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miércoles, 5 de agosto de 2020

"Por las noches" Relato de Paula Aldana Vite


La veía correr por las noches de puntillas sobre las bardas, iba de prisa y con una agilidad de bailarina que no le conocía… algunas veces me mordí el dedo pensando que estaba a punto de caer, pero eso nunca sucedió, ni siquiera cuando la falda del camisón se atoró con las ramas de algún árbol.

         Al otro día en el desayuno con olor a chocolate actuaba como si nada hubiera pasado durante la madrugada, yo la miraba y ella sonriendo hermosamente me preguntaba qué era lo que había soñado.

         Recuerdo la primera vez que se levantó… la vi recorriendo las paredes sin dejar un solo hueco, abría mucho las piernas y separaba los brazos como si midiera la pared con una cinta invisible. Iba pegando el oído izquierdo, como si alguien le estuviera hablando muy quedito del otro lado y tratara de entender lo que decían. En algunos lugares se detenía y parecía que con las manos buscaba la manija secreta de una puerta que pensé que encontraría. Cada vez que fallaba en su búsqueda de ese portal levantaba el puño y lanzaba golpes al aire de forma molesta. Así recorrió toda la habitación.

         Algunas noches en lugar de las bardas corría escaleras arriba y abajo sin descanso, sin tropezar, lo hacía por lo menos una hora y cuchicheaba algo que no lograba entender,

         Otras veces se despertaba en medio de carcajadas histéricas e incontrolables y entonces me acercaba a verla, sus ojos parecían estar en otro lado, viendo algo que sólo pasaba frente a ella, muchas veces solo se desplomaba de nuevo en su cama y dormía profundamente.

         Nunca recordaba lo que había hecho, aunque algunas veces la veía contemplar con ojos extrañados sus pies adoloridos y sobarlos con alcohol y hierbas de olor mientras me contaba alguna historia.

         Yo estaba asustada, por las noches la angustia me impedía dormir, así que por mi mente pasaba toda clase de ideas y en cuanto la escuchaba levantarse de su cama chirriante me asomaba con cuidado para ver qué haría.

         La veía fascinada y francamente aterrada bailando con nadie cantando una canción que sólo ella conocía, besando al aire apasionadamente.

         Algunas noches actuaba como un felino y les ronroneaba a las patas de la mesa mientras lamía del suelo una leche imaginaria.

         Otras veces su cama chirriaba escandalosamente y la escuchaba jadear y gritar tan fuerte que estaba segura de que los vecinos la escuchaban… abochornada me tapaba con fuerza los oídos para no escucharla, pero de nada servía.

 

Todas las noches sentía miedo, nunca me atreví a preguntarle algo, a decirle lo que hacía por las noches, ni siquiera por las mañanas mientras desayunábamos torrejas y el humeante café con leche y me decía que sentía que la había apaleado toda la noche mientras me veía con esos ojos tiernos.

            No era la misma persona en el día que en la noche.

            A veces simplemente deambulaba por la casa cubierta con las cobijas, como si fuera el fantasma de un cuento infantil.

             Otra simplemente lloraba y me llenaba de tristeza el corazón escuchar sus lamentos.

             Una vez entró de puntillas a mi recámara y esculcó todos mis cajones, lo hacía muy sigilosamente, con movimientos precisos y sin tropezar con nada… en un momento se sentó en mi cama y se balanceaba al mismo tiempo que acunaba a un bebé invisible,

             No podía creer que fuera la misma amable y amorosa mujer que me arropaba entre besos cada noche.

             También podía despertarme el ruido de las cacerolas cuando al fin había caído vencida por  el cansancio del eterno insomnio en el que me tenía muriendo porque eso no era vida y el lugar se llenaba de aromáticas fragancias.

             Al otro día no había nada, ni un sólo rastro de lo que había pasado por la noche.

             Una vez la vi peinar su largo y hermoso pelo sentada desnuda frente a la puerta de la calle.

             Una noche mientras la espiaba por la rendija de mi puerta mientras ponía y quitaba las cortinas de pronto corrió hacia mi con esos ojos perdidos, inyectados de sangre y sin alma y se detuvo justo en la puerta para ponerse a olfatear como si fuera un perro… no pude contener el miedo y muy despacio, temblando, cerré la puerta para correr a refugiarme bajo las sábanas.

            Algunas noches, cuando el terror era muy grande y gritaba ella salía del trance y corría hacía mí para abrazarme, besarme y preguntarme si había tenido pesadillas.

           Cada vez era más difícil e insoportable.

            Una noche la vi lanzar cuchillos mientras discutía ferozmente con un ser invisible, gritando como en un lenguaje extraño del que no pude entender nada…

            Llevaba al menos seis meses sin poder dormir, no pensaba con claridad, me sentía terrible, dolorosamente cansada y desesperada. No entendía que pasaba y lo poco que dormía eran pesadillas donde un demonio la poseía y llegaba hasta a mí para llevarme en su locura.

