*Ana Gabriela Banquez Maturana. Administradora industrial y aspirante a Maestría en Inteligencia Artificial, con experiencia como investigadora científica en el grupo “calidad y productividad organizacional integral” de la Universidad de Cartagena-UdeC (COL0048115). También miembro de los consejos editoriales de las revistas “Journal of Small Business and Enterprise Development”, “International Journal of Blockchains and Cryptocurrencies”, “Journal of Health Organization and Management”, “Journal of Global Operations and Strategic Sourcing” y “International Journal of Creative Computing”. Además, funcionaria de la Vicerrectoría de Aseguramiento de la Calidad de la UdeC. Miembro de la Red Iberoamericana Interdisciplinaria de Investigadores, nodo socio-jurídico y revisora científica en revistas de alto impacto (Q1 y Q2) (Web of Science ResearcherID: HOA-8090-2023) como “International Journal of Population Data” (Q1), “International Journal of Lean Six Sigma” (Q1), entre otras. Autora de cinco libros literarios y colaboradora en más de cien publicaciones literarias en múltiples revistas internacionales.
martes, 14 de enero de 2025
"Maldito amor por conveniencia" poemas de Ana Gabriela Banquez Maturana
lunes, 9 de septiembre de 2024
"El peso de tu ausencia" relato de Ana Gabriela Banquez Maturana
Los colores, antes vibrantes, se han desvanecido, como una acuarela olvidada bajo la lluvia, dejando solo un lienzo monocromático, gris, desvaído. El mundo, antes un jardín de sensaciones, ahora un páramo desolado donde la tristeza echa raíces profundas en mi alma.
Y en este silencio opresivo, tus ecos resuenan con la fuerza de un trueno. Cada rincón de esta casa, de esta ciudad, del planeta entero, impregnado de tu recuerdo, una fantasma intangible que me persigue sin descanso.
Intento aferrarme a los jirones del pasado, a la calidez de tu sonrisa, al eco de tu risa, pero se me escapan entre los dedos como arena. Y la desesperanza, una bestia paciente y voraz, aprovecha mi debilidad para devorar los restos de mi esperanza.
Las horas se estiran, interminables, cada minuto un siglo de agonía. El sueño, un refugio esquivo, me niega su consuelo, dejándome a merced de mis propios demonios. Y en la oscuridad, la idea de un futuro sin ti se cierne como una sentencia inapelable, un destino cruel que me ahoga, me aplasta, me aniquila.
¿Cómo encontrar la fuerza para seguir respirando cuando el aire se ha vuelto veneno? ¿Cómo navegar por este mar de dolor sin brújula, sin timón, sin un faro que ilumine el camino?
A veces, en la penumbra de mi desolación, me parece escuchar tu voz, un susurro lejano en el viento. Y por un instante, fugaz como una estrella fugaz, la esperanza parpadea, tenue, frágil, amenazando con reavivar la llama de mi voluntad.
Pero la ilusión se desvanece con la
rapidez de un espejismo, dejándome aún más perdida, más rota, más sola en este
desierto de ausencias. Y la única certeza que me queda es el peso implacable de
tu ausencia, un vacío insalvable que me acompañará hasta el final de mis días.
*Ana
Gabriela Banquez Maturana. Administradora industrial y aspirante a Magíster en
Inteligencia Artificial, con experiencia como investigadora científica. También miembro de los consejos editoriales de
las revistas “Journal of Small Business and Enterprise Development”,
“International Journal of Blockchains and Cryptocurrencies”, “Journal of Health
Organization and Management”, “Journal of Global Operations and Strategic
Sourcing”, “International Journal of Creative Computing” y “Journal of Social
Impact in Business Research”. Autora de cinco libros literarios
y colaboradora en más de cien publicaciones literarias en múltiples revistas
internacionales.
jueves, 25 de enero de 2024
"Égida Efímera" poemas de Ana Gabriela Banquez Maturana
En la penumbra de un amor extinto,
se marchita el verso, la métrica se extingue.
Rimas huérfanas, sin ritmo ni encanto,
la estrofa se desvanece, la prosa se trunca.
Como un Shakespeare sin su Julieta,
mis letras yacen, sin la musa predilecta.
