominado “Todos mis fuegos”, que podrán encontrarlo en la editorial rosarina Carpe Literario.