             Simplemente no podía más…

             Una noche esperé a que durmiera luego de prepararle un té…

             Aguardé con los ojos cansados y resecos a que estuviera profundamente dormida. Veía lo hermosa que era y pensaba en lo mucho que la amaba.

             Me acerqué sin hacer ruido, tan sigilosa como un ladrón, la besé en la frente y la miré para grabar en mi memoria ese momento...

             Tomé una almohada… llorando salté sobre ella, no se resistió, ni siquiera un poco.

             Esa mujer era un demonio, ya no era mi madre.

             Y por fin caí profundamente dormida.


*Paula Aldana Vite, México. Le encanta escuchar los relatos que la gente cuenta, en muchos casos son la inspiración de las historias que escribe, empezó a aventurarse en el hermoso camino de la literatura para compartir un poco de lo que ama hacer, sus textos no son pretenciosos, sólo son la voz de quienes viven en México abrazando todo su magia y sus creencias. Ha sido una gran lectora y su pasión es escribir relatos llenos de obsesión y lo que nos atormenta o atemoriza sin que nadie lo note, esos miedos sutiles que no nos atrevemos a expresar, pero que no nos dejan tener una vida normal.

martes, 4 de agosto de 2020

¿Qué es la poesía? Poemas de Jesús Gómez



La poesía

La poesía, propiciadora de las trasformaciones humanas, es el gran canto inaugural de pájaros nocturnos, gargantas donde se gestan coros del amanecer.

Ver con los ojos del sonido, es también la poesía, asombro, imaginación.

La poesía, lenguaje universal, es el mensaje que envía el corazón gigante que habita las profundidades de la tierra. Es el mensaje que llega tibio al oído, que acaricia. Fuego, como hijo Haroldo de Campos:

Como ella es (la poesía)

Fuego (es)

Fuego

(la poesía

Fuego)

Fuego interno que incita a vivir, a reconocernos más como personas, a valorar nuestra historia, nuestra memoria, nuestra tradición oral. La poesía es, ha sido y será el registro más valioso que puedan tener los pueblos del mundo.

La poesía. Será mi refugio y en ella el poema como un cómplice de cada encuentro con la vida.


El poema

Sentir su lengua viva
mágica como el sonido del viento
hurgando en el oído
queriendo entrarse para salir por la boca
recorriendo la sangre

El poema con su corazón palpitando es brisa de la noche
lluvia de palabras.

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Ese pájaro que se posa en el muro                                                              
tiene en su pecho y en sus alas
el azul del cielo
Su cabeza
como el segundero de un reloj
picotazo
a
picotazo
              se come el día.

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Alzar la mirada al cielo
ver la luna envuelta en nubes
deslizándose lentamente
recorriendo la ciudad.

Caminar silencioso en medio de la gente
absorbiendo cada olor
descifrando figuras de sombras

Alzar la mirada al cielo
cerrar por un momento los ojos
sentir la lluvia
la fuerza de la lluvia
tatuando en el rostro el paso del invierno.

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Oficio

A veces el misterio de mis muertos

Me transporta a los abismos de la noche

Me invitan a embriagarme con formol

En cavas de legítima tristeza

e inyectan en mis venas un frío penetrante

que cógela las palabras

Ante tus gestos de agonía me convierto en artista

Que les pinta el rostro a una última sonrisa

¡Oh, mis muertos

Han dejado en esta tierra

Un sentir de su presencia!


*Jesús Gómez, nació en Santiago, Putumayo Colombia, en 1978. Es dibujante, perteneció durante cinco años a los talleres literarios de las bibliotecas de Comfenalco. Asistió a las escuelas de poesía “vanguardia y retaguardia de la poesía latinoamericana “dictada por el poeta Armando Romero y “generación Beat” dictada por el poeta Esteban Moore, ambas enmarcadas dentro de la programación de dos de las versiones del Festival Internacional de Poesía de Medellín. Miembro activo del grupo Satélite con el cual realizó durante varios meses talleres de sensibilización frente a la lectura y la escritura en diferentes instituciones educativas de la ciudad, actualmente estudia licenciatura en humanidades y lengua castellana.  Trabaja como librero en las librerías interuniversitarias.

domingo, 2 de agosto de 2020

"Nuestro Compay Segundo" Pinturas de Roberto Marcelo Sorí Rodríguez


Título: Nuestro Compay Segundo
Técnica empleada: Óleo sobre lienzo
Medidas: 45*60 cm
Fecha: junio 2019



Título: Bodegón con maíz
Técnica empleada: Óleo sobre lienzo
Medidas: 75*90 cm
Fecha: enero 2020