La trama deshilacha, sin su clímax,
el protagonista, sin su razón de actuar.
Oscilan las metáforas, como en un caos,
el giro inesperado, se convierte en fracaso.
El diálogo calla, los personajes mudos,
la narrativa sufre, sin amor en su fundamento.
Se desvanece el énfasis, la tensión se pierde,
la trama inerte, sin el afecto que concede.
En el tomo del desamor, la historia yace,
capítulos sin amor, en la novela fugaz.
Égida Efímera
En la penumbra lóbrega, contemplaba su desolación,
Una paroxística aflicción, un requiebro del alma.
La anhelada asistencia, un bálsamo ansiado,
En el reducto de su caótico padecer.
Ataviada con la postración, exhausta y lacerada,
Yacía en la disonancia de su padecer efímero.
En el ínterin, el égida de la fe desfallecía,
Disipándose al compás del inexorable tic-tac.
¿Cómo podría el corazón íntegro soportar tal duelo?
¿Cómo podrían las lágrimas, como saetas, traspasar sus entrañas?
Lágrimas, no simples gotas, sino torrentes del ser,
Una catacumba de pesares, un tumulto que desgarra.
Y mientras, en mi ser, el temor exánime resonaba,
Una confluencia de destinos, un crepúsculo compartido.
En la partitura de esta tragedia, la esperanza, un atisbo,
La osamenta de dos almas enlazadas, en simbiosis etérea.
Así, en el caleidoscopio de esta miseria,
Se erige un poema efímero, una alegoría de la existencia.
Donde el crepúsculo cede al alba,
Y el vértice del amor deviene en el faro insuperable.
*Ana Gabriela Banquez Maturana, Administradora industrial de la Universidad de Cartagena con amplia experiencia en el desarrollo y asesoramiento de proyectos y la redacción de artículos científicos. Destacada evaluadora para "International Journal of Population Data" (Q1) y "International Journal of Lean Six Sigma" (Q1). Escritora de obras literarias y participante activa en encuentros de revistas internacionales. Organizadora de seminarios sobre inteligencia emocional, empoderamiento y espíritu empresarial. Profesional con habilidades analíticas y gerenciales, experta en control estadístico de calidad, analítica de datos e inteligencia artificial. Capacidad comprobada para trabajar en equipo, orientada al logro de objetivos y competente en el seguimiento de procesos y procedimientos.
miércoles, 21 de junio de 2023
"Tiempo pasado" poemas de Ana Gabriela Banquez Maturana
*Ana Gabriela Banquez Maturana es administradora industrial de la universidad de Cartagena, con experiencia en el control estadístico de la calidad, participe en varios encuentros literarios a nivel nacional e internacional (Rumanía, México, Perú, Colombia, etc.), autora de artículos científicos con múltiples indexaciones (DOAJ, Dialnet, Google academic, Stanford libraries,..), y obra literaria (Amazon, booktopia y demás).
jueves, 23 de marzo de 2023
"Batalla silenciosa" poemas de Ana Gabriela Banquez Maturana
Pecado
Enlazados están los poros de mi piel a aquellas
manos cálidas y calladas que
sutilmente desvestían mis penas con amor.
…Navegaban a trayectos
cortos por mis debilidades; me hacían suya.
Y en ese insolente robo, mis
labios solo callaban.
Resistía con esfuerzo altivo mi vehemencia por dar pare a tan
indebida desfachatez,
Pero, en poco tiempo mi cuerpo borró su necedad.
En él supe adorar el pecado, penitente en el silencio del placer…
Entre sus labios hechiceros mis piernas hozaron temblar con tenaz
gustosidad,
Sintiendo en plena altivez la encendida furia con que desvestía mi
lujuria.
De puro gusto… ¡Ay, alma mía! Te dejaste arrebatar la inocencia y
pureza.
Ya hoy, no vale cuán arrepentimiento cargue las penas mías.
¡Soledad!
Soledad, siempre estarás tú mi devota amiga…
Contigo partiré, si no me dejas…
Cavaste un hueco recóndito en mi alma para obstruir a la memoria
que hace reclinar mi lánguida cabeza, sangrando dolores, aunque aún siga
erguida.
