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sábado, 14 de marzo de 2026

"La cena " poemas de Lis Monsibáez

I
La cena 

Sobre cazuelas hambrientas gotean nuestras bocas / en el fondo sospecho los ojos del suicidio / Un silencio pesa / cuelga de las lenguas / y golpea más que un grito / A veces siento que los muebles nos ocupan el vacío / que apuntalan lo vano de los cuerpos / Será que somos herederos de un bolsillo ocioso / sometidos a una libertad que nos vigila / por eso saboreamos la desnudez cosechada en los platos / percibiendo a los cubiertos / dialogar con el polvo.      
         
 
II

En la casa / el óxido de los cubiertos se vuelve epidemia / los gritos del vidrio anuncian / esa belleza inhóspita en la desolación / Toda ausencia se manifiesta como un legado / una mancha que acaricia el plato / entonces el miedo / nos hace cómplices / expone un abismo entresijo donde habita el moho / Quizás la hora marca / se padece sin tener relojes colgando de los ombligos / A destiempo / la porcelana tuerce aquellas pupilas hambrientas / conquista la fijeza / En la vajilla sospechas la ruptura / el quiebre del esmalte lo hallas coherente / la despensa llora su mugre / y con ella / los vientres se lamentan.     
            
III

Todo es noche y soy hormiga sobre el cadáver del plato / Hacia los bordes del exilio / mi sombra / sospecha un precipicio / Caigo en espiral / el insomnio me apesta sobre el cuerpo / No amanece en la trinchera del mosaico / en el acápite del hambre mastico la fatiga / perfilo un eco que punza al vacío / Sobrevivo a mi estirpe / quizá porque doblo la lengua al filo de la anemia / y muerdo el acero como acto de fe.         
 
*Lis Monsibáez (Cuba-1988) Poeta, narradora y escritora para niños. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS). Es egresada del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Actualmente se desempeña como directora de la Biblioteca Pública Municipal de Bejucal: “José María Martínez”. Ha publicado en las antologías: “De Mayabeque te cuento” (Narrativa Infantil, Ediciones Montecallado, 2016, Cuba), “Impertinencia de las dípteras” (Antología poética sobre la mosca, Ediciones Exodus, 2019, EE.UU.), “Cubario” (Poesía, Fallido Editores, 2019, Colombia), “XVIII Concurso de cuentos infantiles sin fronteras” (Narrativa Infantil, Otxarkoaga, 2020, España), “Letras Íntimas” (Poesía, Editorial Afrodita, Argentina, 2020), “Melodías del alma” (Antología poética, Editorial Afrodita, 2021, Argentina), “Regreso a la isla en negro, (nueve historias de crimen y enigma)”, (Antología de relatos, Editorial Hurón Azul, 2022, España), “Paredes diferentes” (Poesía, La Orilla Oscura Ediciones, 2024, México). Textos suyos aparecen en varios sitios digitales y revistas literarias de Cuba y el extranjero. “Nada es lo que parece” (Narrativa, Ediciones Montecallado, 2020) es su primer libro, reeditado bajo el título: “La calle está oscura, pero no me importa” (Narrativa, Editorial Hurón Azul, España 2023).

viernes, 13 de marzo de 2026

"Silletera silvestre" pinturas de Olga Helena Pérez Uribe

 

Nombre: Silletera silvestre
Técnica: Acuarela
Medidas: 75 x 55 cm
Año: 2024



Nombre: Contra luz
Técnica: Acuarela
Medidas: 76 x 56 cm
Año: 2025


Nombre: Mirada fija
Técnica: Acuarela
Medidas: 60 X 45 cm
Año: 2024



Nombre: Sombras, caballo
Técnica: Acuarela
Medidas: 50 X 35 cm
Año: 2024



Nombre: Carnaval
Técnica: Acuarela
Medidas: 76 X 56 cm
Año: 2004



Nombre: Sereno, caballo
Técnica: Óleo sobre lienzo
Medidas: 120 X 180 cm
Año: 2024


*Olga Helena Pérez Uribe. Nacida en Medellín, Antioquia, y residente en el municipio de Envigado, ha mantenido a lo largo de su vida un contacto constante con el arte, manifestado en múltiples experiencias y procesos creativos. Es diseñadora gráfica egresada de La Colegiatura, formación que complementó con el aprendizaje de diversas técnicas artísticas junto a varios maestros. Domina medios como el lápiz, el carboncillo, el lápiz de color, la acuarela, el pastel, el óleo y la pintura en porcelana, entre otros. Además, cuenta con bases en escultura, alfarería y joyería, y posee un amplio conocimiento de técnicas artesanales. Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas, destacándose escenarios como la Alcaldía de Medellín, la Alcaldía de Envigado, la Alcaldía de Itagüí, el IDEA, así como diversos centros culturales, sociales y recreativos. Pertenece al Grupo de Artistas Plásticos de Envigado y es miembro fundadora de lo que hoy se conoce como la Asociación Antioqueña de Acuarelistas. Su obra refleja, en gran medida, instantes de la naturaleza, en los que es posible apreciar una interpretación sensible y cercana a lo real. 

