Ver una entrada al azar

lunes, 14 de enero de 2013

Lista de Textos aceptados para la 5ta Edición (2013)


-VIOLENCIA-ARTE-REVOLUCIÓN-
“ESTÉTICAS DE RESISTENCIA”
5ta Edición
2013

-POESÍA-

Fernando Cuartas Acosta (Colombia)
                                          Lo Innombrable, Sondeo Sobre una Búsqueda Poética (Prologo)
Daniela Tomé (Argentina)
                                          ¿Qué quiénes somos?
                                          ¡Sin Dios!
                                          David y Goliat
Oscar Barrera (México)
                                          Transvolución
                                          Fin de la Política
                                          Blasfemia Acrata
Verónica Rodríguez (Colombia)
                                          Fantasmas de Azul
Roxana Rosado Escamilla (México)
                                          La Arena y la Eternidad
Ignacio Elizalde (Chile)
                                          Canción de Cuna
Ana Lilia Morales González (México)
                                          Ángeles Negros
                                          Las Calles de la Ciudad
Daniel Acevedo (Colombia)
                                          Exilio
Yamila Greco (Argentina)
                                          VIII
                                          XVIII
Vásquez el Bastardo (Colombia)
                                          Balada del Magnicidio
                                          Gloria al Imperio
                                          Los Altos Humores de la Rebelión
                                          Los Estandartes
                                          Aria del Chicharo
Emiliano “El Muerte” Robles (México)
                                          Asesinato
                                          Caca Cola
Andrea García (Colombia)
                                          Mujeres que Comprenden la Historia
                                          Ni siquiera tus Esbirros de Aparente Virtud
                                          Arcana Matria
                                          En una Hoguera
Saulo Gomes de Sousa (Brasil) & Juan Carlos Vecchi (Argentina)
                                          Ceguera Turca
Lohengrin Jaramillo (Colombia)
                                          Cegados por un Camino de Luz Desconocido
                                          Lazos Invisibles... Primavera del año Amarillo
Sandra Mendoza Hernández (México)
                                          Revolution Now
María Camila Cano Vélez (Colombia)
                                          De Izquierda o Derecha
                                          Clamor Tricolor
Dante Vázquez   (México)
                                          Realidad 2.0
Ruchi Sachdeva (India)
                                          Female Feticide
Cementerio Exquisito
                                          Los Nombres de lo Innombrable


-CUENTO Y ENSAYO-

Hernán Alonso Jaramillo (Colombia)
                                          Tres Coalescencias entre Arte y Resistencia (Prologo)
Lucas Vargas Sierra (Colombia)
                                          Comunión
Faber Cuervo  (Colombia)
                                          Las Letras y la Ginefobia
Francisco Enríquez Muñoz (México)
                                          El Mal y la Violencia
Fernando Cuartas Acosta (Colombia)
                                          Fines y Confines de la Literatura
Hernán Alonso Jaramillo (Colombia)
                                          Salomé.
Daniel José Acevedo (Colombia)
                                          Arte y Resistencia
Jonathan Caudillo Lozano (México)
                                          Violencia y Ritual en la Tragedia Griega


martes, 8 de enero de 2013

Mujeres que Comprenden la Historia




Mujeres que comprenden la historia
la desnudan
la palpan
la cocinan
la amamantan
 la viven

Mujeres que son la historia misma
artesanas de nidos

Mujeres que abrazan una pluma
oficio sagrado
decir lo indecible
dibujar el rostro de la entraña

Locuaz faena
palabra sub-versiva         
la poesía subyace en el verso
nos entiende como un todo
y puede cantar desde la voz personal
lo relevante es la acción que la sustenta
-se incuba en el verbo-

No se trata solo de la técnica del lenguaje
más del latido que se expresa a través de las letras

La palabra que humaniza
nombra lo cierto
pinta lo invisible
reflexiona el mundo en un entender de nuestra raíz cósmica
de nuestra esencia ondular
de la necesidad de resignificar el cuadrado

-desaprisionamos las sospechosas formulas lineales
en las que oscuros buitres azoran -

El rio fluye
no hay presa que lo contenga
y aquella que sostenida por el ego
ha trastornado el cauce natural de su armonía
inevitable
perecerá
cuando ruja las notas del origen



jueves, 3 de enero de 2013

Oración por el Presidente Hugo Chávez


Como en el poema de César Vallejo,
muchedumbres pedimos te levantes
y eches a andar como si nada;
como lo dijera el brujo de Otraparte:
el gran mulato suramericano
está predestinado a vivir largamente.