Entre tanto, las llamas van calcinan los pensamientos, sin
encenderse el raciocinio, sintiendo más el hecho que el fin.
En vano piden refulgencia mis tristes luceros, entre ceguedades
alucinando, dando vida a mi juicio más novato e inseguro, que me entierra con
mayor salvedad.
Y es así que, ensimismada está la efímera conciencia fulgurándose
en la nada que hoy representa todo mi interior, tapando con cortinas de humo y
nicotina el desmadre de la ilusión.
Mientras, entre mis huesos delirantes, estoy puesta, a todo el mal
de ingrato amor que quiebra y roba vitalidad.
Mi piel y mis labios le mantienen desde el primer día viviente,
saboreando un sabor ya sin gusto.
¿Qué ausencia, qué desvarío, viven mis juventudes?, llorando el ser
que vivo, deseando alta piedad de esta excelsa vida.
Pues, si del cruel amar sigo prisionera, pronta será abierta mi
sepultura.
Batalla silenciosa
Silencio siniestro,
Me torturas bajo el fulgor purísimo de una mente en torbellino,
Atravesando las mórbidas penas de mi pecho acongojado, .
Vas logrando desarmarme en raudal de llanto…
Venciendo mi arte de sonreír,
Me tornas ufana al infierno de lamentos y gemidos,
De insensatos tiempos de pesadumbre.
¡No sabes cuánto sufro!
Con mis tinieblas al desnudo,
Sola y desarmada,
Batallando con impecable valentía,
Mis más sádicas luchas.
Hallando mi dolor en rostro de vida primaveral,
Pero con hojas marchitas,
Casi echas polvo,
Que el viento me roba de las manos.
*Ana Gabriela Banquez Maturana es administradora industrial de la universidad de Cartagena, con experiencia en el control estadístico de la calidad, participe en varios encuentros literarios a nivel nacional e internacional (Rumanía, México, Perú, Colombia, etc.), autora de artículos científicos con múltiples indexaciones (DOAJ, Dialnet, Google academic, Stanford libraries,..), y obra literaria (Amazon, booktopia y demás).
Pecado
Enlazados están los poros de mi piel a aquellas
manos cálidas y calladas que
sutilmente desvestían mis penas con amor.
…Navegaban a trayectos
cortos por mis debilidades; me hacían suya.
Y en ese insolente robo, mis
labios solo callaban.
Resistía con esfuerzo altivo mi vehemencia por dar pare a tan
indebida desfachatez,
Pero, en poco tiempo mi cuerpo borró su necedad.
En él supe adorar el pecado, penitente en el silencio del placer…
Entre sus labios hechiceros mis piernas hozaron temblar con tenaz
gustosidad,
Sintiendo en plena altivez la encendida furia con que desvestía mi
lujuria.
De puro gusto… ¡Ay, alma mía! Te dejaste arrebatar la inocencia y
pureza.
Ya hoy, no vale cuán arrepentimiento cargue las penas mías.
¡Soledad!
Soledad, siempre estarás tú mi devota amiga…
Contigo partiré, si no me dejas…
Cavaste un hueco recóndito en mi alma para obstruir a la memoria
que hace reclinar mi lánguida cabeza, sangrando dolores, aunque aún siga
erguida.
Entre tanto, las llamas van calcinan los pensamientos, sin
encenderse el raciocinio, sintiendo más el hecho que el fin.
En vano piden refulgencia mis tristes luceros, entre ceguedades
alucinando, dando vida a mi juicio más novato e inseguro, que me entierra con
mayor salvedad.
Y es así que, ensimismada está la efímera conciencia fulgurándose
en la nada que hoy representa todo mi interior, tapando con cortinas de humo y
nicotina el desmadre de la ilusión.
Mientras, entre mis huesos delirantes, estoy puesta, a todo el mal
de ingrato amor que quiebra y roba vitalidad.
Mi piel y mis labios le mantienen desde el primer día viviente,
saboreando un sabor ya sin gusto.
¿Qué ausencia, qué desvarío, viven mis juventudes?, llorando el ser
que vivo, deseando alta piedad de esta excelsa vida.
Pues, si del cruel amar sigo prisionera, pronta será abierta mi
sepultura.