Título: Tigre
Técnica empleada: Óleo sobre lienzo
Medidas: 45*60cm
Fecha: 2020



Título:  Bodegón con frutas
Técnica empleada: Óleo sobre lienzo
Medidas: 75*90 cm
Fecha: marzo 2020



Título: Manada de lobos
Técnica empleada: Óleo sobre lienzo
Medidas: 55*670 cm
Fecha: febrero 2020



Título: Galopando
Técnica empleada: Óleo sobre lienzo
Medidas: 48*64 cm
Fecha: 2020




*Roberto Marcelo Sorí Rodríguez, Sancti Spíritus Cuba, nació en 1961 el 16 de enero. Graduado de Licenciado en Dirección de la Economía de la Universidad de Las Villas máster en Marketing graduado de ESEM de Madrid y en comunicación de la universidad de La Habana. Actualmente se desempeña como artista aficionado en Sancti Spíritus Cuba. Donde se desempeña como artista autodidacta de la plástica, en 1987 participó en el II Salón Oscar Fernández Morera resultando premiado en el mismo. En el 2012 presentó una exposición personal Universidad de Ciencias Pedagógicas “Capitán Silverio Blanco Núñez”,titulada ¨ Mi ciudad¨, en el 2014 realizó la exposición personal Voces de una Ciudad en la galería de arte de la Universidad de Ciencias Pedagógicas “Capitán Silverio Blanco Núñez” trasladándose luego para la Sociedad Cultural José Martí y más tarde a la biblioteca pública Rubén Martínez Villena. Participó en el XVIII Salón de la Ciudad Juan Andrés Rodríguez Paz (El Monje) en el 2014 y en el salón Mariano Tobeñas en 2016, realizó una exposición personal en la ciudad de Ciego de Ávila Cuba titulada Voces de una ciudad en el museo artes contemporáneos en 2018, participó en la segunda exposición internacional de arte en una galería de las artes Colombia, y en la exposición virtual Color y Vida en Barcelona España.

sábado, 1 de agosto de 2020

"Ministerio de navegantes" Pinturas de Roxana Judith Martínez


Título: Ministerio de navegantes
Técnica: Acrílico
Medidas: 70*40cm
Año: 2020



Título: Renacer
Técnica: Acrílico
Medidas: 10*15cm
Año: 2020



Título: Encallado
Técnica: Acrílico
Medidas: 90*70cm
Año: 2019



Título: Solitario
Técnica: Acrílico
Medidas: 50*50cm
Año: 2020

 

Título: Pto Julián
Técnica: Acrílico
Medidas: 70*50cm
Año: 2017



Nombre de la obra: ¿Dónde habitan los tehuelches?
Técnica: Pintura /acrílico
Soporte: Cuero circular
Medidas: 35 cm diámetro
Año de creación: 2020



Título: Abismo
Técnica: Acrílico
Medidas: 60*80cm
Año: 2016



Título: Oprimido
Técnica: Acrílico 
Medidas: 10*15cm 
Año: 2018




Roxana Judith Martínez. Nació 2 de agosto de 1971 en la capital de la provincia de San Luis Argentina, actualmente vive en la ciudad de Rio gallegos, Santa Cruz. Es profesora de Artes visuales, y artista su mayor inspiración es la pintura, utiliza diferentes técnicas como óleo, acrílico como así también técnicas mixtas, admira profundamente el expresionismo por la intensidad de la expresión de los sentimientos, las sensaciones y la fuerza de los colores, en sus obras pinta lo que le interesa, lo que investiga, lo que le atrae. Su formación académica le permitió, desempeñarse como docente, en diferentes niveles educativos. Participo en varios encuentros artísticos culturales, regionales, nacionales, e internacional, exponiendo obras de pinturas individuales y colectivas.

Muestras Regionales: Miradas contemporáneas IV ¿Qué miramos cuando miramos? Museo Eduardo Miniccelli (2016), Rio gallegos. Muestra ensamble de pinturas “Pasillo Rojo”, Conservatorio de Música Eugenio Rosso Rio gallegos (2015), Muestra juegos y Juguetes “Atrapatrapos” Museo Eduardo Mineccelli Rio gallegos (2018). Muestra Reset 1 Arte sustentable Complejo Cultural Rio gallegos (2017). Muestra Arte Textil Complejo cultural Rio gallegos (2018). Arte correo “Fronteras”-Complejo Cultural Rio gallegos (2018). Arte postal “Distancia” Complejo Cultural Rio gallegos (2017). Muestra arte postal “Vincularte “Secundario N° 11 Rio gallegos (2019), Express-arte pintura Universidad Nacional de la Patagonia Rio gallegos (SEP-2019). Express-arte Pintura Universidad Nacional de la Patagonia (octubre- 2019) Rio gallegos. Muestra Reset 3 Arte Conceptual sustentable Complejo Cultural Rio gallegos (2019). Muestra itinerante con instalación Arte rupestre “Laguna Azul”: “Misterio, fuego y tierra” Rio gallegos (2019).