Invoco la infinita benevolencia
del Padre Crístico,
la sabiduría de los chamanes de la Tierra,
los espíritus del Gran Mahatma, Luther king,
Ernesto "Che", Simón Bolívar,
al poder del Sol, la Luna y las Estrellas,
para que irradien energía sanadora
en la humanidad del gran líder.

La profecía maya anuncia cambios
que la civilización necesita;
el mundo de hoy reclama
la presencia del iluminado mulato
para seguir equilibrando la balanza
de antiguas infamias y desfalcos.

Clamo por la vida y salud de aquél
que representa la semilla de la libertad,
por el que supo interpretar las gestas
en jardines que no quisieron ser esclavistas,
por el que ha tenido la virtud
de entrelazar las formas y el espíritu.

Confío en la ciencia al servicio
de los pobres de la Tierra,
confío en el amor de los cubanos,
confío en el gran corazón que juntamos
los rebeldes defensores de la vida.

Para que la soberanía siga en Venezuela...
¡Sánalo Padre!
Para que la redistribución de la riqueza no mengue...
¡Sánenlo poderes de la Tierra!
Para que la paz viaje a todos los confines...
¡Sánenlo fuerzas del cosmos!
Para que sus acciones y prédicas
sigan siendo esperanza para pueblos humillados...
¡Que nuestro poder en la palabra y en la intención
sanen al presidente Hugo Chávez!

F.C.
Diciembre 11 de 2012

lunes, 17 de diciembre de 2012

Gritos de dolor en un día por demás festivo



Todavía escucho el grito de dolor o de impotencia de Vérulo por aferrarse a la vida en aquel día festivo, alegre y después nefasto. Igual que una letra de corrido mexicano de esos que inmortalizan la impunidad, el mismo día de su boda un resentido social y su arma estúpida como su mente, echaron a perder la fiesta -¿O se puso buena como dicen en esos pueblos donde pasan pocas cosas? 

El asesino me había mirado muchas veces en las fiestas del pueblo, buscando pretextos para agredir, siempre sobrado de odio, empujando con su violencia mientras se escuchaba el sonsonete ese, chun tata, chun tata, chun tata. Una sensación incómoda me invadía porque recordaba perfecto el día en que otro desconectado de la cordura vació una 48 especial en la panza ya bastante remendada de mi hermano. Recuerdo el brillo del cromo en el cañón, el escupitajo de fuego, y a mi loco pero amado consanguíneo doblarse como cuando le daba risa. Bueno, ese día no dejo de reír cuando vio que no murió, y todavía fue a pasear por la casa para que lo viera mi madre y no causara a esta un infarto cuando la gente llevara el chisme estilo ¡mataron a su hijo! Después regresó al lugar donde lo esperaba la ambulancia de la Cruz Roja, se subió y cual reina de la primavera montada en un carro alegórico, se alejaba saludando por la ventana a los ahí presentes.

El día de la muerte de Vérulo, el asesino y yo cruzamos miradas; las de él, como siempre retadoras, las mías solo buscando una explicación a su absurda y cobarde valentía. No me quedé más en esa tienda donde solo compré unas cervezas Victoria, que son con las que se embrutecen los campesinos. Entonces vi salir al novio con un traje elegante, como un mago de circo gitano que saldrá a escena, o con su traje de pingüino. Hijo de un pequeño ganadero de tradición, creció igual entre el estiércol y las pacas de forraje para el ganado. Tenía un hermanito con retraso mental que escondían en un cuartucho sucio y oscuro. Había que evitar la vergüenza, varias veces observé cómo le pasaban comida en un traste viejo y despostillado por debajo de una puerta improvisa, donde asomaban sus pies recios y maltratados. Y es que así somos en México, nos avergüenza todo; que seamos indígenas, que seamos subdesarrollados, que tengamos una enfermedad mental (colectiva), que nos encuentren caminando y no en un automóvil, que nos vean sucios porque venimos del trabajo; eso sí, no nos avergüenza la mediocridad, la ignorancia, la corrupción, la política amoral, el teatro electoral, la violencia, el hurto, el narcotráfico, vivir en suciedad, ser besamanos, que agachemos la cabeza –no precisamente por leer un libro-, el servilismo, la mojigatería, el cinismo, el machismo, el prianperredismo; nada de eso nos da pena. 