jueves, 12 de marzo de 2026

“Geografía de una espera” poemas de Ingrid escobar ulloa



Estancia

Me cuesta tanto 
cruzar esta puerta.
El umbral no es un paso, 
es una estancia.
Ignoro si el vacío me aguarda 
o si soy yo quien lo habita.
Descubrir el otro lado
es mi brújula,
pero sigo de pie 
ante la misma entrada.
Sin tocar, sin abrir.
Inmóvil en este ciclo.
Al final,
la espera 
puede volverse apacible.


Flotar

A solas,
ensayo mi muerte.
Mi cuerpo se vacía 
frente al espejo.
Goteo.
Un metal abierto que no sé cerrar.
Dime:
¿alguna vez me has visto
flotar?


La rueda

No queda nadie 
en este cuerpo.
Giro.
La rueda no tiene principio,
pero reconozco 
cada grieta del suelo.
Qué dócil
el ruido de la mente 
al romperse.


*Ingrid Escobar (Concepción, Chile, 1991) es una escritora y fonoaudióloga cuya obra explora los límites del cuerpo, el vacío y la permanencia. Sus textos indagan en la introspección y la fragilidad del ser frente a los ciclos cotidianos. Ha publicado en la revista Cuadernos a la mesa (2025) y en la XII versión del certamen Biobío en 100 palabras. Su búsqueda literaria se centra en la introspección poética y la cartografía de la permanencia.

miércoles, 11 de marzo de 2026

“En honor a la verdad” cuento de María Claudia Castillo Vega


-¿Por qué no toma el Sol? Hace bien a la salud. Me mira, sarcástico el repulsivo encapuchado que se ha atrevido a burlarse de mí.

Hago una pausa, en ademán de callar a aquel ladrón que, debido a su supuesta honradez goza de los derechos que me han sido arrebatados al mantenerme cautiva -No tomo el Sol, porque el Sol me toma a mí, me daña por completo, me quema…lastima mi piel sensible. A mí no me hace bien.
Altanero, se divierte con mi sufrimiento en mis narices, escupiendo palabras tontas y gestos obscenos que preferiría no haber visto, así que los ignoraré...por ahora.

Hay muchas cosas que nadie entiende, pero yo no entiendo cómo quienquiera que sea piensa que todos responden a la misma verdad. Quien piensa de verdad no se apega a los hechos o a las verdades de otros, crea las suyas…o al menos, se cuestiona las cosas.

Tal vez por eso estoy aquí, sumergida en las turbias aguas de la desesperación mientras lo único que me mantiene a flote es lo mismo que me empuja hacia el fondo contaminado de estas aguas negras. Por pensar…y poetizar lo que pienso, me veo en la necesidad de racionar el oxígeno en mis pulmones, pues agua no puedo respirar.

No es una prueba, sino una tortura para someter a las mentes más sobrias, capaces de guiar con aplomo y sabiduría heredada, pasando sus conocimientos a las futuras generaciones. Pero no, no voy a confesar… ¿Por qué lo haría? No hay nada que confesar y esa es mi verdad, la mía y la de todas las que hemos visto el mismo destino pasar frente a nosotras, del que muchas no han salido vivas.

Pero yo no, yo quiero volver a ver a toda esa gente…quiero ver que crean una vez más que cientos de vidas valen más que las absurdas palabras de unos hombres que se dignan a querer convertirnos en algo que no somos. Porque...si lo que predican no es mi verdad, ¿por qué debería creerles? Un montón de hombres que escriben libros sobre sí mismos y lo llaman escrituras sagradas no van a dictar lo que pienso, pero tal vez…sí dictarán hoy mi destino.

Y mientras mi cerebro comenzaba a apagarse, y mis pulmones a llenarse de aquel fluido que me envolvía. Dejando mi cuerpo cada vez más pesado, como si ya no me perteneciera, como si yo un pez fuera. Cumplí mi castigo…o mi tortura, y me catapultaron hacia arriba sin esfuerzo aquellos disparatados mal vestidos.

Se abren las puertas y la muchedumbre enfurecida corea a gritos el reclamo esperado. Me miran, como los más santos miran al diablo encarnado. Con furia me despojan de mis azahares y mis flores de papel, arrebatándome todo por lo que en algún momento me sentí humana.

Cae de mi cabeza mi sombrero inundado, mientras mis ropajes se adhieren con reclamo a mi piel tiritante. Y mirando al cielo, esa mañana las palomas comenzaban a sobrevolar el lugar en bandadas que, aunque despejado, comenzaban nimbus a poblar el horizonte.

