Es una fría y oscura noche, las luces de la ciudad parpadean como estrellas lejanas en medio de una luna llena que esta algo cubierta por las nubes. En una de sus calles, un perro de pelaje negro y blanco, con ojos inteligentes, camina en esta fría y solitaria noche. Su nombre es Beto, aunque pocos lo conocen. Este valiente perro había aprendido a sobrevivir en la jungla de cemento por bastante tiempo, buscando refugio y comida entre los desechos de la vida urbana.
Esta noche, el viento sonaba escandalosamente, y Beto se acurrucaba en un rincón resguardado de un edificio abandonado en el centro de la ciudad. Aun así, su instinto lo impulso a seguir adelante. Sus pasos son cautelosos, aventurándose sigilosamente por la acera helada, sus patas dejan frágiles huellas en la escarcha.
Mientras camina, el sonido de risas y música provenían de un bar cercano. Beto se detiene, su curiosidad se despierta por el bullicio del lugar. Se acerca a una puerta entreabierta y olfatea el aire, embriagándose de aromas de comida caliente acompañadas de risas y murmullos humanos. Sin pensarlo dos veces, cruzo este frágil umbral, sus patas resbalan ligeramente en este suelo pulido y cálido.
Ya dentro, Beto observa un grupo de amigos en una mesa cercana, y entre ellos, una mujer de ojos brillantes que lo ve. Ella le sonríe y le lanza un trozo de su hamburguesa de pollo. Beto, agradecido, no dudo en acercarse y disfrutar de tan anhelado manjar, un regalo inesperado para su paladar. La risa de aquella mujer resonó en su corazón, y por un momento, se sintió parte de algo más grande e importante.
Sin embargo, la música que los acompañaba empezó a disminuir, haciendo que todas las personas en el lugar notaran su presencia. Un hombre alto y delgado se acercó, con una mirada severa la tensión entre ellos era evidente. Beto decide retroceder lentamente. Mientras esto sucedía, aquella mujer lo observa con tristeza, como si de alguna forma entendiera su frágil destino. Sin querer causar problemas, el perro sale del lugar y se adentra nuevamente a esta fría y desolada noche.
Beto continuo su camino por aquellas inseguras calles, sintiendo como la soledad lo acompañaba cada vez más. Pero esa breve conexión con aquella mujer lo llena de esperanza. Su corazón late con fuerza mientras piensa en todas las posibilidades que aún le pueden quedar. Tal vez, algún día, Beto encontraría un cálido hogar donde el amor y la calidez fueran por siempre.
Aquel perro levanta su cabeza, mirando maravillado las luces titilantes de esta fría ciudad. Con determinación, sigue caminando, sabiendo que, aunque la noche es realmente fría y solitaria, siempre encontraría un rayo de esperanza esperando por el en algún lugar de esta ciudad.
*Hernando Diaz B. Nació en la ciudad de Bogotá, Colombia. Desde muy joven, mostró una pasión por las letras y la narración de historias, especialmente por el género de cómic. En su niñez, empezó a escribir cuentos cortos que provenían de su imaginación o experiencias personales, las cuales compartía con sus amigos más cercanos. A lo largo de su carrera académica, su pasión por los cómics lo llevó a crear su personaje Euri, el cual tuvo bastantes publicaciones en su ciudad Bogotá. Un hecho que lo impulsó significativamente en su camino como escritor.
En el año 2023, Hernando publicó su primera participación antológica junto a talentosos escritores locales con la obra "Lo que callan tus sueños" con editorial ITA. De igual manera, fue jurado en la beca de circulación de agentes literarios en 2025. En este mismo año, Hernando Diaz B publicó una novela corta llamada "Extinción", Ecos de un Legado Olvidado. Una novela de ciencia ficción en donde pone el tema de la familia como eje fundamental en la historia.
Actualmente, se encuentra trabajando en una obra de 20 relatos llamada "Laberintos Mentales", y el nuevo número de obra "Euri", en los cuales explora temas de identidad y pertenencia en un mundo cada vez más tecnológico.
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Excente narrativa...
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