El hombre corpulento que actuaba esa noche de novio, cuya profesión era manejar un camión de carga presumiendo su fuerza y cabellera como un Sansón de rancho, propio de una ilustración de revista popular sensacionalista; no imaginaba que en este estilito desagradable terminaría su historia llena de histeria. 

Ahí quedó esa imagen, yo esquivando al asesino, el novio saliendo y jugando borracho con sus hijitos en la calle, pequeñitos como gnomos; todos vestidos de gala, todos pensando en la fiesta, ¡ya mañana vemos si comemos o no! Caminé apenas unos metros y escuché como el arma arcaica escupió fuego y muerte. Volteo entonces y el grito de quien está a punto de vomitar el alma y el espíritu juntos lo domina todo ¡Vida no abandones mi cuerpo! Ahora sale la novia, igual que en las horrorosas telenovelas mexicanas, gritando y lanzándose al cuerpo moribundo de Vérulo exterminado. Claro, esto no se compara con el titular de un diario de nota roja que decía: “ENTÉRATE. Lo mata y le amputa las piernas; entró sin permiso a su casa”, pero este asesino tampoco pidió permiso a la novia, ni anunció su entrada en escena, es más, ni siquiera lo habían invitado al mole. 

Se acerca un perro flacuchento y sarnoso, sus llagas pululan de pus, está como en trance, lame la herida del muerto dejando sus pelos infestos; no importa, la descomposición empezó hace rato, desde que nació el asesino Caín. Parece que ladra pero no se escucha, solo muestra su cara de miseria y dolor, pero se le mira dispuesto a acompañar a Vérulo en su viaje, sus ojos lacrimosos reflejaban la ansiedad de caminar hacia la luz lamiendo la sangre que es su único alimento en semanas y moneda de cambio para servirle de guía. 

Ahí estaba un policía municipal, sólo observa como todos ellos;  seguro recordó que él mismo vendió el arma homicida a la joven bestia, mientras él se quedó con una vieja escopeta como único instrumento para “combatir” al crimen. Se le ve pensativo y sigue el chun tata, chun tata, cada vez más lento hasta que se detiene. Acaban con la fiesta, acaban con un mundo de sueños y de tranquilidad momentánea de una familia. El psicópata huye y no está enterado de esto último, él seguramente solo se cree y se sueña valiente y admirado.

Es muy noche y el viento se va congelando. Es muy raro ver esa calle ahora solitaria, triste. Hay basura de una fiesta, hay restos de comida, huesos de pollo, platos manchados de mole. Nadie limpia; solo levantaron el cuerpo de Vérulo para guardarlo un rato en la morgue antes de hacerle el ritual macabro de la velación, que expone el cuerpo para que la gente desahogue su morbo, analizar los rostros de los dolientes y si pueden, tomar café gratis. La mancha de sangre ahora sirve de entorno para el cuerpo inerte del perro sarnoso. Pasa una señora y alcanzo a escuchar que dice: -¡Qué barbaridad, nadie levanta a ese perro que atropellaron, cada vez estamos peor!

sábado, 8 de diciembre de 2012

Ceguera Turca


Parece que anda un diablo
tirado por elefantes ciegos,
una estampida de carne asada.

Y la muerte ha cantado su canto de dolor,
hay un líquido en las calles
no es agua, es rojo.

Los árboles están negros
y los ojos han dejado de ver la luz.

¿Quién se hará cargo de esta
ceguera turca? Porque el diablo
mandinga ya hizo su descargo:

"que no fuí, les digo...·;
ni yo dijo el ser carnado.

Y los vientos estan de broma con la gente,
llevan sus cuerpos y dejan sus espiritus
junto al mar.

Mal gusto el de los dioses sin amor,
nos barajan a la intemperie del azar
mientras desenvainan sus leones numerados
sobre un paño de verde calculado.

Todavía la sonrisa del niño en la calle
bajo el cielo rojo, antes de la oscuridad,
es la esperanza de los rostros
que ven volar la vida del pequeño moribundo.

2011, por Saulo Gomes de Sousa (Brasil) & Juan Carlos Vecchi (Argentina).