-Quizás ya sea tarde…no para ellas, sino para mí. Digo para mis adentros, mientras mancho despreocupadamente mi pañuelo en el cuello con aquello que cae insistentemente de mis ojos rojizos.                                                                                                                                                            
-¿Qué está mal? ¿Pensar? Miro por encima de mi hombro, mientras las antorchas se tornan hacia la hoguera delante de mis narices. Rodeándome como fieras voraces hambrientas de puro odio.
-¡Silencio! Sentenció aquel charlatán a quien todos parecen adorar con vehemencia, limpiándolos de sus terribles pecados, aunque antes para mi pueblo no lo fueran.

Quieren controlarnos con terror, ignorancia e intolerancia, dictan lo que debemos hacer y pensar. Esto que me han hecho, que nos han hecho a todas, no es más que una advertencia clara para aquellos que se atrevan a desafiar su verdad.

Miro al cielo nuevamente, pero sabiendo que de allí viene a quien adoran, mejor miro a la tierra, de donde vienen los míos. Muevo mis dedos sobre el pasto, como si quisiera aferrarme a la hierba, como si quisiera que fuesen raíces, para poder permanecer en el lugar por toda la vida de un árbol. Mis dedos, que, aunque sucios, son lo único de mí que puede moverse con libertad, acariciando por última vez el suelo que me vió nacer.

Cruza por mis brazos una soga apretada, pero no me quejo, incapaz de compartir con esa gente, que ya no es mi gente, este dolor que han causado. No vuelvo a abrir los ojos, sino hasta que el terrible olor de la paja caliente y la llama viva, me invitan a hacerlo. El miedo a morir no me invade ni me pesa, si eso significa que viví bajo mis propias reglas...las de los míos. No quiero escuchar, ni sermones ni alabanzas, pues esto que han obrado, por su propia mano y en nombre de un ser omnipotente es lo verdaderamente imperdonable.

-No, no quiero ir al cielo…quiero ir a la tierra, en donde me esperan todos mis antepasados, no creo y nunca creeré, aunque me quemen viva.
                                                                                                                                  
*María Claudia Castillo Vega – Popcast. La Habana, Cuba. Talleres de Fotografía en la Escuela de Fotografía Creativa de La Habana: Manejo de Cámara, Introducción a la Fotografía, Fotografía Creativa, Historia de la Fotografía, Photoshop y Creación de Proyectos Artísticos (2017–2020). Licenciatura en Educación Artística (2021–2024). Curso de Diseño Gráfico en Edutín Academy, Escuela Virtual (agosto de 2024 – diciembre de 2024). Curso de Ilustración Digital en Edutín Academy, Escuela Virtual (febrero de 2025 – junio de 2025). Curso de Especialización en Arte y Diseño Moderno y Contemporáneo, MoMA, Coursera (junio de 2025). Diplomado en Literatura y Escritura Creativa, CIDES Edu, México (14 de enero de 2026).

martes, 10 de marzo de 2026

"Machuca (2004)" ilustraciones de Catatte Tapia

 

Nombre: Machuca (2004)
Técnica: Bolígrafos de colores sobre papel
Medidas: 20x28 cm
Año: 2025


Nombre: The Virgin Suicides 1999
Técnica: Bolígrafos de colores sobre papel
Medidas: 20x30 cm
Año: 2024



Nombre: In the Mood for Love (2000)
Técnica: Bolígrafos de colores sobre papel
Medidas: 18x27 cm
Año: 2026



Nombre: Taxi Driver (1976)
Técnica: Bolígrafos de colores sobre papel
Medidas: 18x27 cm
Año: 2026



Nombre: El chavo del 8: Los espíritus chocarreros (1974)
Técnica: Bolígrafos de colores sobre papel
Medidas: 17x26 cm
Año: 2025



Nombre: Midsommar (2019)
Técnica: Bolígrafos de colores sobre papel
Medidas: 20x30 cm
Año: 2023




*Catatte Tapia (La Calera, Chile) es licenciada en Arte por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Su práctica artística se articula desde una lógica de archivo, como un ejercicio de recopilación y rescate de imágenes y experiencias vinculadas a la memoria colectiva y el imaginario pop. En esta serie de dibujos realizados con bolígrafos, explora ciertas oposiciones. Por una parte, un material cotidiano, diseñado para otros usos, es trasladado a una pieza artística y, pese a su cercanía con lo gráfico, también aborda problemas pictóricos, la superposición de tramas y veladuras se convierte en algún punto,en una mezcla de pigmentos y colores. Por otra, el contenido de las imágenes, extraídas de películas que transitan entre lo extraño e inquietante, lo dramático y lo violento, articulan un gesto que contrasta con la delicadeza de una traducción llevada a trazos bajo una precisión milimétrica.