Muestras internacionales: Arte postal “Cactus” Paris –España (2019) Arte digital virtual Che che, más allá del arco iris –Manuel Guillen-País Venezuela (2019). Arte postal “O Carteiro”(2018) país Brasil. Muestra virtual galería de pinturas Diego Díaz (2018). Muestra de Ciencias Arte y tecnología muestra Vincularte (2019). Entre otras.

¿Qué es la poesía? Poemas de Viviana Restrepo


“Escribir por una necesidad sin más. Escribo con hambre, pretendiendo un abrigo, un alimento, una línea donde apoyar mi cabeza: brújula y sendero. En el silencio escucho voces de adentro y de afuera de la carne, a ellas dirijo mi oración pidiendo un canto, una danza, otra vos. Busco una palabra que sea salvación y refugio, una palabra que al nombrarla me dé otro rostro, una casa y una luz…amo las palabras, con ellas abro la puerta y beso el sol que se avecina”.

Recuerdo
Si sólo la sombra de tus ojos fuera un oráculo en medio del mar
las bocas de la tierra no me hubieran tragado.
No remes en mis aguas.
No salgas en busca de otras tierras desde esta orilla, no tendrías como sujetarte.
No tengo un puerto seguro.
 Los cuerpos que se acercan a mi isla mudan de piel y parten a buscar un nuevo rostro.
Un día, un ser que estaba sediento y había venido del desierto, encontró aquí un manantial para su necesidad, se marchó cuando su vasija estuvo rebosante.
Otro que practicaba la magia halló en mí un nuevo truco y salió a mostrárselo al mundo.
Hay un tercero, su arte era contar historias, amaba el vino, la sensualidad y los viajes, vivió aquí lo que dura un eclipse, luego partió a la selva…
Han pasado los años y ninguno de esos espíritus ha regresado, sin embargo tres líneas se dibujan en el horizonte cada que quiero irme.

Un camino 
En la búsqueda del camino
Aparece el laberinto de arena,
Tu lengua aparta mi pie del sendero.
Ahora, el reloj gira
hacia el lado contrario
Y la cruz que tengo dibujada
en mi ojo izquierdo
es cada vez más negra.
Yo que amo tanto el fuego
te haces sed de agua para mí.

La habitación oscura.
Cae el bello y melancólico atardecer,
abriendo paso a la negra y delirante
noche,
mientras en las malditas paredes de mí habitación se dibujan unos monstruos que quieren
robar mi voz.
De las paredes se escuchan quejidos de poemas ya yertos,
es menester que alguien haga algo.
Sin embargo yo estoy asustada,
en un rincón de la desolación,
susurrando poesía como sí de
oraciones se tratará
La cotidianidad, mata.
La tristeza que se siente desde que tienes memoria, acaba, sí acaba con tú mente.
Te cansa y si no te suicidas es porque vives muerto en vida.
En el libro llueve
En el libro llueve
y no hay rastro de ceniza en el cuerpo.
Dios bendijo tu semilla
para que opacaras mi maldición.
Pronuncia las palabras benditas
y se dibujarán estrías negras
sobre los ojos
y por debajo de la piel
donde no llega aún la sed
ni el agua para saciarla.
Ya no sé qué escribo.
Puedo mirar muchas veces el sol
y no sufrir
porque tengo estrías negras en los ojos
y una sed que no se acaba
ni se sacia
con el agua lluvia del libro.

Viviana Restrepo, nació en Medellín, en 1985. Ha publicado el libro de poemas Lo que dura un eclipse. Poemas suyos han sido publicados en las revistas de poesía Asfódelo, Punto Seguido, Prometeo y Polifonía, de la Universidad Tecnológica de Pereira. Hizo parte de la organización del encuentro anual de poetas de la zona noroccidental de Medellín. Sobre su poesía, expresó Pedro Arturo Estrada: «Para ella la sangre matricial, la sangre sacrificial, la sangre lustral, las distintas sangres que la han marcado hasta hoy se hacen tinta que espera, que comienza a verterse en poesía y a arder más allá del cuerpo y la contingencia de los pasos, siempre inciertos, en esta ciudad y estos días de acoso y desasimiento. Para Viviana, la poesía es gestación de lo universal, carnadura y desgarradura, lenta consagración de la vida que otra vez anhela, ansía el renacimiento, la revelación de lo otro, la manifestación de lo sagrado en el mundo. Por ello, asistimos, se nos ha invitado a ser testigos de ese parto de palabras que desde el más oscuro magma de su ser, nos convoca.»