miércoles, 18 de septiembre de 2019

"Sucede en mi cabeza con un sombrero de plástico" tres poemas de Miguel V. González


HOY APARENTO SER BELLO

La última vez que vi a Daniel Pérez Segura
fue en un evento de Aladín Prix de poesía y rifa de tatuajes.
Daniel me tomó del hombro
y me dijo que mi imagen de hombre derrotado me hacía ver bello.
Yo le creí. Sentí como que esa imagen me perseguía desde que era niño.
Comiendo en un rincón de la escuela.
Fingiendo la frialdad que nunca tuve.
Intentando ser bello al modo de Raskólnikov.
Patético. 
Esta vez más bello (tal vez bello de a deveras): tirado envuelto en los brazos de Melissa. 
Frente a un músico que aparentamos querer mucho en ese momento. 
De pronto Daniel se acerca y dice que su descubrimiento del 2019 fue el poeta Tahar Ben Jelloun
y me pidió que le leyera su poema favorito.
Y lo leí frente a Melissa, Daniel y un montón de luces que iluminaban el cuarto.
Con alcohol construimos la tumba donde nos queríamos muertos y fue hermoso estar ahí todos coloridos.
Si ser bello es estar aquí tirado, con Melissa,Tahar Ben Jelloun, un montón de música
 y Daniel alzando su termo de alcohol ponzoñoso, quisiera ser bello unos minutos más,
salir al frío y caminar de la mano de Melissa de regreso a casa.


LAS PATAS MOJADAS Y EL PELAJE CUBIERTO DE ARENA

Dos perros con patas mojadas 
y pelaje cubierto de arena
se enamoran al principio de la historia.
Lo demuestran con cariñosas mordidas
y yo, que estoy todo cuadrado,
contemplo lo que posiblemente 
sea el principio de mi nostalgia 
porque no quiero volver a la ciudad.
Quisiera quedarme aquí en la arena,
y, de ser posible,
convertirme en perro.
Vagar de noche y día.
Perseguir la espuma de las olas,
revolcarme.

Pero no lo haré porque quiero regresar a mi hogar: volver a verte.
En esta realidad, realidad cubierta de desgracias, estamos juntos.

Quién sabe,
Tal vez, en este preciso momento,
soy consciente de dos tiempos y espacios
que se cruzan en la proximidad de mi estado geométrico.
Y puedo verte a ti y a mí 
con las patas mojadas y el pelaje cubierto de arena 
mordiéndonos con el mismo amor que nos tenemos en esta
y tal vez todas nuestras realidades.


SUCEDE EN MI CABEZA CON UN SOMBRERO DE PLÁSTICO

Para Áladin Prix

Me gusta cuando tu ventana
se abre y asomas tus dudas
por un foquito verde
y me preguntas con tu voz 
que recuerdo de hace muchas constelaciones
que si le compraría una caguama a Molly Nilsson,
y yo, del otro lado, después de bajar 
al infrasuelo y beber la cerveza más amargosa que queda,
te respondo que sí, que sí lo haría junto con un vinito de caja,
y tal vez, según tu habilidad para editar el mundo,
esa sería la mejor forma de tratar a un genio. 
Entonces en mi cabeza 
surge una fiesta llena de confeti y sombreros de plástico,
con Molly Nillsson esperando nuestra muerte,
y todo en jueves,
para que olvidemos que estamos desempleados
y seas feliz durante 4 minutos y 28 segundos.


*Miguel V. González (México, 1994). Acreedor del Tercer lugar en el 13 Concurso de poesía "El libro que rompe nuestra mar congelada" de la FES ACTLÁN. Ha publicado su poesía en las antologías Caída hacia la desesperanza: Razones para no escribir poesía de Ediciones El Nido del Fénix (México,2017) y Sayana “voces de agua” (Ecuador, 2019). Fue becario del Festival Cultural Interfaz ISSSTE Cultura/ los signos en rotación 2018 en la categoría de Poesía. Acreedor del Primer lugar en la categoría de Poesía en Nextia Primer Festival de Filosofía y Arte Transformaciones corporales (Querétaro, 2019).

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