Batalla silenciosa
Silencio siniestro,
Me torturas bajo el fulgor purísimo de una mente en torbellino,
Atravesando las mórbidas penas de mi pecho acongojado, .
Vas logrando desarmarme en raudal de llanto…
Venciendo mi arte de sonreír,
Me tornas ufana al infierno de lamentos y gemidos,
De insensatos tiempos de pesadumbre.
¡No sabes cuánto sufro!
Con mis tinieblas al desnudo,
Sola y desarmada,
Batallando con impecable valentía,
Mis más sádicas luchas.
Hallando mi dolor en rostro de vida primaveral,
Pero con hojas marchitas,
Casi echas polvo,
Que el viento me roba de las manos.
miércoles, 25 de enero de 2023
"Caos" relatos de Ana Gabriela Banquez Maturana
martes, 13 de septiembre de 2022
"Suicidio, Amor y Suerte" poemas de Ana Gabriela Banquez Maturana
Suicidio.
Temblando muero…
En muerte taciturna que
aprieta la garganta,
te muerde las entrañas,
te desprende hasta las
uñas
y te arroja al olvido.
Mientras,
galopa a pasos firme mi alma en pena,
en medio de un suicidio que provocan mis disrupciones.
Llegando a mis lágrimas,
cuya vida acaban en mis
mejillas
y sirven de comodín a mis
males.
Sintiendo recorrer la lava que me calcinan los intestinos y consume
el aliento.
Perdí el arte de vivir,
abrazando la agonía
del ultraje de los años;
congoja, sintiendo "dolor doblado", decapitando sueños.
¡Pero! En tu rezo bendito me cobijare ...,
“en gloria del que se
quiere luego de la muerte”.
Amor.
El amor,
No se cree suficiente cuando el amar,
No alcanza para quién no desea ser amado.
Y se esconde,
Se pierde en lo más profundo y recóndito del olvido.
Porque, simplemente en ese lecho oscuro siente que no pierde su
luz.
Y canta,
Melancólicas estrofas, sin saber si habrá oídos capaces de
escucharle.
Y se muestra,
Tan puro y bello, aunque no sea posible para los ojos mirarle.
Y te abraza,
Te aprieta la vida, hasta alcanzar asfixiarte con sus brazos
impalpables.
Te muestra felicidad, aunque no se olvide de los momentos de
tristeza.
Y te hace admirar con total ceguedad los puntos fuertes de aquel,
Que en medio de su involuntad añora estar con aquella,
Que se vuelve tu competencia sin así pedirlo.
Y finalmente,
Construimos nuestros lazos imperecederos, hasta que él muera,
O nosotros lo hagamos,
Lo que suceda primero.
Suerte.
Resbalosas gotas de rocío,
se arrastran miserablemente por mi rostro,
y se adhieren a la carne dolorosa que arropa mi alma.
No fingen aquellas lágrimas,
el hastío inefable en que se sumerge mi vida,
y en ese instante solo deseo la muerte,
para ver si tan grave mal halla mi cause.
Resignarme al desvarío hiperbólicamente desde mi casa en ruinas,
con mi vida plenamente destruida,
No pierde cordura.
Haciéndole moldura a las crueles afrentas,
del desprecio profundo de la suerte mediocre que me tocó.
En mi curso recurrente,
se desvaneció mi buena fortuna,
entre un espabilar huyo,
y el festín de mis desdichas presidió.
La horrible arpía me traicionó,
la busque entre días,
la aceche entre noches,
pero el viento la oculto.
Y no la veo,
no la toco,
no la siento,
por mucho anhelo que le tengo.
Biografía:
Ana Gabriela Banquez Maturana es una escritora colombiana nacida el 3 de julio del año 2001 en San Onofre, Sucre. Ingresó en el 2018 a la universidad de Cartagena a realizar su pregrado en administración industrial. En el 2021, se da a conocer como escritora, al participar en la segunda edición del libro mi máquina de escribir, escritores del mundo. Posteriormente, escribe la novela, vida: realidad poco perfecta (2021), la cual es un reflejo real y sórdido de las vivencias de la sociedad, relatada a través de la poesía y el diálogo, esta ha sido publicada en más de 8 plataformas literarias a nivel nacional e internacional.
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